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-Lo siento-, te disculpaste.
-No lo hagas. Ambos estuvimos de acuerdo en cortar cuando tuve que irme-, dijo Scott con notable tristeza en sus ojos.
-Entonces, ¿Esto no es incómodo? Se suponía que Luis te pasaría a buscar-, dijiste sin sacar tus ojos de la carretera, con temor a desmoronarte.
-No. Quiero decir, si; muy incómodo,. Estuvimos casados, rompimos porque fui a la cárcel. Ahora, estas saliendo con alguien y, además, tenemos que estar en este auto por treinta minutos-, habló rápido-. Nada incómodo-, bromeó y tú reíste, nerviosa.
-Y... ¿Cómo estuvo la cárcel?-, en cuanto la pregunta salió de tus labios, te arrepentiste. Era una pregunta estúpida.
-La cárcel estuvo bien, gracias por preguntar-, dijo y entendiste que no tenía ganas de hablar.
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