★COMPLETA★
¿Saben lo que es ser un verdadero licántropo?
No es como lo narran...
La vida de un hombre lobo esta llena de dolor, angustia e ira...
La gente creía que era un asesino en serie, otros un animal salvaje como un lobo u oso enfurecido. L...
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—Ayúdame, por favor... —la voz de Veronika sonaba aterrada al otro lado del auricular.
El miedo era evidente en cada palabra, Hannes incluso podía imaginársela temblando aferrada al teléfono.
—¿Qué sucede? —el sudor frío de nervios le recorrió la nuca. Sin ni siquiera meditarlo, el capitán pensó en lo peor.
—He visto algo horrible... No sé si estoy enloqueciendo... —Veronika estaba al borde del colapso.
Sus piernas estaban por ceder como trozos de pajilla o carrizo y estaba hecha un manojo de nervios. El cortante silencio no la ayudaba y la profunda oscuridad del otro lado de la calle la hizo humedecer sus labios con su lengua antes de continuar con sus palabras. Sus labios estaban resecos por el frío que entraba por la ventana. —Ayúdame...
—¿Qué es lo que viste? Trata de calmarte... —el semblante de Hannes cambió de preocupado a serio. Necesitaba expresar tranquilidad a la joven para que lograse contarle lo sucedido.
—Ví un fantasma en la ciudad... O eso creo... —dudaba demasiado y sus ojos bailaban escaneando cada centímetro del lugar. La parte menos lívida de su cerebro le advertía que quizá desde las más remotas sombras de la habitación estaba el monstruo, esperando pacientemente el momento justo para lanzársele encima y matarla por saber demasiado...
—Estoy más que seguro que solo fue producto de tu imaginación... No existen tales cosas... —dijo Hannes mientras agarraba un bolígrafo y su pequeña libreta disponiéndose a escribir lo que la joven le acababa de comentar.
Encima de lo escrito se hallaban muchos otros aspectos importantes de sus anteriores investigaciones acerca de la supuesta criatura que amenazaba la ciudad. Las palabras “lobo”, “cambiante”, “luna llena” y “plata” estaban remarcadas por la tinta azul del bolígrafo. Sus investigaciones aún estaban en proceso, tenía que continuar si quería llegar al fondo del asunto con el licántropo de Reikiavik.
Veronika se mostró indignada por las palabras del capitán. —Lo mismo dijimos del hombre lobo capitán... Y mañana confirmaremos si es cierto o no...
—Creo que deberías descansar un poco. Tu cabeza está dándote ilusiones irracionales y causando que el miedo te domine —con aquellas palabras, Veronika se relajó un poco soltando un leve suspiro que se elevó en el aire congelado—. Hará frío esta noche. Asegúrate de cerrar todas las ventanas y cubrirte bien.
La pelirroja rodó los ojos en indiferencia y soltó una risita fingida. Por un instante, su miedo parecía haberse esfumado. —Mañana entraré en detalles. Lamento haberle molestado...
Un silencio abrumador llenó el auricular del otro lado, apenas oía la lejana respiración de su superior, como si se resignara de algo. —Veronika... —de un momento a otro un rastro de inconformidad se halló en sus palabras—. Con respecto a lo del otro día... Realmente lo siento, yo no quería...es decir...—trataba de buscar las palabras adecuadas para justificar la razón del beso en el parque.