Me quieres nomás
cuando ya no te basta la mano.
Cuando el porno ya no tiene historia,
ni cuerpo ni nombre.
Cuando el silencio se te vuelve soso
y mi nombre,
sal y carne.
Nomás me buscas
cuando te pica la soledad entre las piernas,
cuando el orgullo no te alcanza
para dormir calientito.
Y yo, pendeja,
respondo.
Como quien por iniciativa propia prende un incendio
nomás para calentarse los pies.
Contigo estoy inestable.
como mi menstruación cuando ando estresada,
—Por tu culpa—
O como tus promesas.
No sé si voy a amarte o aventarte una maceta.
No sé si besarte o sacarte la lengua con odio.
Pero siempre vuelvo, amor.
Dándote otra chance
por pura lástima. —digo—
Como quien le da otra mordida al pan mohoso
porque ya no hay más
en la alacena fría de un hogar de uno.
¿Con qué miserias me conformo?
Con tus migajas disfrazadas de “te extraño”,
con tus besos reciclados,
con tus disculpas oxidadas.
Se me está reventando la vena de la frente,
y si no te digo esto,
me va a explotar el corazón
y te va a salpicar
De mi sangre ardiente
Que ya no prende por lujuria
Sinó por odio.
ESTÁS LEYENDO
𝙄𝙉 𝙈𝙔 𝙃𝙀𝘼𝘿
Poesía¿Qué ocurre? ¿Por qué de nuevo me llenan las ganas indestructibles y feroces de atrofiar mi rutina de sueño para escribir...? ¡Qué importa! Voy por mi café. Mi poesía, la que se me ocurre en lo más profundo y oscuro de la madrugada. • únicamente p...
