EVAN
Después de un rato caminando por las calles, la presencia de paparazzis comenzó a hacerse constante, así como nuestras huidas de ellos.
-Mierda, ¿Es que acaso no podemos andar tranquilos?- Dije tras nuestra última huida, que nos había llevado a refugiarnos en un café un tanto cerca del edificio donde trabajaba mi madre.
-Supongo que es la cruz que debemos cargar por ser hijos de quienes somos- Dijo Cameron tras lanzar un soplido. Dylan había permanecido sorprendentemente callado, sin embargo soltó un bufido y nos miró seriamente.
-Estoy harto- Dijo este y acto seguido se levantó de su asiento camino hacia la entrada y en cuestión de segundos se encontraba propinándole un puñetazo a uno de los paparazzis que al parecer nos había logrado seguir hasta el café.
-Mierda- Dije y me levante de un salto de la silla, en Segundo se comenzó a hacer un tumulto de gente, ya que Dylan maldecía a diestra y siniestra al paparazzi, del que estaba seguro se sentía más que realizado al conseguir una primicia como aquella.
-Dylan Basta- Dije en cuanto me logre acercar a el entre todo ese tumulto de gente.
-Cierra la boca Evan, estoy hasta los cojones de que está Mierda nos esté siguiendo- La gente de hacia cada vez más, Dylan seguía maldiciendo y el paparazzi parecía disfrutar aquello, poco pasó cuando logre vislumbrar a través del ventanal de cristal de la tienda, a más paprzzis saliendo de sus autos, listos para la obtener una nota.
-Tenemos que salir de aquí- Le dije a Dylan, quien parecía más que cabeceado con el hombre.
-Dylan, vienen más, larguémonos ya- Le Dije, este aprecio entender la situación, porque no hizo más que escupir al reportero y salir hecho una furia conmigo detrás de aquel tumulto.
-Vámonos por detrás- Dijo Cameron quien nos arribó en el camino a la mesa.
-Ya hable con el encargado- Está vez hablo Max. Los paparazzis peleaban por entrar al lugar, había un caos en el café, sin embargo la seguridad del lugar nos dio el espacio y tiempo para escabullirnos por detrás del edificio. Una vez afuera caminamos varias calles de prisa y sin mirar atrás.
-¿Qué cojones te pasa?- Le Dije a Dylan en cuanto sentí que nos encontrábamos lo suficientemente lejos del café. Dylan hizo una mueca, lanzó un bufido y no hizo más que caminar sin contestar.
-¿por qué rayos hiciste eso?- Dijo esta vez Cameron, quien lo detuvo en seco. Dylan se giró a ver a Cameron, seguía cabreado y comenzaba a creer que aquella riña en el café no era solo cuestión de molestia con los paparazzis.
-Chicos, aunque me gustaría que el idiota este nos diera explicaciones, creo que deberíamos buscar un lugar en donde podamos estar seguros y llamar para que alguien nos recoja- Dijo Max, quien volteaba constantemente hacia atrás, en caso de que alguien nos hubiese seguido.
-Max tiene razón, Evan, tenemos que resguardarnos, no podemos regresar por el auto, nos veremos envueltos en una ola de flashes y preguntas.- Lance un bufido, calme mis sentidos y medité un poco la situación.
-Ya se a dónde podemos ir- Dije y los conduje por calles alternas hasta el edificio donde se encontraba la oficina de mi madre, aquí podríamos estar resguardados hasta conseguir que viniesen por nosotros, seguramente ir al edificio implicaría que mi madre se enterara de nuestra huida y el escándalo armado por Dylan, sin embargo no había más opción, esta vez no quedaría más que asumir la inminente molestia de mi madre y un esperado y largo castigo. Llegamos al edificio y sin decirme nada, nos dejaron entrar y subir al piso donde se encontraba la oficina de mi madre, desde ahí podría llamar al chofer para que viniese por nosotros. Salimos del elevador y entonces lo escuche.
-BASTA- La voz de mi madre hizo que mis pies se movieran y corrieran hasta la puerta de su oficina, la escena frente a mi hizo que la sangre me hirviera y perdiera la razón, Mi madre estaba en el suelo, Ethan la tenía acorralada, un pequeño charco de sangre ya hacia alrededor de la cabeza de mi madre. Mi instinto me llevo hasta Ethan y jalarlo para apartarlo de mi madre, perdí la cordura, solo podía pensar en masacrar a aquel tipo. Escuche a lo lejos la voz de Cameron, pero no podía parar, La furia me dominaba por completo, sentía los golpes de Ethan, sin embargo aquello no me paraba, mis puños se movían instintivamente. Tenía a Ethan debajo de mi, mientras propinaba uno y otro golpe sin parar. no supe de mi hasta que sentí que unos brazos me sujetaban y apartaban de aquel imbecil al que quería asesinar al golpes.
-Basta, Evan, Basta- Escuche decir a Dylan, mientras forcejeaba con el para volver a tirarme encima del idiota que ya hacía en el suelo, semiinconsciente.
-Suéltame maldita sea, lo voy a matar.
-EVAN- Escuche la voz de Cameron y acto seguido sentí su palma impactar contra mi mejilla, haciendo que le prestara atención.
-Deja de ser un idiota y pon atención a lo que importa, tu madre necesita ayuda.- Cameron apunto hacia el suelo donde ya hacía mi madre y Max, quien intentaba despertarla.
-Suéltame- Le pedí a Dylan de manera más calmada, este pareció dudar, sin embargo me soltó y enseguida fui hasta donde mi madre y me tiré en el suelo a su par.
-Tiene una herida en la frente, perdio mucha sangre, Mierda, Cameron baja a recepción diles que es una emergencia, que manden una ambulancia cuanto antes.- Cameron asintió, lanzó una mirada a Dylan y salió corriendo del lugar. La adrenalina corría por mis venas, mis puños estaban manchados de sangre y sentía mi corazón palpitar a mil por hora, estaba asustado, ver a mi madre en aquel estado me tenía aterrorizado.
-Voy a matar a ese infeliz, te juro que lo voy a matar- Dije mientras intentaba detener la sangre de la herida de mi madre. Dylan se había dedicado a permanecer detrás de mi, como esperando a que en cualquier momento volviese a perder la cabeza y lo hubiese hecho de no ser por la prioridad de mantener a mi madre con vida.
-Cameron está tardando mucho, voy a moverla, la llevaré abajo y conseguiré un taxi- Dije al borde de la desesperación.
-Evan, no creo que sea buena idea que la muevas.
-Cierra la boca Max, no voy a dejar que mi madre muera aquí, no lo haré.- acomode mis brazos para cargar a mi madre, pero antes de que lo hiciera, Dylan me hecho para atrás por los hombros.
-Deja de ser tan necio y escucha a Max, ¿qué pasa si la lastimas más al moverla?.
-¿y planeas que me quede viendo como se desangra?.
-No, solo planeo que no jodas más la situación.- La desesperación corría por mis venas sin embargo sabía que te un razon , Max trajo un pedazo de tela del escritorio y lo presionó en la frente de mi madre, sin embargo la tela no tardo en bañarse de sangre
y aquello me alteraba aún más. Minutos que me parecieron horas, fueron pasando hasta que un pequeño atisbo de alivio se posó en mi pecho al ver entrar a Cameron con paramédicos y toda una comitiva curiosa detrás de ellos. El resto de la escena la sentí en cámara lenta, los paramédicos entrando y comenzando su labor, subiendo a mi madre a la camilla, las voces de estos hablando por radio, la seguridad del edificio pidiendo que se alejaran los curiosos y abriendo El Paso a la camilla. Dylan maldiciendo y haciéndonos ver que el imbecil mal parido de Ethan se había fugado. Todos y cada unos de los detalles de aquel momento me parecían una fea fantasía.
-Evan, vamos- Dijo Cameron, quién me saco de mi trance y e hizo que la mirara.
-Necesito hablarle al chofer- Dije aún un poco ido y sin caer por completo en la realidad.
El viaje en carro hasta el hospital fue completamente silencioso, mi cabeza no dejaba de darle vueltas a lo que había sucedido, la mezcla de emociones dentro de mi nublaba mi pensamiento. Fui un poco más consciente cuando en medio de una ola de paparazzis los guardaespaldas lograron meternos al hospital, que se encontraba lleno de seguridad.
-Joven, su abuela ya viene en camino- Dijo uno de los guardaespaldas de mi familia. Sin decir nada me limité a asentir, fuimos hasta la sala de espera del hospital y tras tumbarme en el sofá sentí por primera vez un dolor punzante en mis nudillos.
-Creo que te has jodido las manos- Dijo Dylan tras sentarse a mi par, Cameron y Max habían ido por un café a la cafetería. Baje la mirada a mis nudillos y los vi hinchados, rojos y llenos de sangre.
-No es suficiente- Dije más para mi que como contestación a Dylan.
-Entiendo, creo que también me hubiese sacado de quicio si de mi tía o mi abuela se hubiesen tratado- Dylan se recargó en el respaldo y pasó sus brazos por encima de este.
-Lo quiero matar, ese imbecil, en cuanto lo encuentre.
-No harás nada, creí que de los dos tu debías ser el hermano sensato, alguno tiene que serlo o los dos terminaremos hechos mierda- Sus palabras me bloquearon por un momento, escucharlo hablar con naturalidad de nuestro parentesco me había descolocado un poco.
-Evan, la policía encontrará a ese infeliz y ten por seguro que el muy gilipollas deseara no haber puesto una mano en tu madre- me erguí de apoco y mire a Dylan, nuestro comienzo no había sido bueno, sin embargo en aquel momento una parte de mi se sentía aliviada de tener un hermano que me dijera que todo estaría bien.
-Gracias- Dije de manera completamente sincera. Dylan se limitó a esbozar una pequeña y casi imperceptible sonrisa.
-Por cierto antes de que lo olvide, llame a papá, viene en camino, no se si esto te cause algún inconveniente.
-No, fue una buena idea- Dije y tras lanzar un bufido me eche hacia atrás en el respaldo, recargando mi cabeza en este y cerrando los ojos, tratando de digerir todo lo sucedido en tan pocas horas.
-¿Evan?- La voz de Kath hizo que abriera los ojos de inmediato, me erguí por completo para observar a mi amiga, quien me observaba preocupada desde la entrada a la sala de espera VIP.
-Kath, ¿Qué haces aquí?.
-Me entere por la tv que tú madre había tenido una clase de accidente, marque a tu abuela porque tu no contestabas y me dijo que aquí estarías- Kath entro a la sala, parecía haber salido de sus clases de ballet ya que llevaba puesto la ropa deportiva que solía usar para después de su clase y su cabello se encontraba perfectamente amarrado en un moño.
-Ire a la cafeteria- Dijo Dylan y sin más se levantó y salió del lugar, dejándonos solos a mi amiga y a mi. Kath se acercó lentamente, parecí a demasiado sigilosa, se sentó en el sillón a mi par y me observo con suma preocupación.
-¿Qué sucedió?- Mis ojos se clavaron en los de ella, quería decirle, contarle la escena que había presenciado, pero ninguna palabra salía de mi boca, en cambio, como si su mirada hubiese detonado algo en mi, las lágrimas comenzaron a correr por mis mejillas y no fui consciente de esto, hasta que Kath se acercó y con uno de sus delgados dedos, apartó las lágrimas que corrían sin parar.
-Evan- Kath me abrazo y hundí mi cabeza entre su cuello y su hombro, deje que el llanto saliera, por alguna extraña razón Kath había derrumbado la barrera que había intentado mantener desde que vi a mi madre en medio de un charco de sangre.
-Todo va a estar bien, ya lo verás- Dijo mi amiga mientras frotaba mi espalda de arriba hacia abajo de manera reconfortante. El llanto fue apagándose y simplemente permanecía abrazado a Kath, su presencia por alguna razón me hacía sentir menos ansioso. No supe cuánto tiempo pasamos así, pero nos separamos cuando escuche entrar a alguien a la sala. Al separarme vi a Cameron, seguida de Max y Dylan.
-Cam..
-Te traje café, no sabía que tu amiga estaba aquí, pero puedo ir por otro si quiere café- Dijo esta dejando el café en la mesilla de centro.
-No gracias, así estoy bien.- Dijo Kath, Cameron tomo asiento al otro lado de mi y dio un sorbo a su café. Dylan se sentó en otro de los sillones y Max permaneció parado observándonos con una mirada que no alcanzaba a comprender. El silencio se rompió solo cundo por la puerta entro mi abuela, hecha un manojo de preocupación.
-Hijo ¿Qué sucedió?- Me levante del sillón para recibir a mi abuela, esta me abrazo y me miro con angustia. ¿Cómo se supone que le diría que su hija fue agredida física y sexualmente?.
-Abuela..
-Señora por qué no se sienta?- Interrumpió Cameron y la hizo sentar en el sofá. Mi abuela asintió y se sentó en el lugar en donde segundos atrás había estado. Cameron se acercó a mi y se apoyó en mi hombro solo para hablarme al oído.
-Yo hablare con ella, ve con Dylan y trae un té a tu abuela, lo necesitará- Agradecí internamente aquel gesto, asentí sin decir más.
-Dylan ¿por qué no van tú y Evan por un te para la señora Whitmore?- Dylan asintió y ambos salimos de la sala, no sin antes mirar a Kath, quien se limitó a darme una señal de que ahí esperaría. Mi cabeza estaba hecha un embrollo y agradecía con todo mi ser el que Cameron me quitara la carga de hablar al respecto con mi abuela, no sabría ni cómo empezar a decir algo que ni siquiera yo lograba asimilar.
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El hijo de Harry Styles
Fanfiction(tn)______ Whitmore había pasado la vida evitando su pasado, viviendo con la simple convicción de hacer a su único hijo feliz, pero no es hasta que este le pide respuesta acerca de aquel padre faltante en la ecuación, que ella será vera sumergida en...
