Mi Nombre se Cita en APA

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He decidido dejar de susurrar.
Hoy escribo con la pluma abierta como herida
y el pecho más erguido que manso.

Porque ya lloré.
Ya fui la miel donde otros quisieron meter las manos,
ya fui el libro arrancado de entre mis dedos,
subrayado por gente que jamás leyó mis páginas.

Hoy no.
Hoy regreso cada letra a mi sitio
con el filo de mi propia tinta.

Que quede claro:

Fernando Franco Ordaz
es mi profesor, mi asesor,
mi coautor de ideas, no de camas.
Él no me tocó más de lo que un docente puede rozar al entregar un libro.
Me enseñó a leer el mundo, no a desvestirlo.
Y su ética es más firme que todas las bocas
que repitieron historias sacadas de un basurero.

Sí, me regaló La Gaya Ciencia,
porque reconoció en mí
la bendita hambre de pensar.
Y yo, Rosario Morales,
lo recibí como una discípula recibe la chispa:
con respeto, con gratitud,
con la convicción de quien sabe que está creciendo.

Pero ellas…
ellas tomaron mi trabajo de meses
y lo redujeron a una cama fantasma,
a un rumor sin piernas,
a una versión donde mi talento no existe
si no está acostado junto a un hombre.

Ellas, que jamás leyeron mis borradores,
que jamás vieron mis desvelos,
que jamás pisaron una olimpiada,
que nunca supieron lo que es dejar sangre en un ensayo,
le pusieron precio a algo que jamás entendieron:
mi voz.

Pues hoy les digo:

Mi nombre se cita en APA,
con apellido, con inicial,
con la elegancia de lo que se gana con estudio,
no con favores imaginarios.

Mientras ellas abren cuentas falsas
para repartir mugre,
yo abro libros.
Mientras ellas inventan historias,
yo escribo las mías.
Mientras ellas susurran pasillos,
yo firmo con editoriales.

Y Franco está ahí,
no como el hombre que ellas inventaron,
sino como la mente brillante
que me acompañó a pulir cada argumento
hasta que fuera filo,
hasta que fuera luz,
hasta que pudiera sostener mi propio nombre
como una bandera.

No soy la niña que se encoge
cuando la señalan.
Soy la autora que se levanta
a reclamar lo suyo.

No fuimos una pareja prohibida.
Fuimos y somos
una dupla perfecta de pensamiento,
una conjunción de ideas,
dos mentes que bailan sobre el papel
como si el mundo estuviera hecho para debatirse.

Y si eso incomoda,
si eso duele,
si eso provoca rencor…
no es mi problema.
Jamás lo fue.

Yo sigo escribiendo.
Yo sigo ganando terreno.
Yo sigo siendo la chica de 17
que firmó un libro antes que ellas
y que no va a agachar la cabeza
por un rumor de pasillo.

Porque en las portadas,
en los congresos,
en los reconocimientos,
en las olimpiadas,
en las bibliotecas…
no aparece ninguna de sus mentiras.

Aparece mi nombre.
Aparece él.
Aparece nuestra obra.

Y lo siento por ellas,
pero esta historia se escribe así:

Morales, R. & Franco, F.
IMPACTO DE LA GAMIFICACIÓN EN LA CONFIANZA, PARTICIPACIÓN ACTIVA Y
RENDIMIENTO ACADÉMICO EN EL ÁREA DE MATEMÁTICAS EN ESTUDIANTES DE LA
PREPARATORIA NO.5
Editorial Universidad de Guadalajara.

Y no hay rumor que pueda borrar
lo que está impreso en tinta.

𝙄𝙉 𝙈𝙔 𝙃𝙀𝘼𝘿Donde viven las historias. Descúbrelo ahora