Risotto

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-⚠️ADVERTENCIA, CAPÍTULO CON CONTENIDO PARA MAYOR DE 18 AÑOS, LEER BAJO SU PROPIO RIESGO🔥-

De todos los momentos que construimos a escondidas, mis favoritos ni siquiera son los que cualquiera imaginaría. No son los mensajes a las tres de la mañana, ni las escapadas improvisadas. Ni siquiera las noches en las que el mundo parece desaparecer y quedamos solamente nosotros dos.
Son las cosas pequeñas, las absurdamente pequeñas. Creo que empecé a notarlo cuando arranqué terapia. Cuando dejé de correr de un lado para otro buscando llenar cada espacio libre con algo. Siempre imaginé que, si algún día estaba en una relación seria, viviría afuera de casa. Restaurantes, bares, viajes, planes. Como si el amor necesitara escenarios enormes para existir.
Camila me enseñó lo contrario. Me enseñó que también puede esconderse en una cocina desordenada, en una playlist sonando bajito desde el parlante. En una discusión completamente innecesaria sobre cuánto queso lleva una receta, en compartir el silencio sin necesidad de llenarlo.
Aprendí a disfrutar de quedarme, y por eso, entre todos los recuerdos que guardo de nosotros, cocinar terminó convirtiéndose en uno de mis favoritos.
Esa noche en el departamento de Camila, el aroma del risotto se mezclaba con la tensión eléctrica que flotaba en el aire. El recuerdo del programa de la tarde seguía fresco en sus mentes, especialmente ese momento casi traspasado en el que ella estuvo a punto de lamer el dedo de Gian.
"¿Me pasás el queso parmesano?" preguntó Camila mientras revolvía el arroz con una cuchara de madera.
Gian se acercó por detrás, tan cerca que Camila pudo sentir el calor de su cuerpo contra su espalda. Al extender el brazo para alcanzar el queso, se salpicó con la salsa que estaba preparando.
"Ah, me ensucié de nuevo", dijo con una risita contenida, recordando el incidente del programa. Acercó su mano manchada cerca del rostro de Camila. "Mirá, parece que hoy es mi día de ensuciarme para vos".
Cami se giró lentamente, una sonrisa pícara dibujada en sus labios. "¿Y qué pretendes que haga con eso?"
Gian no dijo nada, solo acercó su dedo manchado hacia sus labios. Esta vez, no había cámaras, no había público, solo ellos dos en la intimidad de su cocina.
Con una mirada desafiante, Camila tomó su dedo en su boca, lamiendo lentamente la salsa. Pero no lo soltó, sus ojos se mantuvieron fijos en los de él mientras su lengua jugaba con su piel.
Gian sintió cómo se le cortaba la respiración. Apoyó la otra mano en la cadera de ella, acercándose aún más. "Cami..." susurró contra su cuello antes de presionar sus labios contra esa piel delicada.
Un gemido escapó de los labios de Camila mientras liberaba su dedo. Pero Gian no se detuvo, con esa misma mano húmeda, deslizó sus dedos bajo el vestido negro ajustado que ella llevaba, encontrando el calor entre sus muslos.
"¿Sigue siendo memoria muscular?" murmuró Gian mientras sus dedos comenzaban a explorarla con delicadeza pero con firmeza.
Cami se apoyó contra la mesada, arqueando su espalda mientras sus piernas temblaban. "Gian..." susurró, su voz llena de deseo.
Con la otra mano, ascendió desde su cadera hasta su nuca, apartando la tela del vestido y dejando al descubierto su espalda. Liberó más de su piel para seguir besándola, recorriéndola con los labios al mismo tiempo que sus dedos continuaban su ritmo constante dentro de ella.
"¿Sentís lo mismo que yo?" preguntó Gian entre besos en su cuello y hombros.
Cami solo pudo asentir, demasiado perdida en la sensación para formar palabras coherentes. Sus caderas comenzaron a moverse al ritmo de los dedos de él, buscando más fricción, más presión.
Gian la giró para enfrentarla, su mano nunca abandonando su refugio cálido. Con sus labios encontró los de ella en un beso apasionado, lleno de todo el deseo que habían contenido durante todo el día.
"El risotto se va a quemar", logró decir Camila entre suspiros.
Gian sonrió contra sus labios. "Que se queme", respondió antes de levantarla en sus brazos y llevarla hacia el dormitorio, dejando atrás el risotto y todas las inhibiciones que los habían mantenido separados hasta la noche.

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Buen día Toritas 🐂
Cómo están?
Volví? No lo sé jajaja, tal vez suba algunos capítulos que ya tengo y que solo le mandé a amigas.
Extrañaba subir capitulos basados en edits, ayer viendo el programa, no podía evitar pensar en escribir algo cuando cocinaban. Y hoy cuando me desperté entre a tiktok mientras me preparaba, para ir al trabajo, ví el clip de esa escena y salió esto.
Espero que lo disfruten aunque sea cortito, nos vemos en otra actualización!
Las quiero a la distancia, besitos ♥️

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⏰ Última actualización: Jun 09 ⏰

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