-Me llamas para que te recoja-
-Claro-
Me despedí de mi papá y bajé del auto mientras cargaba mi mochila en mi hombro.
-¡No lo olvides!-
-No soy tan olvidadiza- reí.
-Sí, claro. No te olvides de llamar enana- se despidió sonriendo.
Cerré la puerta del auto y mi papá partió.
Me di la vuelta, de cara al pequeño bosquecillo alejado de la ciudad.
Sí, ese bosquecillo era el mejor lugar que había encontrado para escribir sin distracciones, iba allí a aclarar mi mente también. Allí no había nadie que pudiese interrumpirme.
Me adentré entre los árboles poco frondosos.
Había ido allí tantas veces que me había memorizado el camino al árbol en donde escribía.
Poco a poco los árboles se hicieron más frondosos y aumentaron en cantidad.
Después de unos minutos vi el gran árbol, mi árbol.
Siempre me sentaba a escribir debajo de él, aprovechando la sombra que me brindaban sus hojas y ramas y apreciando la maravillosa vista de la ciudad.
Mi árbol estaba prácticamente al borde del abismo. Estaba a unos tres metros del borde del cerro en donde estaba el bosquecillo.
Desde allí podía ver montañas y ciertas partes de la ciudad, casi toda en realidad.
Era un lugar maravilloso, lo conocí gracias a mis padres. Cuando era pequeña solíamos explorar la ciudad y sus alrededores, en uno de esos paseos bajamos del auto y conocimos el lugar. Desde entonces fue mi lugar favorito de la ciudad, y mis padres no se hacían lío de llevarme allí cada vez que lo necesitara, y si no podían hacerlo igual iba por mis propios métodos.
Me senté en la sombra del árbol cruzando las piernas. Saqué mi computadora con batería de mi mochila y la prendí. Mientras ésta encendía yo admiraba la vista.
Apenas veía el asombroso paisaje mi mente se ponía en orden, dejándome concentrarme y relajarme para cualquier cosa.
Releí todo lo que había escrito hasta ahora y me pareció tan soso como la primera vez, por lo que borré todo y empecé de cero.
Tenía tantas ideas en ese momento que simplemente escribí todo lo que se me venía a la mente en el momento, por más descabellado que fuese.
Ya habían pasado 30 minutos, luego 45, luego una hora, y al final una hora y media.
Todo lo que había pensado desde que llegué estaba plasmado allí, solo faltaba corregir y pulir mi trabajo.
Borré muchas partes y las volví a escribir, por alguna razón había mencionado a Ty alrededor de siete veces, dando algunos ejemplos sobre mi opinión al respecto del destino.
Media hora más tarde releí el texto y estuve totalmente conforme con lo que escribí. Después de varios intentos logré terminar mi trabajo.
Una vez llamé a mi papá para que me recogiese, guardé el ensayo y apagué mi computadora.
Ya eran las seis y media, todavía tenía tiempo de ir al hospital y hacer una visita rápida.
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*¿Cómo están maravillosos lectores? :) <3
Hasta aquí el capítulo de hoy chicos!!!
Muchísimas gracias por su apoyo, sus comentarios y votos me ayudan a seguir con la historia, ¡Y me encanta ver que la disfrutan!
No se olviden de votar, comentar y compartir:)
Los amo un montón!!!!<3
Gracias por todo!!:)
Hasta el próximo capítulo!!!<3 :)*
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No me mires así (COMPLETA)
Storie d'AmoreTyler es un chico que por una mala jugada del destino se queda ciego tras un accidente, Diana es una chica que por casualidad acaba entrando a la habitación de Tyler en el hospital. No buscaban conocerse, no buscaban volverse amigos, no buscaban uni...
