Seis de la mañana y ya podía sentir todo el movimiento en la casa.
Los mellizos se habían despertado junto a la tía Paola.
¿Cómo lo sé? Se escuchaban sus gritos desde la cocina hasta las habitaciones.
Volví a dame la vuelta en la cama para acomodarme otra vez. No había dormido nada. Me dormí a las tres de la madrugada, por lo que solo había tenido tres horas de sueño.
-¡Che, mamá! ¡No hay hielo en la nevera!-
-¿Y para qué quieres hielo, Hernán?-
-¡Necesito agua fría para mi entrenamiento!-
-¡Pues lo siento, el que tomes agua caliente no te va a envenenar!-
Sonreí y volví a darme la vuelta.
No fue hasta la siete y media que la casa estuvo en un total silencio.
Mariano se había ido al colegio, Joel a recoger a su novia, Hernán a entrenar un rato en la cancha y la tía Paola a su trabajo.
"-No olvides que estás en tu casa cariño, toma todo lo que quieras-" me dijo antes de irse.
Sí, claro. Como si pudiese hacerlo realmente.
En esa hora y media llena de gritos y sonidos estridentes se me habían quitado las ganas de seguir durmiendo.
Y aun así no podía levantarme de la cama. No quería hacerlo.
¿Qué iba a hacer yo, solo, en ese caserón gigante, sin saber bien hacia dónde iba?
Podría incluso rodar por las gradas y prefería evitarme el riesgo.
Aunque el accidente había pasado hace tiempo todavía no podía aceptar del todo el hecho de que estaba ciego.
Me froté la cara con las manos.
¿Y ahora, qué?
¿Qué iba a hacer con respecto a mis sentimientos por Dian?
Pues nada, no podía hacer nada. Por más que la quisiese ella nunca iba a corresponderme.
Me lo dejó muy claro la vez que se despidió el día que intenté besarla.
Recordaba muy bien ese día.
Recordaba cómo se sentían sus labios al tacto con mi pulgar o cómo se sentía estar tan cerca de besarla.
También recordaba lo mucho que odié a Vanessa por arruinarlo todo e intentar besarme.
Vanessa, cómo me estresa esa chica.
Suspiré y volví a darme la vuelta.
Dian, Dian, Dian. ¿Cómo ibas a quererme? Si ni siquiera podía caminar solo por la calle ¿Qué tenía yo para ofrecerte?
Nunca te podría llevar a una caminata por el parque, terminarías guiándome como a un niño pequeño. Nunca te podría llevar a una cita en el cine, me tendrías que explicar lo que pase en la película. Nunca te podría decir lo linda que eres, si te lo dijera no le encontrarías el sentido.
Nunca te podría dar lo que te mereces.
Fuiste una gran ayuda para mí y yo sólo sería una carga para ti.
No podrías aceptarme, y aunque lo hicieses sería injusto para ti.
Tris podía ofrecerte mucho más que yo.
Cualquier otro chico podría ofrecerte lo que yo no podría.
Volví a suspirar.
Dian, cómo me gustaría ser el chico que mereces, pero no lo soy y lo siento mucho por eso.
Todo estaría mejor si no te dijese lo que siento. Así yo no sufriría tu rechazo y tú no tendrías la incomodidad de estar con un chico al que sabes que le gustas.
Podríamos seguir siendo amigos, quizás incluso sea mejor así.
Sin que tú sepas lo que provocas en mí.
O quizás algún día llegue a decírtelo. Sí, quizás pueda decírtelo un día.
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*Bueeeeeena madrugada queridos lectores!!!
Muero de sueño, así que lo siento pero no habrá doble capítulo aunque sé que éste es corto:,v
No me maten, moriré de sueño:,v
Pero quizá mañana suba dos capítulos:)
Como siempre muchísimas gracias por todo, espero sigan comentando y votando<3 :D
Los amo un montonazo!!!<3
Hasta el próximo capítulo!!:)<3*
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No me mires así (COMPLETA)
RomantiekTyler es un chico que por una mala jugada del destino se queda ciego tras un accidente, Diana es una chica que por casualidad acaba entrando a la habitación de Tyler en el hospital. No buscaban conocerse, no buscaban volverse amigos, no buscaban uni...
