Capitulo de regalo por la tardanza en publicar el anterior. ¿Voto y comentario para hacer crecer ésta historia? xx
Se oyó un fuerte estrépito, seguido de gritos cada vez más fuertes procedentes del interior de la torre; era como si hubiera gente peleando en la misma escalera de caracol que conducía a la azotea, donde se encontraban ellos. El corazón de Harry, inaudible, latía con violencia en su invisible pecho.
Bellatrix había pasado por encima de un cadáver... había muerto alguien... pero ¿quién?
Madame Lestrange soltó una sonora carcajada.CON el ruido de sus tacones repiqueteando en el suelo, se acercó a su sobrino y lo miró, vacilante, sin dejar que su sonrisa desapareciera de su rostro en ningún momento.
—¡Ha acorralado a Dumbledore! —exclamó, y se volvió hacia una mujer achaparrada que parecía su hermana y sonreía con entusiasmo—. ¡Lo ha desarmado! ¡Dumbledore está solo! ¡Te felicito, Draco, te felicito!
Harry contempló aterrado a los cuatro desconocidos con los ojos muy abiertos y sin poder parpadear siquiera. por lo visto, los mortífagos habían ganado la pelea librada en la torre. Un individuo contrahecho que no paraba de mirar de reojo en torno a sí soltó una risita espasmódica.
—Buenas noches, Amycus —lo saludó Dumbledore con calma, como si lo recibiera en su casa para tomar el té—. Y también has traído a Alecto... qué bien...
La mujer soltó una risita ahogada y le espetó:
—¿Acaso crees que tus estúpidas bromitas te van a ayudar en el lecho de muerte?
—¿Bromitas? Esto no son bromitas, son buenos modales —replicó Dumbledore.
—¡Hazlo! —le dijo el desconocido más cercano a Harry a Draco, un tipo alto y delgado de abundante pelo canoso y grandes patillas que llevaba una túnica negra de mortífago muy ceñida.
Hermione jamás había oído una voz semejante, una especie de áspero rugido. El individuo despedía un intenso hedor, una mezcla de olor a mugre, sudor y algo inconfundible: sangre. Sus sucias manos lucían uñas largas y amarillentas amarillentas.
—¿Eres tú, Fenrir? —preguntó Dumbledore.
—Exacto —contestó el otro con su ronca voz—. ¿A mí también te alegras de verme, Dumbledore?
—No, la verdad es que no...
Fenrir Greyback sonrió burlón, exhibiendo unos dientes muy afilados. Le goteaba sangre de la barbilla y se relamió despacio, con impudicia.
pero sabes cómo me gustan los niños, Dumbledore.
—¿Significa eso que ahora atacas aunque no haya luna llena? Eso es muy inusual... ¿Tanto te gusta la carne humana que no tienes suficiente con saciarte una vez al mes?
—Así es. Eso te impresiona, ¿verdad, Dumbledore? ¿Te asusta?
—Bueno, no voy a negar que me disgusta un poco. Y debo admitir que me sorprende que Draco te haya invitado precisamente a ti a venir al colegio donde viven sus amigos...
—Yo no lo invité —murmuró Malfoy. No miraba a Greyback, y daba la impresión de que ni siquiera se atrevía a hacerlo de reojo—. No sabía que iba a venir...
—No me perdería un viaje a Hogwarts por nada del mundo, Dumbledore —declaró Greyback—. Con la cantidad de gargantas que hay aquí para morder... Será delicioso, delicioso... —Levantó unaamarillenta uña y se tocó los dientes mirando al anciano con avidez—. Podría reservarte a ti para elpostre, Dumbledore...
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Bewitched Love
Fanfiction¿Quién iba a creer que la enemistad puede convertirse en amor? Draco Malfoy y el resto de sus compañeros empiezan el sexto curso en el colegio de Magia y Hechicería de Hogwarts. Su misión no es fácil, y su vida se complica a medida que va transcurri...
