Capitulo 6
— haz lo que quieras — le dijo Zabini.
— Siempre lo hago —sonrió Malfoy.
Entonces ambos dejaron de hablar. Cuando Zhor notó que cada uno estaba en su cama, abrió los ojos, furioso. Lo había oído todo y se preguntaba: ¿Desde cuando Draco controlaba su vida? Era suya, de nadie más. Y podía hacer con ella lo que le plazca, aunque eso fuera verse con una sangre sucia que el Señor Tenebroso no aceptaría.
Pero, ¿Por qué todo lo que le hacía feliz era lo más peligroso? ¿Por qué siempre era Voldemort quién se lo arrebataba? Hermione para él era alguien especial. Empezaba a conocerla bien y no le disgustaba nada de lo que ya conocía.
O sea que era eso lo que Hermione quiso decirle, pensó Zhor, pero que no se aventuraba a decir por miedo a que no se la creyera.
El día siguiente fue muy cansado. Zhor no tuvo tiempo de hablar ni con Blaise ni con Hermione entre clases. Quiso hacerlo después de ellas pero recordó que le tocaba entrentamiento de quiditch toda la tarde y luego hacer los deberes de Pociones, que no iban muy bien ya que ahora ya no recibía ayuda de su amiga.
— O'Conell — saludó Malfoy dándole unos golpecitos en el hombro —, ¿Cansado?
— Sí — respondió con frialdad.
— Pues lo siento pero toca ir a entrenar. Vamos a ganar a los leones — dijo Draco, victorioso.
— Ya lo sé — resopló el castaño andando con rapidez, intentando dejar atrás al otro.
— ¿Estás de mal humor? — le preguntó Draco con las cejas arqueadas. O'Conell resopló, derrotado y asintió. Malfoy sonrió — ¿Es por una chica?
— No, Malfoy. Y aunque así fuera, no sería de tu incumbencia.
— Vale, vale. Como tú quieras.
En el entrenamiento la cosa no fue a mejor. Tuvieron que jugar bajo la lluvia y casi no se podía ver nada.
— ¡O'Conell golpea de una vez! ¡Acaso no estás en el equipo para eso! — le gritó el capitán.
Zhor lo hizo pero no contó en que golpearía la bludger tan fuerte como para casi derrivar a un compañero. Éste se cogió al palo de la escoba con ambas manos y se columpió en él hasta haber vuelto a su postura inicial.
— No era eso a lo que se refería Draco — le reprochó el chico a O'Conell cuando terminaron.
— Lo siento mucho, de veras — se disculpó Zhor con sinceridad.
— Si lo haces así en el partido del mes que viene tenemos la victoria asegurada, amigo.
Zhor sonrió y asintió. En la cena, casi todos los de Slytherin hablaban de tácticas que podrían usar para derrotar a Gryffindor.
Draco no estaba de humor como para hablar de nada. Nunca pensó que algo podría llegar a ser tan difícil. En Borgin&Burkes ya le dijeron que iba a ser un trabajo peliagudo, pero no pensó mucho en ello. ¿Es que no podría haber un simple botón con el que pudiera arreglarlo?
Quizás, después del partido de quiditch pudiera escabullirse e ir a Hogsmeade. Allí podría hablar con el dueño de Borgin&Burkes y recibir algún consejo.
Recordó que cuando vio el armario evanescente por primera vez pensó en usar el hechizo de reparar cosas.
— ¡Reparo! — dijo aquél día, en vano.
Y ahora que había pasado un mes desde aquél acontecimiento, sabía que no iba a poder arreglarlo antes de navidad. Que necesitaría mucho más tiempo.
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Bewitched Love
Fiksi Penggemar¿Quién iba a creer que la enemistad puede convertirse en amor? Draco Malfoy y el resto de sus compañeros empiezan el sexto curso en el colegio de Magia y Hechicería de Hogwarts. Su misión no es fácil, y su vida se complica a medida que va transcurri...
