Sarah Cooper
- ¿Puedo hacerte una pregunta?-digo con la vista perdida en el techo de mi habitación. Alex hace un ruido de asentimiento mientras acaricia los mechones de cabello que se han soltado de mi coleta-. ¿Crees que Adelí...crees que Adelí por más sedienta que esté...sea capaz de matar a alguien?-vuelvo mi vista hacia él en espera de su respuesta.
Traga con dificultad-No lo sé-chasquea la lengua-. Creo que Adelí siempre seguirá siendo ella misma, sin importar lo que haga-se inclina un poco y deposita un suave beso en mi frente.
-Creo que tienes razón-cierro los ojos-. Lo que dijeron los Vookers esta tarde...
-No podemos asegurar que haya sido ella...-interviene-. Además, si fuera cierto, Rihanna y Zack se están encargando ya de eso... ¿Qué podría pasar?
Permanecemos en silencio una vez más, disfrutando la tranquilidad de la noche.
-Lamento no haber evitado que Tobías te tumbara al suelo- suelta de repente.
-Lo merecía-digo de manera fría, pero no hacia él, sino para el estúpido de Tobías.
Entonces una duda ronda por mi alocada cabeza.
-¿Puedes leer la mente?-digo dudosa.
Él me mira sorprendido como si pensara que mi pregunta fuese parte de una broma, pero al ver mi expresión, entreabre sus labios.
-Sarah...-suelta un bufido-. No soy Edward Cullen...no brillo en el sol, ni tampoco leo mentes-dijo, haciendo énfasis.
-Ya veo-hago un mohín-. Es bueno saber que hayas visto las películas.
Esboza una sonrisa ladeada.
-Bueno, ¿Por qué la pregunta?-alza una ceja-. ¿Acaso hay algo rondando por tu mente...que no quieres que yo sepa?
-No...-trago con dificultad.
-Mmmm...-murmura, pensativo-En la mía sí.
Alex comenzó a inclinarse de pronto sobre mí, paseando la mirada por mi rostro con una diminuta sonrisa decorando su rostro. Y yo no pude evitar encogerme ante su cercanía.
-Pero...si quieres puedo decirte qué es...
Incapaz de moverme, sólo siento sus labios rosando con los míos.
Esto me toma desprevenida, sus labios eran fríos, pero aun así podía sentir la suavidad en ellos, un escalofrío me recorre desde la espalda baja, mi vista yace en sus ojos brillantes pero apenas pude mantenerme allí por unos segundos debido a lo segadores que resultaban estando tan cerca.
Quiero besarlo.
Él coloca su mano sobre mi mejilla, enredando sus dedos en mi cabello. Mi corazón late de una manera desenfrenada, sé que él puede escucharlo, pero no me importa, no cuando lucho internamente por acortar la diminuta distancia entre nosotros.
-Monique-susurra, antes de que desparezca de mi vista.
Me incorporo aún aturdida, miro hacia todos lados tratando de localizarlo en algún rincón de mi habitación. Y justo en ese momento la puerta se abre, mostrando el pálido y cansado rostro de mi prima
- ¿Qué quieres?-digo a regañadientes, miro de reojo el reloj que marca las 4:16 a.m., se supone que debería estar dormida-. Me despertaste- finjo bostezar.
-Lo lamento...es que, tenía hambre así que baje a prepararme un cereal-me muestra el tazón de cereal que lleva en su mano izquierda-. Y cuando iba subiendo las escaleras escuché voces... ¿Con quién hablabas?-esboza una sonrisa de complicidad.
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The Creatures
VampireSarah Cooper creyó que su vida como estudiante en la Universidad de Mellow Ville estaría repleta de café, noches sin sueño y proyectos mortales, sin embargo, las cosas resultan diferentes al conocer a un chico de ojos azules del cual siente una mist...
