Capitulo 7

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Evan
El silencio paralizante del hospital, comenzaba a alterarme de manera casi irracional, hacia 3 horas que me encontraba tumbado en el sofá de la sala de espera aguardando algún diagnóstico sobre mi abuelo. Mi madre había llegado poco después de que le llamara y aun que había intentado que tanto la abuela como yo volviésemos a casa, había sido en vano, si algo estaba claro era que ninguno nos moveríamos de aquel lugar hasta tener respuesta sobre la salud de mi abuelo.
-¿Te han dicho algo?- Preguntó la abuela en cuanto mi madre entro a la sala de espera. Mi madre se limitó a negar con la cabeza y tumbarse en el sofá a mi par.
-No entiendo que fue lo que paso- Dije perdido en la blanca pared frente a mi, el día entero había estado bien mi abuelo y de un momento a otro, había colapsado, en ese momento había sentido un miedo enorme, el cual me había bloqueado por unos instantes.
-Tu abuelo padece de problemas en el corazón, esto solo es resultado de el poco cuidado que ha tenido consigo mismo- Mi madre lucia preocupada, masajeaba sus sienes una y otra vez, mientras observaba hacia la nada.
-Familia del señor Patrick Whitmore- En cuanto el nombre de mi abuelo fue dicho, tanto mi madre como mi abuela se pusieron en pie.
-Somos nosotros- El doctor que no lucia mas haya de unos 40 años, miro a mi madre y a mi abuela, su mirada era de condolencia, lo que enseguida me hizo pensar lo peor.
No alcanzaba a escuchar nada de lo que el doctor le decía a la abuela y a mi madre, sin embargo podía estar seguro, por sus expresiones, que no era nada bueno. El doctor dio una palmadita en el hombro de mi abuela y sin mas partió de la sala de espera.
-¿qué sucede?- pregunte en cuanto ambas se giraron para verme, los ojos de mi abuela ya cristalizados me miraron con suma tristeza. Mi madre se sentó a mi par y tras unos segundos que me parecieron horas, suspiro y se dispuso a hablarme.
-Tu abuelo sufrió un infarto, afortunadamente esta vivo-
-Pero- Dije a la espera de aquello malo que se avecinaba.
-El infarto le provocó un derrame cerebral y ahora se encuentra en estado de coma-Mi madre mantenía la compostura con cada palabra que pronunciaba, ere evidente su preocupación, pero sabia a la perfección que (tn)_____ Whitmore jamás perdería el control.
-Necesito que vayas con la abuela a la casa, ella no esta bien y en cuanto la prensa se entere esto será un infierno- asentí sin decir mas, puesto que sabia que esto era lo único que podía hacer para ayudar.
-El chofer de tu abuela los esta esperando afuera- Sin decir mas me levante y fui hasta con la abuela, quien después de un largo sermón acepto venir conmigo.
Para cuando nos encontrábamos en la casa, la prensa ya se había enterado sobre el fatídico estado de salud de mi abuelo, después de todo mi abuelo era un reconocido abogado, quien no solo había trabajado para grandes artistas, si no que se encargaba de los casos referentes a la realeza, su bufete era el mas prestigiado y reconocido de todo Reino Unido, por lo que no era de extrañarse que la prensa estuviesen como buitres en busca de la exclusiva.
-¿Evan?- Me abuela me hablo desde las enormes escaleras, le había dicho que se recostara, sin embargo esta había tardado en aceptar dicho acometido.
-¿Sucede algo abuela?-
-¿Tu madre no ha llamado?- Mire a mi abuela unos segundos y me limité a negar con la cabeza, Antes de que mi abuela pudiese decir otra cosa, el timbre de la casa resonó,con su tan peculiar sonido, por todo el vestíbulo.
-Pide a la servidumbre que abra, solo por si se trata de la prensa- Asentí antes de que la abuela desapareciera de nuevo por las escaleras, tras pedir a una mucama que abriera la puerta, me coloque tras un pilar cual niño jugando a las escondidillas, desde aquel lugar lograría ver de quien se trataba sin ser visto. La mucama abrió la puerta y una intensa curiosidad se sembró en mi tras observar al individuo parado al pie de la puerta de entrada. Aquel hombre no lucía como alguien dedicado a la farándula, vestía un traje completamente aliñado y bien planchado, era en parte un hombre imponente, sin embargo me dio la suficiente confianza como para salir de detrás del Pilar y encararlo.
-¿Quién es usted?- Dije en cuanto sus ojos me hubieron identificado.
-Tu eres...- el hombre parecía ido, casi como un idiota, las palabras se le habían ido de la boca y podía jurar que estaba petrificado en aquel lugar ¿Quién coños era este mequetrefe?

El hijo de Harry StylesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora