CAPITULO 15 | ¿Tienes un compromiso?

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2/3 esto se va a poner interesante 😁😉 (quiero ver su emoción). Disfruten el capítulo, no olviden comentar, votar y compartir la historia.

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Ya solo falta que termine la audiencia, para que pase el caso de Sebastián. Todavía no llega Joaquín, ni Gustavo. Mi padre está afuera hablando con Paco y los guardaespaldas. Supongo que está dando instrucciones. Veo a Sebastián esposado entrando por la puerta de atrás y lo llevan adentro. Me imagino que lo van a poner en una celda a lo que se ve el caso. Suspiro. Él no me vio, iba con la cabeza mirando al piso. Veo a mi padre entrar.

-Afuera llegaron periodistas. No sé quién los llamo para decirle que había vista hoy- informa mi padre. No puede ser, como se filtró la información. Resoplo.

-Desgraciado -espeto- el que está detrás de todo esto, está muy cerca a la empresa. Espero que no haya sido ninguno de los dos socios para seguir desprestigiando la empresa- comento.

-Tienes razón. Los guardaespaldas no van a permitir que se te acerquen. Lo mejor es despistar a la presan. Yo me voy a ir, pero ellos se quedan contigo. Solo estoy esperando a paco que llegue- explica.

Veo entrar a Gustavo y Joaquín entrar con caras largas al tribunal. Ya se encontraron con los buitres de reportero. Ambos nos saludan, a mi padre con un apretón de mano y a mí un beso en la mejilla.

-Perdón por la demora- se excusa Gustavo.

-Yo voy a ver al señor Arrieta- informa Joaquín. Se aleja directo al mostrador, en seguida lo dejan pasar. Parece que es muy conocido. Mi padre le explica lo que quiere hacer para despistar a la presan. Esté está conforme y lo apoya en su intento. Lo cierto es que quiere estar con su esposa. Me da un beso.

-Éxito con la vista- nos desea y se aleja caminando directo hacia la salida.

-Ya está la computadora de Sandy en la empresa. Esa es la próxima en que quieran revisar al no encontrar nada en la de Sebastián- me informa. Gustavo arruga su frente y me señala que lo siga. Al voltearme Joaquín nos hace un gesto que nos acerquemos al mostrador.

-Ya podemos pasar a la sala- explica. Nos deja entrar y dejamos todas las pertenencias con el alguacil para que nos permita pasar a la sala. Ya dentro nos sentamos.

-Espero que esta vez salga mejor parado Sebastián. No como el inepto anterior. Recomendado por Rafael- le susurro a Gustavo. Entran a Sebastián, está más delgado que la última vez que lo vi. Tiene ojeras, barba de varios días y el cabello más largo que de costumbre. En mi corazón se hace un hueco del dolor por verlo tan mal físicamente, no me imagino como debe de estar emocional. Al verme baja la cabeza junto con su mirada. Se sienta frente a nosotros y me levanto para acariciar su espalda.

-Todo va a estar bien, confía en Joaquín- le doy ánimos. Se voltea y me da una media sonrisa que agradezco. Me siento y el ruido de la puerta hace voltearme. Están entrando Ernesto y Rafael. Me miran de una manera fría y buscan en la sala. Supongo que a mi padre. Dan la orden de ponerse de pie. Entra el juez del caso y se para frente al podio.

-El acusado Sebastián, favor de ponerse de pie- Sebastián con los ánimos por el suelo se levanta sin mucho entusiasmo. El juez repite el proceso enumerando los casos que se le imputan. Le explica las sentencias máximas y mínimas para cada delito. Sebastián se dedica a responder únicamente con su cabeza. Debe de estar pasándolo super mal allá dentro. Nada más pensar en que te priven de la libertad, me da escalofríos.

-El acusado como se declara- pregunta el Juez.

-Inocente su señoría- responde con voz gruesa y firme. El juez lo mira por encima de sus anteojos. Escribe algo en su libreta, supongo. El juez siguió interrogando a Sebastián. Él contesta firme en cada una de las preguntas. Esta vista se está alargando más de la cuenta. ¿Qué pretende el juez? El juez se queda pensativo mirando a Sebastián y luego miro un documento.

Rendirte JamásDonde viven las historias. Descúbrelo ahora