Jalisco, eres mi casa y mi cárcel.
Te di mi amor y me diste balas.
Me enseñaste a brindar con tequila
y a correr cuando suenan los disparos.
Eres mariachi, pero también silencio.
Eres charro, pero también pistolero.
Eres tradición, pero también corrupción.
Te odio porque me obligaste a ser valiente.
Te amo porque no sé vivir sin ti.
ESTÁS LEYENDO
𝙄𝙉 𝙈𝙔 𝙃𝙀𝘼𝘿
Poesia¿Qué ocurre? ¿Por qué de nuevo me llenan las ganas indestructibles y feroces de atrofiar mi rutina de sueño para escribir...? ¡Qué importa! Voy por mi café. Mi poesía, la que se me ocurre en lo más profundo y oscuro de la madrugada. • únicamente p...
