Matt y tú se deslizaban por los techos de Hell's Kitchen. Era la primera vez que trabajaban juntos y, probablemente, la última. Sólo lo hacían porque compartían un mismo objetivo; atrapar al que se hacía llamar The Punisher.
Te acercaste a una terraza y observaste la calle, estaba vacía a excepción de una mujer de cabello azabache que caminaba a paso rápido antes de entrar por una puerta. Bufaste y te diste la vuelta cuando escuchaste algo. Matt y tú intercambiaron una mirada antes de salir en busca del responsable.
Los dos corrieron, confiados en sí mismos. Pero, ellos no creían que ese sería su error; creer de más en si mismos.
[...]
Matt fue el primero en despertar y darse cuenta de su posición, ambos se encontraban atados e inmovilizados. Después de un rato, también despertaste tú.
-Lo siento-, murmuraste, sin quitar tus ojos del arma -. Pero no voy a dejar que se nos vuelva a escapar-, sentenciaste antes de demostrar que te habías liberado de las cadenas hace rato y tomaste el arma, dispuesta a acabar con el chico y atrapar a The Punisher.
-¡No!-, gritó Matt al imitar tu acción y pegarte en la cabeza, para dejarte inconsciente, e intento encargarse él sólo de The Punisher.
[...]
Abriste lentamente los ojos y, cuando las memorias golpearon tu mente, te enderezaste en el sofá. Miraste a tu alrededor para notar que era la casa de Matt y hiciste una mueca al notar al rubio en la misma habitación.
-Hasta que despiertas, por un momento pensé que Matt se había pasado contigo-, comentó Foggy y tú rodaste los ojos.
-¿Lo atrapó?-, preguntaste, ya que era lo único que te importaba.
-No, se escapó-, contestó Foggy, adoptando una mirada seria.
-Genial-, gruñiste y, cuando Matt entró a la habitación, la furia fluyó por tu cuerpo. Te abalanzaste sobre él y Matt dejó que lo tomarás, ya sabiendo que reaccionarías de esa forma -. Dame al menos una razón para que no te maté ahora mismo-, dijiste entre dientes, tus manos inmovilizando sus brazos. Foggy siguió con sus cosas, ya estaba acostumbrado a que la pareja actuará de esa forma.
-¿El hecho que me necesitas es suficiente?-, preguntó el abogado y, con un bufido, lo soltaste. Aunque estabas enojada, sabías que esto no ayudaría en nada.
-¡Lo dejaste ir, Matt!-, señalaste mientras te alejabas y te sentabas sobre la repisa de la cocina -. Nos costó tanto tiempo encontrarlo y, una vez que lo hicimos, me dejas inconsciente. Yo no lo siento como trabajo en equipo.
-No iba a dejar que matarás al tipo.
-¿Por qué no? Causaba tanto dolor como Punisher, déjame corregirme: causa.
-Él tendrá un juicio, como todos lo merecen-, sentenció Matt y tú rodaste los ojos.
-Y otra vez con eso; a veces me dan ganas de golpearte Matthew. ¿No te das cuenta que todo eso depende de quién tiene más billetes? No hay nada genuino en ello.
-Si lo hay, si yo estoy en ellos-, contempló el castaño mientras se servía un vaso de agua -. Y hazme el favor de bajarte de allí-, dijo al darse la vuelta, elevando un poco el vaso para señalarla. En silencio, te bajaste de la repisa y saliste de allí, dando un portazo.
-Ustedes tienen serios problemas de pareja que resolver-, comentó Foggy, llevándose el vaso a la boca. Matt negó con la cabeza y posó el vaso sobre la repisa en la que antes de sentabas.
[...]
Saliste del bar y te removiste dentro de tu abrigo cuando sentiste el frío golpear tu cuerpo. Era tarde y lo sabías, pero también estabas segura que podías cuidarte por ti misma. Tus manos se mantuvieron en tus bolsillos mientras avanzabas por las abandonadas calles de Hell's Kitchen.
ESTÁS LEYENDO
MARVEL
RandomMARVEL.| primer libro de imaginas y one-shots de los personajes de Marvel en español.
