Capitulo 9- Viaje

1.2K 95 11
                                        

Pov Camí

Despertar a los besos es algo nuevo, algo que no tendría problemas que suceda más de una vez. Más si eso incluye que el que es los besos sea un morochon, que además trae el desayuno a la cama.

 Más si eso incluye que el que es los besos sea un morochon, que además trae el desayuno a la cama

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Ayer me acompaño, mimo y consoló hasta que caí rendida. No sabía lo mucho que necesitaba su compañía, hasta que me desperté sintiéndome nueva.

Pensé en la idea de no hacer el programa hoy, pero sé que Sofía lo ve siempre, y no quiero que no me vea ahí y sienta culpa.

Tenemos programado viajar mañana a la costa, desde ahí grabar algunos programas y hacer blogs. Los chicos están siendo un gran apoyo, no pararon de dejarme mensajes lindos por Whatsapp y enviaron cartitas con las golosinas que trajo Gian.

Aunque prefiera quedarme acostada sin salir, sé que tengo que sobreponerme y seguir haciendo cosas.

Después de desayunar, nos quedamos un rato más en la cama. Es reservado, no un gran charlatán, sabe que decirme en el momento justo. No me di cuenta de lo mucho que necesitaba esta clase de compañía hasta ahora.

La relación que tenemos es casi más sexual que otra cosa, pensé que iba a querer intentar algo, pero se mantuvo tranquilo. Solo se preocupó por cuidarme, a pesar de que nos dimos unos besos bastante intensos y hubo un poco de manoseo, se mantuvo en el molde. Quise llevarlo un poco a eso, siento que acumule estrés y necesito algo de alivio. No me animo a pedírselo ni loca, pero ante los constantes intentos por manosearlo, terminó agarrándome de las manos.

-Que pasa morocha? Estás ansiosa? estoy tratando de ser respetuoso, pero me lo haces bastante difícil.-mis brazos estaban siendo sostenidos desde la muñeca, por una sola mano suya. Y él me miraba tan intensamente, que me hacía retorcerme solo por eso.

-Amo que seas respetuoso, pero ahora necesito que lo seas un poco menos.-Estaba bastante inmóvil, pero lo acerque hacia mi usando solo mis piernas. Se rió de cómo lo seguía provocando.

-Me encantaría hacerte caso en esto, pero en media hora tenemos que preparamos y salir para el programa. Créeme que no es suficiente tiempo, pero puedo ayudarte a relajarte un poco.- Empezó besándome, dejo de lado los besos dulces para volverse un poco más desesperado. Cuando pensé que iba a quedarme sin aire me soltó, y siguió dejándome besos en el cuello, que espero que no dejen marcas.

Era un poco tortuoso lo lento que estaba avanzando, iba a empezar a quejarme cuando de un tirón me levanto la remera y sonrió al ver que no tenía corpiño abajo.

-Un poco me calienta que uses mi ropa sin nada abajo.-Puso sus palmas calientes en mi estómago y de ahí subió acariciando suavemente, hasta mis tetas. Estaba por responderle, pero se me corto la idea cuando vi cómo se concentraba en acariciar y pellizcarme los pezones. Y el poco ingenio que me quedaba, termino volando por la ventana cuando empezó a lamerlos. –Que pasa negra, me pareció que ibas a decir algo?-Sentía su respiración caliente soplando suavemente en mi pezón mientras con su mano que no sostenía mis muñecas, me acariciaba el otro.

ToroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora