Me gustas más cuando estás ausente.
Cuando no tengo razón alguna de ti
De tus impulsos tan imbéciles
—y de los míos—
Cuando me encuentro en hambruna
Y tu sonrisa se ve tan apetecible
Cuál bandeja de frutos rojos
Preciosas cerezas sagradas.
Me sangran los ojos
Cuando veo esos perlados zafiros caer de esos dos pedazos de mundo que llevas en el rostro
—pozos negros que me llevan a la demencia.
Y quiero besarte
No, quiero devorarte.
Quiero hacerme cama en tu pecho
Fe en tus ojos
Eco en tu risa
Nido en tu cabello.
O comerte.
Comernos.
Arrancarte la boca a mordidas
Masticar tus gritos de horror
O besar el dolor en tu voz
¿Qué no es ese mi oficio, como poeta de tu ser?
Me gustas más cuando estás presente.
Cuando me paso las noches en vela
Repitiendo una oración divina en tu nombre
Soñándome prostituta de ideas
Con arrebatos de cordura
Esos en que la lógica y la moral
Quieren quitarme el derecho
A llamarte MÍO.
Me gustas más…
No sé cuándo me gustas más
Si cuando te tengo a escasos centímetros
Tan
L
E
J
O
S
O cuando existes tan solo en mi cabeza
En mi soledad
Mi nostalgia
Mi cariño
Mi constancia.
Me gustas
Creo que más de lo que mi bohemio corazón helado
Tiene el valor de admitir.
ESTÁS LEYENDO
𝙄𝙉 𝙈𝙔 𝙃𝙀𝘼𝘿
Poesia¿Qué ocurre? ¿Por qué de nuevo me llenan las ganas indestructibles y feroces de atrofiar mi rutina de sueño para escribir...? ¡Qué importa! Voy por mi café. Mi poesía, la que se me ocurre en lo más profundo y oscuro de la madrugada. • únicamente p...
