Capítulo 12-El amor según mamá

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⚠️ ADVERTENCIA CAPITULO PARA+ 18, leer bajo su propio riesgo ⚠️
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Pov Cami

Mamá decía que los celos no son bonitos, pero que te enseñan dos cosas en una relación. La primera es que si es una relación de ya mucho tiempo, están marcando tal vez el inicio del final. Una manera de decirte que la confianza se está yendo, y que es necesario trabajar para mantenerlo si es que todavía lo amas. En cambio sí es una relación que está dando sus primeros pasos, en la que no sabes si lo que sientes está realmente ahí. Puede ser que los celos te ayuden a tomar una decisión, tanto para empezar una historia o terminarla.

No sabía en qué punto del camino estaba con Gian, si era algo por lo que podía esperar más o solo conformarme con lo que recibiera. A pesar de no saberlo, estaba liderando bien la situación, hasta que vi una rubia hermosa tratando de treparlo y no supe en donde estaba parada. Tampoco soy de las grandes escenas como mis amigas, los chicos estaban abajo y todavía no podía ir con ellos. Hice la segunda mejor opción, trate de mezclarme entre la gente, me cruce con un influencer que participio de una campaña conmigo hace un tiempo.

Nos quedamos un rato largo charlando, y honestamente estaba empezando a cansarme de escucharlo hablar de si mismo. Me excuse para ir al baño, y desaparecí de su vista no bien tuve la oportunidad.

Fue una sorpresa encontrar un baño en una joda que sea individual y tan bien cuidado, pero es el primer evento al que asisto de esta marca, por lo tanto no tengo la menor idea de si siempre se manejan asi.

Tome un segundo para tratar de recomponerme, y realice algunos ejercicios de respiración mientras me aseguraba que el maquillaje siguiera aún en su lugar. Seguía bastante sofocada, no se si por los celos o lo pesado del ambiente, pase un poco de agua fresca por la nuca. Talvez podía refrescarme las ideas, estaba aún entre enojada y triste por la rubia, máquinandome sin parar. Recordé lo que decía mamá, puede ser que sea el momento de tomar una decisión.

Por lo menos esa era la intención en un inicio, hasta que Gian termino invadiendo mi espacio de soledad, en un intento de reprocharme algo.

Me pregunto si estaré poniéndole demasiada expectativas a esto, pero parece celoso mientras consulta sobre el chico con el que me cruce. Jamás iba a dejar que esto escale en una discusión, aunque no pudiera evitar sonar insegura antes sus palabras. Quería que me dijera que no tenía nada de que preocuparme sobre esa chica, pero esas cosas no pasan en la vida real. Bueno, eso pensaba hasta que estaba acorralada, nuestros pechos apretados y sus ojos clavados en los míos.

Se que no debería, pero su declaración, que marco la línea de esto que parecía no tener un orden, provocó escalofríos. Esa electricidad que arranca desde los dedos del pie hasta las puntas del pelo, que te hace dudar entre si querés acercarlo más o irte corriendo.

-A mí tampoco me gustaría compartirte con nadie más.- aunque apenas se escapó como un susurro tembloroso, parecía ser todo lo que él esperaba escuchar. Lo sentí presionarse aún mas, su respiración caliente acariciandome el cuello. Estaba muda, esperando que continúe la charla, pero dejé escapar un jadeo cuando sentí sus besos húmedos en el cuello. Una de sus manos me sostenía fuertemente de la cintura, mientras con la otra dejaba rastros calientes en todo lo que llegara a tocar.

-No tengo una queja sobre que estés molesta, porque verte reír con alguien más tampoco me gusta.-su voz no era más que un susurro, del que en un momento dude que fuera real hasta que me miró. Pareció que podía quemarme, con un enojo que se que no estaba dirigido hacia mi. Creí que iba a seguir quejándose, pero se acercó aún más a mi cuello y salte del susto al sentir como me mordía. Notando que me había tomado por sorpresa me abrazó más estrechamente, para darme suaves besos sobre el mordisco.

ToroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora