¿Sufres tanto como yo? A veces me pregunto si es que tú y yo alguna vez nos habremos encontrado iguales: desvelados, desorientados y enamorados, pensándonos a la vez. Me gustas tanto, me quitas el sueño. Quisiera estar bajo tu piel y entre tus sábanas, no pudriéndome en mi viejo colchón.
Ay, Gabriel, no pido mucho, solo un abrazo por las noches de frío, solo eso; ya no espero que tu corazón me dedique su acelerado ritmo o siquiera un beso piadoso... Quiero solo tú tacto: un abrazo, una caricia, tomar tu mano...
Por el momento, me aferraré al menos a la torpeza con la que juegas con mis rizos durante clases, ¿debería alaciar mi cabello? Si tan solo fuera la mitad de bonita que Ivanna...
Amigo mío, permíteme volverme loca por ti, solo no me descubras aún.
ESTÁS LEYENDO
𝙄𝙉 𝙈𝙔 𝙃𝙀𝘼𝘿
Şiir¿Qué ocurre? ¿Por qué de nuevo me llenan las ganas indestructibles y feroces de atrofiar mi rutina de sueño para escribir...? ¡Qué importa! Voy por mi café. Mi poesía, la que se me ocurre en lo más profundo y oscuro de la madrugada. • únicamente p...
