Las lágrimas no podían parar de correr por mis mejillas.
Nunca había llorado tanto en mi vida, me sentía tan débil... Necesitaba estar sola, y al mismo tiempo necesitaba compañía. Sentía todo y nada al mismo tiempo.
Estaba sollozando en la silla al lado de la camilla de Fran, Joel me sobaba la espalda tratando de tranquilizarme y Paola estaba afuera, llorando.
No sabía dónde diablos se había metido Hernán, me parecía bien que se alejara. Sabía que si lo veía simplemente perdería el control.
-¡¿Cómo pude hacerlo?! ¡¿Cómo?!- lloraba Fran en su camilla –Tyler es mi hijo, debí haberlo cuidado, debí prohibirle la operación... Y es que se veía tan esperanzado...-
Era un mar de lágrimas. Había pasado media hora allí con Fran, llorando a mares y el pobre Joel tenía que intentar ser el fuerte, aunque se notaba que él también estaba destrozado.
Una enfermera entró a la habitación.
-Si lo desean pueden ver al paciente Tyler, ya ha sido reubicado a una nueva habitación. Habitación ciento treinta-
Asentí llevando mis manos a mi cara.
La enfermera nos ofreció guiarnos hacia la habitación y aceptamos.
Joel y yo salimos y vimos a Paola sentada en una silla, sollozando.
Decidimos darle un tiempo más y continuamos caminando detrás de la enfermera.
Llegamos a la habitación y la enfermera abrió la puerta y se fue.
Entré y vi a Ty.
Con esos tubos en la nariz, con las grapas en la frente, con sus bellos ojos cerrados y sin saber si los volvería a abrir...
Más lágrimas se escaparon de mis ojos y me abracé a Ty.
-Ty, por favor vuelve... Me dijiste que no lo harías, me lo dijiste...-
El llanto volvió a brotar.
Joel se colocó detrás de mí y empezó a sobar mi espalda.
En unos minutos mis padres llegaron al hospital y les envié el número de la habitación por mensaje.
Entraron y se quedaron en la puerta.
Mi mamá estaba abrazada a mi papá, con las manos cubriendo su boca mientras miraba a Ty con los ojos empañados.
-Oh, Diany... Ty...-
Me limpié las lágrimas que me impedían ver con claridad.
Abrí la boca, intentando decir algo, pero ninguna palabra podía salir.
No sabía qué decir, estaba más que destrozada.
Mis padres se acercaron y me abrazaron. Mi papá empezó a acariciarme la cabeza mientras me rodeaba en un abrazo junto a mi mamá-
Nos quedamos estáticos un tiempo.
Yo ya no lloraba, ya no podía hacerlo.
Era como si me hubiese secado, como si hubiese gastado hasta la última lágrima que tenía.
-Vamos, enanita- dijo mi papá por fin intentando lucir una sonrisa.
Asentí frunciendo los labios.
Me acerqué a Ty y una última lágrima rodó por mi mejilla mientras le daba un beso en la mejilla.
Nos despedimos de todos, menos Hernán y Mariano, ya que no estaban.
¿Dónde rayos estaba Hernán?
El trayecto a mi casa fue en un silencio total.
Llegué a mi casa y me cambié.
Estaba tan destrozada que no pensaba en nada, pues todo me recordaba la horrible realidad que estaba experimentando...
-Buenas noches Diany- sonrió mi mamá, besando mi mejilla -¿Quieres hablar sobre eso?-
Negué.
-Todavía no estoy lista, me siento vacía-
Asintió acariciando mi mejilla.
-Está bien Diany, siempre estaremos aquí para ti- dijo mi papá.
Asentí.
Apenas mis papás se fueron y apagaron la luz de mi cuarto, empecé a sollozar.
Dormí en la madrugada, cuando el cansancio le ganó a mi tristeza.
Aun así dormí con la almohada llena de lágrimas y el corazón lleno de heridas.
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*Hasta aquí el capítulo de hoy chicos!!
Muero de sueño:,v
Como siempre muchas gracias por todo, los quiero un montón.
En serio los amo un montonazooo!!!<3:D
Hasta el próximo capítulo!!!<3:)*
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No me mires así (COMPLETA)
RomanceTyler es un chico que por una mala jugada del destino se queda ciego tras un accidente, Diana es una chica que por casualidad acaba entrando a la habitación de Tyler en el hospital. No buscaban conocerse, no buscaban volverse amigos, no buscaban uni...
