Más cerca del final
«Ja... crees que se va a quedar sin mover sus manos alrededor de una cintura- aparece la que no hace falta»
Yo confío en él, así que no vengas a echarle leña al fuego. Me tiro en la cama y me escondo debajo de la almohada.
«Sebastián no es un santo»
No me vas hacer dudar de él. Sé que él me toma en serio. Déjalo por la paz.
Me levanto de la cama y voy a la habitación de mi padre, escucho llorar a Mauro, al entrar la habitación está vacía. Me acerco para agarrarlo entre mis brazos. Esté comienza a apaciguar su llanto. Lo acuné en mi pecho y salí al ver la hora. ¡Debe tener hambre!
Al bajar las escaleras me encuentro con Miranda, Joaquín y mi padre. Arrugo la frente. No me esperaba la visita de Joaquín. ¿Sera que paso algo? ¿Tendrá algo que ver con Sandy?
-Buenas noches- digo al bajar el último escalón.
Joaquín se levanta al quedar de frente. Lo saludo con un beso en la mejilla. Me fui directo a ocupar el sofá individual. Todos me miraron, algo me dijo que nada andaba bien.
-Me alegro de verte- emite Joaquín.
-Igual. ¿Ocurre algo? -cuestiono.
-Le comento- indaga.
-Es mi hija y futura dueña de las empresas- contesta.
-Estoy aquí porque estoy a cargo del caso de Sebastián, que está resuelto, pero sabes que quedaron unas lagunas. Tu padre me pidió que siguiera con la investigación después del juicio que Sebastián quedo libre. El asunto es que estamos siguiendo las pistas de las transacciones, algunos son confusas y tienen varios destinos. Solo hay tres posibilidades que haya sido alguien de la empresa aparte de sandy- explica.
-¿Cuáles son? -indago.
-Bueno, es que haya sido uno de los accionistas de la empresa, no hay nada concreto. Los nombres son Ernesto, Rafael o tu padre que son los que tienen acceso a mover dinero sin necesidad de alguien de por medio- contesta.
-Estoy segura de que mi padre queda descartado- replico.
-Puede que tengas razón, pero como abogado no puedo descartar ninguna teoría. Solo vine a informar mi avance- explica.
-Entiendo- emito.
-Joaquín propone que mientras no sé sepa quién es, no deben ningún exponerse a estar solo. Hija sé que no te gusta los escoltas, pero es por tu bien. Mi comenta Joaquín que puede ser por querer poder, por envidia o por sacar ventaja de algo- expone.
-Lo sé por eso no me he quejado al respecto. A mí en lo personal me preocupa Sebastián es el único que no tiene escolta. Bueno también Mauro es el más pequeño y esta indefenso. Pienso que lo mejor es que no salga de la casa al menos que sea extremadamente necesario- aclaro.
-Tiene razón su hija- confirma Joaquín.
-¿Cuándo se acabará todo esto? -pregunta Miranda.
-Cuando liquidemos el alacrán que está detrás de todo esto- contesta Joaquín.
Carmela entra sin avisar con el biberón de Mauro y me le entrega. Él rápido lo busca con su mirada y se desespera. No puedo evitar reír. Comienza a quejarse por la tardanza. No quiero verlo llorar.
-No seas mala- dice Miranda. Acomodo en su boca y comienza a jalar la leche.
-Claro que no, solo una hermana traviesa- susurro.
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Rendirte Jamás
Ficção Adolescente¡Detente! Segundo libro de la historia de !Prohibido!, la continuación de "¡Jugar con Fuego!", no comiences a leer esta historia si no has leído la anterior. Te habrás perdido detalles sumamente importante para poder entender "Rendirte Jamás". Est...
