Nueve Meses Después...
― ¿Tienes todo listo para mañana?―la pregunta de Monique logra sacarme de mis cavilaciones, me vuelvo hacia ella y observo que está arreglando sus cosas―. Sarah, contéstame―no hago caso, en lugar de eso esquivo su mirada y miro hacia el techo de la habitación―. ¡Estoy harta!―grita, aun así permanezco acostada, tratando de ignorar su presencia.
En todo el verano no ha dejado de hablar de lo mismo, supongo que mi expresión le es suficiente para saber que no deseo tocar el tema, pero a ella parece no importarle, según ella "Debo superarlo". Pero como espera que supere algo que ni siquiera sé cómo ocurrió.
― ¡Oye escucha sé que se fueron!―sus palabras llegan a incomodarme. Quería que se callara, quería que parara, pero no confiaba en mi voz ni mucho menos en la manera en que podría decírselo, no quería herirla, nada de esto era su culpa―. ¡No eres a la única que abandonaron!... ¿Tienes idea de cuanto lo extraño?―miro de reojo a la chica a mi lado y justo antes de que esquive mi mirada, logro ver las lágrimas a punto de salir de sus ojos.
Mañana era el primer día del segundo año en la universidad. Habían pasado exactamente nueve meses desde la última vez que los vi. No hemos recibido ninguna noticia de ellos y eso nos estaba matando. Tenía una alternativa, una opción que se había cruzado por mi cabeza hacia ya algunos meses, pero tan sólo el hecho de pensarla me ponía los pelos de punta, así que la ignoraba, pero ahora estaba dispuesta a hacerlo y nada me detendría.
―Iré con el alcalde―murmuro por lo bajo con la esperanza de que Monique no me haya escuchado.
― ¿Qué harás qué?―se seca las lágrimas y me mira asustada, incrédula, y esa era exactamente la reacción que esperaba.
―Dije que iré con el alcalde―me incorporo, hasta sentarme en la cama y me cruzo de piernas.
― ¡Estás loca!―grita histérica―. Estas hablando de Robert Mathews... el monstruo, el sujeto de nuestras pesadillas.
―Escucha Monique sé que es algo estúpido y que tal vez sea el hombre más egocéntrico, mentiroso y falso que hayas conocido, pero es la única opción―le explico, tratando de sonar lo más tranquila y segura posible, cuando la verdad era que ni yo misma me creía lo que estaba diciendo―. ¿No quisieras ver a Zack de nuevo?
― ¿Crees que se trata de Zack?―dice indignada―. Haz lo que quieras... Ya tuvimos nuestra respuesta hace meses, todos los profesores nos dijeron lo mismo: Ellos se mudaron.
Escucharla decirlo en voz alta, a pesar de la exagerada cantidad de veces que ya lo había hecho antes, sorprendentemente hacía que doliera aun más.
—¿Además que piensas decirle?―se cruza de brazos―. "Disculpe señor alcalde quiero saber acerca de los cuatro chicos que se fueron hace meses, sí, son: El chico que me gusta, mi gran amiga, el chico que tal vez le guste a mi prima y ah... si también a su hija ¡La chica que me odia!"―dijo imitando mi voz―. ¿Eso le dirás Sarah?
Pienso un poco en las palabras que ha dicho y después de unos largos segundos de espera, decido encogerme de hombros y decir...
―Si.
***
― ¡Buenas tardes!―grité con fuerza mientras tocaba la gigantesca puerta de la casa de los Mathews.
― ¿Diga?―abre la puerta lo que parece ser la secretaria del alcalde. Como lo es desde que era niña, una diferente cada seis meses.
― ¿Se encuentra el señor Mathews?―pregunto dudosa ya que, aún no estaba cien porciento segura de lo que hacía y parte de mí deseaba salir corriendo y perderme por el bosque.
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The Creatures
VampireSarah Cooper creyó que su vida como estudiante en la Universidad de Mellow Ville estaría repleta de café, noches sin sueño y proyectos mortales, sin embargo, las cosas resultan diferentes al conocer a un chico de ojos azules del cual siente una mist...
