¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Tú te encontrabas cocinando cuando, de repente, Erik te tomó de la cintura y te atrajo hacia él para besarte.
-¿Por qué fue eso?-, preguntaste con una sonrisa en tus labios.
-¿Sabes que te amo? ¿Sabes que todo lo que hago es por que te amo y solo quiero verte feliz? ¿Lo sabes?
-Claro que lo sé, Erik. ¿Qué sucede?-, preguntaste, sabiendo que algo le sucedía a tu prometido.
Erik tomó aire antes de hablar, sin quitar sus ojos de los tuyos.
-Soy... Soy un mutante-, murmuró antes de mirar a otro lado.
-Erik, ¿Ese es el problema?-, dijiste, sin poder creerlo.
-Si... ¿No estás molesta al saber que soy un mutante?
-¡Claro que no, Erik! ¿Cómo podría estar molesta por algo que no puedes controlar? Además, si soy honesta contigo, creo que es asombroso. ¡Tienes súperpoderes!-, exclamaste, sonriéndole.
Erik rió y te beso, aliviado y feliz.
-Eres demasiado buena para mi, T/N.
Reíste y le diste un rápido beso sobre los labios.
-Lo sé, lo sé-, bromeaste -. Ahora, déjame cocinarte, mi súper héroe.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.