____________________Hola. No te comportes como una niña malcriada y por lo menos responde "Estoy bien. No me vuelvas a escribir". Me doy por vencido no vuelvo a escribirte. Solo quería saber de ti. No te juzgo, ni me molesto contigo porque sé que yo fui quien provoqué todo esto. Hasta pronto.
✔ Recibido 1:55 p.m.
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Suspiro. ¿Por qué no te puedes esforzar más? No puedes comprometerse a una causa. No tomarse algo en serio. ¿Qué puedo perder en responderle? No mejor lo dejo así no quiero perder la cabeza de nuevo. Lo mejor es dejarlo cómo está. Que piense lo que él quiera. No puedo ni quiero volver a flaquear ante él. Suspiro.
-¿Es él? -pregunta.
-Sí, pero no voy a responderle- contesto y guardo mi móvil en mi bolso. Miro la carretera para evitar el tema con Rocío. Siento unas ganas de llorar, pero respiro profundo para contener las lágrimas. Cierro los ojos para evitar que se escape las lágrimas. Necesito sacarte de mi mente y mi corazón.
-Llegamos- manifiesta.
-Muy rápido -comento. Ambas nos bajamos del automóvil y caminamos en dirección al centro comercial. En un silencio poco cómodo. Nos dirigimos directo a la tienda que mi amiga quiere ver.
-Sé que no quieres hablar, pero esquivar el tema no te lleva a nada bueno. No me digas nada ahora, mejor disfrutamos las compras y luego me dices cuando almorcemos- expresa.
-Está bien- pronuncio. Ella comienza a mirar la lencería del local y me da a aguantar par que quiere probarse.
-Ese hombre te trae de cabeza- comenta, mientras mira un conjunto de ropa interior roja.
-Sí, pero me tengo que dar a respetar -indicó. -Mejor sigamos las compras-. Observo las piezas que ahí en la pared y selecciono alguna para dárselas a Roció. Las agarra sin protestar teniendo en cuenta que son recatadas. Al estar satisfecha con la ropa interior seleccionada se mide las partes que deja la tienda. Me pongo a mirar camisones para llevarme, pero nada me agrada. Mejor me quedo con mis pijamas tradicionales de pantalón y camisas de tirantes.
A mi mente llega Sebastián. ¿Por qué tanto interés que le responda? Sera que mi padre está mal y no me quiere decir nada. Pasará algo con la empresa que me quiere decir directamente. No creo que sea personal, él no se apega a las personas. Pero si está cambiando. No. Tengo que mantenerme firme porque si no me va a robar la voluntad de nuevo. Siento una mano en mi hombro al voltearme me encuentro con Carlos.
-¡Muy pensativa! -exclama.
-Un poco. ¿Qué haces aquí? -cuestiono.
-Me dijo que se iba de compras contigo, supuse que vendrían a estas tiendas. ¿Dónde está? -indaga.
-Se está probando ropa- respondo.
-Probándose lencería- expresa lo cual hace que me sonrojé. En ese instante sale Roció del probador, le entrega la ropa que seleccionó a la vendedora, se acerca y le da un abrazo por la espalda. Carlos al voltearse le da un vasto beso y ella no puede evitar sonreír. Definitivamente son el uno para el otro. Mi amiga se encontró a un hombre que vale oro. Eso me alegra que la voy a dejar en buenas manos cuando tenga que regresar a Los Ángeles.
-¿Qué haces aquí? -pregunta Roció.
-Quise darte una sorpresa e invitarlas a comer si me dejan compartir con ambas- explica.
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Rendirte Jamás
Teen Fiction¡Detente! Segundo libro de la historia de !Prohibido!, la continuación de "¡Jugar con Fuego!", no comiences a leer esta historia si no has leído la anterior. Te habrás perdido detalles sumamente importante para poder entender "Rendirte Jamás". Est...