Harry
Años atrás
Luces, preguntas y comentarios de doble filo, todo eso me había encontrado tras el escandaloso anuncio de mi divorcio, los medios habían hecho su trabajo y no habían tardado en posicionarse fuera de la mansión, con todo lo que estos implicaban.
-Creo que te vendría mejor salir de la ciudad, solo hasta que el bullicio por tu divorcio pare- Dijo mi representante, quien no hacía más que deambular por el despacho. Le mire sin interés, la verdad era que no me apetecía alejarme de todo aquello, en realidad deseaba estar en medio de todo aquel desastre, quería que las cámaras me captaran, por primera vez en mucho tiempo, deseaba ser la primera plana. Solo de esa forma ella lo vería, sabría que se había terminado.
-¿Estás siquiera escuchándome?- Lance un soplido y me erguí un poco en el sofá de piel.
-Lo hago.
-Entonces, ¿por qué me da la impresión de que me ignoras?.
-Lo lamento, pero no seguiré tu consejo, me quedaré en la ciudad, no puedo simplemente largarme y ya, tengo responsabilidades aquí, entre ellas está mi hijo.
-Dylan estará bien, hasta el día del juicio de custodia vivirá con su madre.- Me levante del sofá y sacudí mis pantalones.
-Exactamente por eso es que no me puedo ir, ningún niño de 6 años estaría bien con una persona como Kimberley.- dije y me dispuse a terminar aquella charla sin rumbo y salir de la oficina.
-¿en verdad lo haces por el?- Dijo mi representante, justo antes de que tomará la manija.
-¿A qué te refieres?.
-Es solo que aveces me da la impresión de que todo esté bullicio te está complaciendo bastante, Harry, te conozco, nunca te ha gustado que tus asuntos personales sean muy expuestos a la prensa, recuerdo que casi me golpeas cuando te exigí que anunciaras tu matrimonio a la prensa, ni de coñá te gusta que tu hijo sea expuesto a este tipo de asuntos, no entiendo porque ahora es que no quieres alejarte del foco de la prensa.- Lance un suspiro y me prepare para confesar, no podía mentirle, no a Rick, el me conocía lo bastante bien como para saber cuando algo no andaba bien.
-Quiero que lo vea.
-¿Qué has dicho?.- Me mantuve de frente a la puerta, con una mano sujeta en el plomo y la otra cerrada en un puño.
-Quiero que (tn)____ se de cuenta que terminó, quiero que me vea, quiero que ella se entere de la noticia, no quiero que la prensa lo deje pasar, quiero que sea mundial, que llegue a ella, no quiero que mientan, quiero decir la verdad para que ella la escuche.- Sentí la mano de Rick en mi hombro y no fue hasta ese momento que me percaté de la tensión de mi cuerpo.
-Harry, ya han pasado 7 años, quisiera decirte que tal vez esto te habrá una pequeña oportunidad de volverla a ver, pero no creo que sea así y no deberías exponerte ni a ti ni a tu hijo, por algo que hace tiempo perdiste.- No dije más, abrí la puerta y salí del despacho. Una parte de mi sabía que Rick tenía razón, pero dese hacia 7 años que tenía clavada a (tn)___ en lo más profundo de mi ser, no había podido sacarla y cada segundo que pasaba de mi vida, me arrepentía de haberla perdido. Amaba a Dylan de una manera inimaginable, pero no podía ser completamente feliz, no sin aquel otro niño que de manera idiota y cobarde había abandonado, y tampoco podía serlo sin la mujer que se había llevado mi corazón por completo.
PRESENTE
(Tn)_____ me miraba con recelo, a la defensiva, casi como si estuviese esperando algún ataque, su ojos eran como dos navajas filosas, pero sabía que detrás de esa mirada, aún había algo de ese amor con el que me habían observado 17 años atrás.
-No digas idioteces, tú y yo no tenemos nada- Su voz era directa y aunque intentaba fingir frialdad en ella, sabía que no era del todo indiferente, sus miradas, sus reacciones, todo en ella me decía que aún había una esperanza, que no todo estaba perdido.
-¿Cuánto tiempo fingirás que no sientes nada cuando me ves?.
-Eres el imbecil más grande que he conocido, lo único que siento al verte, es repulsión.- sus palabras a pesar de ser filosas, no me cortaban, la conocía, la conocía tanto que sabía cuándo mentía, y en ese momento lo hacía.
-Vamos (tn)_____ dejémonos de juegos y pongamos la cartas sobre la mesa.
-Debes estar delirando, no sé de qué juego me hablas.- (tn)____ se cruzó de brazos y me miró fijamente, sabía que solo con palabras no llegaría a nada, (tn)____ era tan hermosa como testaruda. Me acerqué a ella, dos pasos bastaron para estar tan cerca que pudiese oler su perfume, coco y almendras, incluso eso no había cambiado. La note tensarse, sus ojos seguían clavados en los míos y pude notar incluso la agitación en su respiración. Un paso más y me encontré uniendo nuestras frentes cerré los ojos y aspire su aroma, coloque mi mano en su mejilla y me concentré en su suave tacto, joder, como anhelaba sentirla.
-No no puedes ignorar tus verdaderos sentimientos por siempre.- La escuche inspirar, sabía que su respiración estaba tan acelerada como la mía.
-No quiero.. Yo, tú- sus palabras eran entrecortadas, abrí los ojos y vi en su mirada el debate interno que sopesaba.
-(tn)____ yo no puedo seguir fingiendo, no puedo y no quiero, he pasado 17 años arrepintiéndome de aquel día que te perdí, cada noche y cada día me arrepiento de no haber sido el hombre que necesitabas, dios, incluso deseo que la madre de Dylan hubieses sido tu, no puedo seguir conteniendo todo esto y fingir que no me está consumiendo, me equivoqué, lo sé, fue la equivocación más grande de mi vida, y sé que no lo puedo cambiar, pero maldita sea tampoco puedo olvidarte- (Tn)____ me miraba con los ojos abiertos como platos, mi corazón palpitaba desenfrenadamente y mi cabeza buscaba más palabras para decir, para hacerle entender lo desesperado que estaba por no tenerla conmigo, la agonía que había vivido al haberla perdido.
-¿Por qué?- Me dijo casi en un susurro
-¿Por qué me haces esto?, 17 años Harry, 17 años han pasado, no puedes simplemente venir y soltarme todo esto después de 17 años, no puedes simplemente..- Y paro, sus ojos comenzaron lagrimar y su respiración se volvía cada vez más agitada.
-te espere sabes?, un año entero viví con la esperanza de que me buscaras y cuando supe de tu matrimonio, dios me sentí tan jodidamente destrozada, había noches en que deseaba dormir y no despertar, pero Evan me hacía reaccionar, necesitaba estar bien, por el, para el.
-(tn)____ , yo.
-No, déjame terminar- Las lágrimas seguían corriendo por sus mejillas, quería acercarme y abrazarla, consolarla por esos años que no lo había podido hacer, pero ella mantenía su distancia.
-Entonces me propuse algo, encerré todo aquello que sentía por ti en un baúl con mil candados, lo aparte, y lo deje de lado.
-Lo lamento tanto.
-Yo lo lamento más, porque si hace 16 años atrás hubieses venido a decirme esto, seguramente me hubiese echado a tus brazos, pero no lo hiciste y yo encerré mis sentimientos por ti, y ahí es donde se van a quedar.- Le mire, sus ojos hinchados me observaban con tristeza, entonces fue cuando en realidad me di cuenta de el gran daño que había cometido.
-Ahora, si de verdad por un segundo me amaste, me vas a dejar en paz, me dejaras volver a mi vida con mi hijo y te olvidarás de nosotros, porque así tiene que ser, porque hace 17 años que tú tomaste esa decisión.
-(tn)____, no puedes...
-vete Harry- (tn)____ bajo la vista y apuntó hacia la puerta, la mire unos segundos más y sentí que la esperanza se esfumaba de mi cuerpo. La había perdido, de verdad la había perdido, lo había hecho 17 años atrás y yo no había caído en la realidad. Lance un suspiro y le mire por un par de segundos más, la amaba, la amaba y haría lo que fuese que me pidiera, incluso si eso implicaba el alejarme y así lo haría, con el corazón destrozado y la realidad aplastándome lentamente, me dispuse a salir, tras mirar por última vez al amor de mi vida.
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Lamento la demora, pero de verdad que la universidad consume el tiempo y el alma Jajajaj gracias por todos sus comentarios, de verdad que me motivan a seguir escribiendo esta historia, espero no tardar tanto con el siguiente capítulo.
Atte: Arlette C.
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El hijo de Harry Styles
Fanfiction(tn)______ Whitmore había pasado la vida evitando su pasado, viviendo con la simple convicción de hacer a su único hijo feliz, pero no es hasta que este le pide respuesta acerca de aquel padre faltante en la ecuación, que ella será vera sumergida en...
