-¡Realmente el verde es tu color!- dijo Mari con una mano en el mentón mientras examinaba mi vestido.
Sonreí.
-Gracias Mari. Yo amo tu vestido, y te queda espectacular-
-¿Sabes qué es lo mejor de todo? ¡Ahora no tienes excusas para que no te maquille!-
Reímos.
Siempre teníamos entrenamiento de volley a las nueve e íbamos juntas a entrenar. Después del entrenamiento habíamos llegado a su casa a las doce y ya eran las cuatro, por lo que nos estábamos alistando para el quince.
Perdíamos la noción del tiempo con facilidad, haciendo tonterías y terminábamos por atrasarnos una media hora, pero cuando le conté que iría con Ty decidimos alistarnos desde las cuatro para estar a tiempo.
Ya eran las seis menos veinte y las dos estábamos listas para ir a la fiesta. Mari tenía un vestido rojo que resaltaba su cabello castaño y se había delineado para relucir sus ojos claros.
-¿O sea que saldrás con Tyler?- sonrió mientras alzaba las cejas graciosamente.
-Sí, pero no creo que lo podríamos considerar una cita. Más bien me ve como sólo una amiga- traté de sonreír.
-¡No digas eso! Quizás no estés en lo correcto. Siempre hay una posibilidad. Y sólo por si acaso, tiene mi aprobación. Está muy lindo- dijo dándome un codazo amistoso.
Tocaron la puerta y se asomó el hermano de Mari.
-Hey, chicas ¿Tienen tiempo para Call of...?-
-¡Claro!- dijimos mientras saltábamos de la cama y corríamos a su habitación.
Jugamos Call of Duty mientras esperábamos a que mis papás me recogiesen.
Llegaron por mí a las seis y cuarto y me despedí de Mari y su hermano para emprender el camino a la casa de Ty.
Llegamos y mis papás se despidieron de mí mientras entraba a la casa.
-¡A las doce, no lo olviden!- gritó mi mamá mientras el auto partía.
-¡Claro!- respondí.
Hernán cerró la puerta y se apoyó en la pared.
-Estás linda- sonrió.
-Gracias-
Se quedó mirándome unos segundos hasta que caminó hacia mí.
-Vamos adentro- dijo pasando su brazo por mi hombro mientras avanzábamos a la puerta de la casa.
En medio camino la puerta se abrió y salió Paola con las llaves del auto.
-¡Dian, te ves preciosa!- sonrió.
-Muchas gracias- le devolví la sonrisa.
Cuando terminó de bajar las gradas de la entrada vi a Joel apoyado en el umbral de la puerta.
-¿Y...?-
Ty caminó fuera de la casa y me impidió terminar mi pregunta.
Se veía muy lindo con su traje y una gran sonrisa mientras caminaba hacia mí.
-Hola Dian-
-Hola Ty...-
-Me parece que se te está cayendo la baba- dijo Hernán, agachándose para apoyar su mentón en mi hombro.
Reí mientras lo empujaba.
-No seas bobo-
Sonrió mientras ponía sus manos en sus bolsillos.
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No me mires así (COMPLETA)
RomanceTyler es un chico que por una mala jugada del destino se queda ciego tras un accidente, Diana es una chica que por casualidad acaba entrando a la habitación de Tyler en el hospital. No buscaban conocerse, no buscaban volverse amigos, no buscaban uni...
