D

3.1K 255 5
                                        

El lunes me desperté con una gran sonrisa en el rostro, la cual me duró todo el día.

¿Cómo no iba a estar feliz?

¡Tyler había vuelto!

Apenas me levanté fui a bañarme y cuando iba a poner música para ducharme vi que tenía un mensaje de Ty

"-Buenos días Dian-"

Sonreí.

Amaba esos pequeños detalles que tenía Ty.

"Buenos días Ty"

Entré a ducharme y luego de vestirme fui a desayunar.

Después del desayuno fui a lavarme los dientes y corrí a la parada de mi autobús, casi siempre llegaba tarde.

Al llegar a clases todos notaron mi cambio, obviamente. La anterior semana había estado tan seria y callada, y ahora que llegaba riendo y charlando como siempre todos notaron que algo había pasado.

Les conté a mis amigos de la gran noticia e insistieron en que vayamos a visitarlo.

Por suerte habíamos terminado la semana de exámenes, si no sería seguro que ninguno de los cuatro tendría el permiso de ir.

Cuando salía de la última clase junto a Fabri, Mari y Cris vi tres mensajes en mi celular.

"-¿Vendrás hoy?-"

"-Saldré del hospital a las cuatro, dicen que estoy genial. Seguiré en la casa de mi tía hasta que mi papá salga del hospital-"

"-Me gustaría verte ¿Si no puedes venir puedo ir yo?-"

"Claro Ty ¿Puedo llevar a mis amigos? Quieren verte"

"-Sí, claro. Será divertido. Te espero-"

"-Y a tus amigos, claro-"

Sonreí.

-Chicos, Ty dice que saldrá del hospital a las cuatro ¿Vamos cuatro y media?-

-Sí, claro. Mientras tanto... ¿Dónde almorzamos? Muero de hambre-

-Vamos a mi casa- ofreció Cris –Un patio de comidas está a dos cuadras-

Todos llamamos a nuestros padres para pedirles permiso.

-¿Puedo ir?- le pregunté a mi mamá después de explicarle todo.

-Sí, claro Diany ¿Puedes preguntarle a Ty si quiere venir mañana a almorzar? Siempre vas a su casa, me gustaría que conociera la nuestra y después de almuerzo pueden ir al cine o algo-

-Claro, es una gran idea má. Gracias-

-Bueno cariño, me llamas si necesitas algo. Guardaremos tu almuerzo para la cena-

Nos despedimos y me reuní de nuevo con mis amigos.

-Mi papá sólo me dio permiso hasta las seis y media- dijo Fabri cruzado de brazos.

-No importa, está bien hasta las seis y media- nos encogimos de hombros.

-¿Vamos en taxi?- preguntó Mari.

-Claro, vamos a la esquina-

Salimos del colegio y caminamos juntos una cuadra hasta conseguir un taxi. Nos subimos y fuimos a la plaza de comidas de la que habló Cris.

Luego de pedir cosas totalmente diferentes llevamos la comida a su casa, en donde su papá estaba terminando de almorzar para volver rápido a su trabajo.

Cuando terminamos la comida eran recién las tres y media, por lo que decidimos jugar Play un rato mientras charlábamos.

Mari nos hacía trizas a todos, tantos años de experiencia junto a su hermano la hicieron invencible en los videojuegos.

No me mires así  (COMPLETA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora