Abro los ojos y no veo nada, solamente oscuridad. Con mis manos tiento los lados de la cama y encuentro mi reloj de pulsera, aprieto el botón que prende el minúsculo bombillo y compruebo la hora. 2:47 am de la madrugada del 6 de noviembre. 25 días han pasado. Dejo de apretar y recuesto mi cabeza de nuevo en la almohada; con los ojos abiertos lo primero que hago es evocar tus facciones. Dibujo tu perfil en mi mente, me lo sé de memoria; cada arruga, cada accidente, cada pequeño desliz. Cierro los ojos a ver si se vuelve mas nítido pero el recuerdo se aleja y ya no veo tu perfil, sino tus ojos; aquellos donde me gustaba perderme. Eran tan oscuros como el color mi piel; siempre decias que combinaban.
La próxima vez que abro los ojos ya no está tan oscuro y una tenue claridad se cuela a través de los espacios de la persiana. Vuelvo a tomar el reloj y sin apretar el botón del bombillo miro la hora. 6:14 am. Me levanto, tiendo la cama y me dirijo al baño donde me aseo; mientras me ducho cierro los ojos al enjuagarme el cabello y a mi cabeza llega una canción que solia gustarte mucho. Nunca me aprendí los nombres de las canciones que te gustaban pero las reconocía donde estuviesemos; empecé a tararearla en un tono de voz bajo, procurando no hacer demasiado ruido.
There's an empty space inside my heart, where the weeds take roots, tonight I'll set you free... I'll set you free...
Siento una opresión en el pecho mientras la tarareo y mantengo los ojos cerrados.
Slowly we unfurl... As lotus flowers...
No puedo mas y paro de cantar. Sacudo la cabeza y me la agarro con ambas manos. Termino de ducharme y me seco, me visto y voy hacia la cocina. Ahí estas, siempre tan hermoso, con esa sonrisa que puede iluminar al barrio entero. Me cohibo ante tu mirada, toda la vida me ha pasado eso. En eso suena el teléfono y lo miro extrañada... ¿Quién podría ser tan temprano? Otra vez miro el reloj. 8:05 am. Bueno... Ni tan temprano. Atiendo.
- Buenos días, por favor con la Srta. Marquez.
- Si, ella habla.
- Es de la funeraria. Lamentamos mucho tener que molestarla pero acontece que al llenar los formularios no especificó si la urna la deseaba de madera de roble o de pino y no logramos encontrar en cual fue que se sepultó a su marido.
El corazón me da un vuelvo. Dios mío... Que temprano es para semejante golpe contra la realidad.
- Fue de pino, sin duda alguna.
- Muchas gracias. Nuevamente, lamentamos mucho su pérdida.
- Gracias.
La comunicación se corta y vuelvo a colgar el teléfono. Me regreso a la cocina y te vuelvo a ver.
- Disculpa... No te había dado los buenos días.
Me acerco y beso la foto que tengo pegada de ambos en la nevera. Miro el reloj por última vez esa mañana. 8:16 am. Compruebo que, efectivamente, 25 días han pasado.
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Relatos Sin Nombre
Historia CortaRelatos Sin Nombre son una serie de relatos sin conexión entre si... ¿O si la tendran? Todos tratan sobre diversos temas como el amor, las relaciones, la muerte, el sexo, la lluvia, la violencia, entre otros. Si comentan significaría el mundo para...
