-¡Ty! Lo siento por llegar tarde, mi mamá se atrasó y llegué una hora más tarde de lo acordado, pero por el lado bueno me dejó quedarme dos horas más ¡Dos horas más tú y yo!-
Una voz muy aguda llegó de la nada.
Apenas escuché la voz salí volando para atrás. Fue como si un resorte se activara bajo mis pies.
La voz provenía de una rubia que salió corriendo hacia Ty y le daba un gran abrazo mientras estampaba un beso en su mejilla.
Por ése mísero instante odié a la rubia, no sé por qué.
-Hola Vanessa-
Ty parecía irritado.
-Vanessa, ella es Dian. Dian, ella es Vanessa, una compañera-
-¡Hola Dian! Un placer conocerte. Soy la mejor amiga de Ty-
Vanessa me tendió la mano con una sonrisa en el rostro. Por su sonrisa me pareció simpática, me gustan las personas que te sonríen sin conocerte.
-Hola Vanessa- sonreí y estreché su mano.
-¿Cómo se conocieron?- preguntó. Sus ojos claros rebotaban de Ty a mí y de mí a Ty.
-Dian viene a hacerme compañía a diario-
-Pues ahora seremos tres- su sonrisa se amplió.
Vi una mueca en el rostro de Ty.
-No, Vanessa... No seremos tres. Dian viene a... Dian solo viene a ayudarme de vez en cuando-
Sentí una opresión en el pecho. No sé por qué, eso dolió.
-Pero yo también te puedo ayudar Ty, siempre puedes confiar en mí para lo que sea-
-Lo sé, pero necesito a Dian ahora- dijo frunciendo un poco el ceño.
La sonrisa de Vanessa dudó por un momento, pero luego retornó a su rostro.
-Oh... Es triste- miró a Ty –Pues estas semanas tendré un gran tiempo libre así que vendré lo más que pueda, así ya no tendrías por qué necesitar de Dian- su mirada se desvió hacia mí, agrandando la sonrisa- Digo, supongo que ella también tiene cosas que hacer y no puede estar contigo todos los días... Supongo, ¿Verdad, Dian?-
Algo en su tono de voz no me gustó ¿Estaba tratando de alejarme de Ty?
-Me gusta que venga Dian, y si ella no viene un día vendrán los chicos. Así que gracias, pero no gracias-
Se notaba que a Ty se le acababa la paciencia.
-Como sea. Oye Ty lo siento por lo que te dije por teléfono. Sé que te molestó, solo trataba de...-
-Ya sé lo que tratabas de hacer. Está bien- contestó cortante.
Hubo unos segundos de silencio.
-Disculpen, tengo que hacer un llamado-
Vanessa salió de la habitación, celular en mano.
Ty suspiró.
-Lo lamento Dian. Olvidé mencionar que ella venía-
-¿Por qué te disculpas? Si parece una chica simpática. Además no estoy en una posición en la cual decidir a quién invitas a visitarte o no-
Ty iba a responder, pero en ese momento entró Vanessa.
-Lo siento, era urgente-
-Tranquila- sonreí.
-Bueno ¿Qué quisieran hacer?- preguntó Vanessa.
-Irme del hospital- ironizó Ty.
Reí.
-Tranquilo, pronto te iras- dije.
-Sí, y cuando salgas podremos volver a reunirnos. De hecho quiero organizarte una fiesta como celebración de que sales del hospital- dijo Vanessa.
-No te molestes, creo que estaría mejor...-
-¿Si nos reunimos sólo los dos?-
-No- suspiró Ty –Si no hicieras nada. Sería mejor-
-Pero Ty ¿Cómo no hacerle nada a mi mejor amigo recién salido del hospital?-
-Sabes Vane, quisiera unos M&M ¿Podrías ir a comprarlos?- preguntó Ty frotándose la cara con las manos.
-¡Por supuesto Ty!- sonrió emocionada.
Fue como flecha a la puerta y al tomar la perilla paró en seco, la sonrisa ya no estaba en su rostro.
-¿Y si vas tú, Dian?- me preguntó –Quisiera hablar con Ty, a solas. Ya sabes, ponerlo al tanto de ciertas cosas- volvió a sonreir.
-Claro, voy yo-
-No, Dian...-
-Tranquilo Tyler, puedo ir a comprar tus dulces. Además seguro quieren un momento a solas de amigos-
Salí de la habitación y cerré la puerta detrás de mí.
Lo último no lo dije en mal sentido. En serio creí que Vanessa y él eran amigos y no me gustaría interrumpirlos mientras charlaban.
Además necesitaba pensar un momento, así que pensé de camino a la tienda.
¿Qué estábamos haciendo? ¿Acaso íbamos a besarnos? ¿Me gustaba Tyler? En verdad Tyler era muy lindo. Me encantaban sus ojos azules y su pelo rizado, su rostro era bellísimo y tenía rasgos bien definidos. Se notaba que ejercitaba, tenía los brazos y piernas fuertes además de unos buenos abdominales que todavía no estaban demasiado marcados, pero si lo suficiente como para que se notara a simple vista. Pero había un problema, todo eso era físico. Todavía no conocía muy bien a Ty y él tampoco me conocía bien a mí, me caía muy bien, pero todavía no tenía certeza de cómo era Ty. No se puede conocer bien a una persona en toda una vida, por lo tanto peor en tres días. En esos tres días no había conocido más que una pequeñísima, diminuta parte de Ty. No lo conocía.
Así que... No, no me gustaba Ty. Y no sé lo que estábamos haciendo, pero no volvería a suceder. No pensaba con claridad en ése momento, sólo pensaba en cómo se sentirían sus gruesos labios contra los míos.
Cuando volvía de la tienda y tenía todas las ideas ordenadas en mi mente entré en la habitación de Ty, y lo que vi provocó un torbellino en mi mente, volviendo a desordenarlo todo.
Vanessa estaba cerca de Ty, demasiado cerca...
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*Bueno chicos, primero quería disculparme por no haber subido capítulo estos días:(
Estuve un poco ocupada, pero ya volví:)
Muchísimas gracias por sus comentarios y votos!!! Los amo!!!:)
Me encanta ver que les gusta la historia, y amo leer sus comentarios!!:)
Por favor, no se olviden de votar, comentar y compartir!!! Me ayudan y me inspiran mucho cuando lo hacen:)
Muchas gracias chicos!!
Hasta el próximo capítulo!!:)*
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No me mires así (COMPLETA)
RomanceTyler es un chico que por una mala jugada del destino se queda ciego tras un accidente, Diana es una chica que por casualidad acaba entrando a la habitación de Tyler en el hospital. No buscaban conocerse, no buscaban volverse amigos, no buscaban uni...
