Hace siete años...
La luz de la habitación estaba apagada, y la poca iluminación provenía de la ventana que estaba cubierta por una fina cortina blanca, todo esto me brindaba más posibilidades de tener éxito en mi escape. El sonido de su voz era el único indicio para saber que aún no me había pillado, tenía que seguir de esa manera hasta que lograra salir.
Llego hasta su puerta y cubro el picaporte con mi mano, la ansiedad por girarlo aumenta con cada fracción de segundo y cuando estoy dispuesta a hacerlo, un ruido interrumpe mis acciones.
―¡Mira, aquí dice que cada vampiro tiene un poder especial...!―oigo como cierra el libro de golpe al descubrir que estaba a punto de irme de su habitación.
Cierro los ojos con fuerza y aprieto mis labios formando una sola línea. Estoy atrapada.
Giro lentamente hasta toparme con su mirada fulminante, había encendido una linterna por lo que ahora sus ojos color celeste se veían más oscuros. No me queda otra opción mas que soltar el picaporte mientras suelto un suspiro de derrota.
―Duerme ya―digo con voz suave―. Mañana es tu cumpleaños―esbozo una sonrisa.
―Tengo miedo―murmura.
―¿De que sea tu cumpleaños?, Emm cumplirás ocho no sesenta, aún tienes una larga vida por...
―No torpe, de eso no―me interrumpe, esbozando esa tierna sonrisa que la hace ver tan adorable.
―¿De la historia?―ella asiente―. Es sólo un cuento, Emm―digo entre risas.
―No es sólo un cuento, Sarah, este libro habla sobre muchas criaturas sobrenaturales―hojea algunas páginas del libro en sus manos―. Tú...¿Crees que sean reales?
No pude evitar reírme, ¿Reales?, eso era sumamente ridículo. Pero era de esperarse, Emm solía obsesionarse por estas cosas a pesar de tener tan corta edad.
―¿Y qué? Algunos cuentos son así como...―intento recordar el libro que nuestro padre me había comprado en mi séptimo cumpleaños, del cual ahora sólo quedaban un par de hojas destrozadas en algún rincón de mi habitación―. Yo de pequeña tenía un libro que hablaba sobre hadas, narraba sus cualidades y los tipos que había de ellas...claro que ellas no existen, es sólo un libro... más―dije mientras me acercaba a su cama para sentarme a su lado.
―Si fuera sólo un libro más no lo estarían buscando―abraza el libro, como si temiera que alguien se lo arrebatara, pero aquí no había nadie mas que nosotras dos, y yo ni en un millón de años le robaría ese torpe libro, además de que jamás me atrevería a herir a Emmily de esa manera, realmente ese libro no es de mis favoritos, de hecho si ella no lo quisiera tanto, ese libro ya se encontraría en la basura.
―Duerme ya Emmily―intento ponerme de pie.
―¡No te vayas, tengo miedo!―chilla, sujetándome de la manga de mi camiseta.
―Emmily los vampiros no existen, tampoco las brujas, ni los hombres lobo, ni los malvados hechiceros que menciona la historia―dije mientras la acurrucaba en mis brazos, es normal que una pequeña de su edad le tenga miedo a todas esas cosas, pero estaba agotada y moría por irme directo a la cama, así que traté de no sonar enfadada para evitar asustarla más de lo que ya estaba.
―Tengo miedo de que nos hagan daño―noto que le brotan lágrimas de los ojos.
―Ellos no existen―digo, preocupada por la manera en que Emm comienza a comportarse.
―Claro que...sí―se talla los ojos.
―Sí―suelto una carcajada―. Y nuestro abuelo es un enorme aguacate. Ellos...
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The Creatures
VampireSarah Cooper creyó que su vida como estudiante en la Universidad de Mellow Ville estaría repleta de café, noches sin sueño y proyectos mortales, sin embargo, las cosas resultan diferentes al conocer a un chico de ojos azules del cual siente una mist...
