Narrador:
La tarde allí pasó algo rápido. Por fin disfrutaban de su tranquilidad. Tenían paz y podían hacer lo que quisieran sin que alguien los molestara. Decidieron ver películas. Se sentaron en un grande y cómodo sillón en forma de ‘L’. Pusieron una de tantas películas de amor y con palomitas y algo de soda, disfrutaron de ella.
Había pasado casi una hora desde que pusieron la película y ambos la disfrutaban plácidamente.
-Uhm, creo que se acabó mi soda. –Dijo la castaña.
-A mi igual. Solo me quedan tres cubitos de hielo. ¿Quieres? O ¿Te busco más? –Le dijo el de forma tierna y amable.
-Con el hielo basta. –Contestó ella, pero Niall tenía su brazo derecho detrás de la cabeza de ______. Y con su mano izquierda no podía tomar el hielo, así que lo llevó a su boca. –Uhm, Niall, ¿Qué haces? –Preguntó confundida.
-o ueo oe e ieo o a ao. –Contestó. A lo que ella entendió lo que dijo.
-¿No puedes coger el hielo con tu mano? –Preguntó ella. Él asintió con su cabeza. Ella soltó una risita y se levantó un poco para poder alcanzar el hielo que este lo atrapaba con sus dientes. El inclino un poco la cabeza dándole un poco de facilidad, pero el hielo comenzó a tirar pequeñas gotas de agua fría que cayeron en el abdomen desnudo del chico. Reaccionó con un leve brinco que sobresaltó a ______. Luego vio la razón y se acerco nuevamente al chico para que no volviera a suceder lo ocurrido. Cuando logró atrapar el hielo con sus dientes, el ojiazul no permitió que se lo llevara, por lo que comenzó una pequeña guerra por quien se quedaba con el hielo. Comenzaron a reír, mientras chupaban las pequeñas gotas que a este se le escapaban. Continuaron en lo mismo durante unos minutos más, hasta que el hielo se derritió por completo. –Vamos, solo dame el hielo. –Insistió divertida.
-Atrápalo. –Contestó de igual manera y agarró otro cubito con sus dientes. Hicieron el mismo proceso con los últimos dos hielos, pero las gotas que estos soltaban iban cayendo constantemente en sus cuerpos; por lo que ambos terminaron algo mojados. Luego de gastar el tercer cubito, Niall comenzó a besar a su novia. Atrapaba los fríos y mojados labios que tanto le gustaban. Comenzó con un tierno beso, para terminar siendo uno apasionado. La chica tomo un poco de fuerza y recostó al mayor para quedar encima de este. Mientras que este acepto sin ningún problema. El rastro mojado que el hielo había creado se hizo una buena excusa para besar el cuerpo del Rubio. Así que rompió aquel beso y comenzó a succionar el líquido frío que recorría la piel del ojiazul. Bajando por su cuello, seguido de su pecho, llegó a su abdomen. Nuevamente siendo acompañada de los pocos vellos que adornaban a este. Y mientras ella lo acariciaba, este demostraba cuando lo disfrutaba soltando pequeños gemidos que la incitaban a continuar. Al bajar un poco más, se encontró con una enorme erección. Ella se encargó de este, acariciándolo por la fina y delicada tela que cubría a WILLY. Niall soltó otro gemido al sentir el contacto. Fue entonces cuando la traviesa y malvada chica decidió morder levemente la erección por encima de los bóxers. A lo que este soltó un pequeño grito.
-¡Oh, maldición, ______! –Gimió. –Eres lo mejor que me ha pasado. Haz eso otra vez. –Insistió jadeante.
-¿Disculpa? No sé lo que me estas pidiendo. –Mintió ella. Por supuesto que sabía lo que era, pero sería más placentero que él lo pidiera.
-Muerde suavemente a WILLY otra vez. –Gimió. –Justo como acabas de hacer. –Dijo con su cabeza recostada y ambos ojos cerrados. La chica sonrió orgullosa y luego de besar al miembro por encima del bóxer, repitió su acción anterior. Lo mordió levemente dándole placer a su novio. -¡Oh, rayos! –Gimió otra vez cerrando sus ojos con fuerza para disfrutar del acto. –Ven aquí. –Dijo él. Ella siguió instrucciones y plantó un delicioso beso en sus labios. –Acuéstate, ahora regreso. –Niall hizo un movimiento para levantarse y ______ siguió instrucciones. Luego de que se levantara, se llevo consigo el vaso desechable donde anteriormente habían estado los hielos. Se dirigió a la cocina y deposito en este unos cubitos de hielo más. Luego volvió a la sala de estar y se encontró con la castaña sin su camiseta. Solo sus bragas. Lo que hizo que la erección de el se endureciera más al ver los perfectos senos de su novia. Agarró un cubito con sus dientes y se puso encima de ella, apoyando su peso en rodillas y mano derecha. Paseó el hielo por los labios de esta, luego por su cuello. Dejando un camino mojado y frío en su cuerpo. Continuó bajando hasta llegar a su pecho y senos. Decidió ir a sus pezones antes que su pecho, entonces recorrió con el hielo alrededor de los mencionados, haciendo que se estremecieran y se endurecieran. Cada gota que el hielo soltaba, era otra parte que se afectaba. Osea, cada parte mojada de su cuerpo, seria acariciada por la lengua del ojimiel. Una ventaja para ambos. Continuó paseando el hielo por sus pezones hasta que se derritió por completo. Entonces aprovechó para succionar todo el camino de agua que este había dejado. Luego de besarla una vez más, dejar las, ya típicas, marcas en su cuello, succionó, acaricio y mordió levemente los duros y estremecidos pezones de su novia. Haciéndola gozar del placer que este le daba, a la misma vez que gemía. Cogió otro cubito de hielo en su boca y comenzó a pasearlo por el abdomen de su chica, haciendo que se arqueara. Luego de estremecerse por completo, llego a sus bragas. Una delicada tela de encaje que traslucía completamente la feminidad de su mujer. Recorrió con el hielo cada parte de su vagina, provocándole leves espasmos en sus paredes vaginales.
-Oh, Niall. Vamos, ya penétrame. –Arqueó su espalda, pidiéndole más; pero el hizo caso omiso al pedido. Continuó pasando el hielo por el centro de esta, y luego lo masticó para poder succionar cada gota que este había deshecho. Mientras succionaba el agua, se llevaba consigo parte de la braga. Entonces se dio cuenta de que era una molestia. Se deshizo de ellas y las tiró a alguna parte del lugar. Se decidió por hacerla sufrir un poco y con su lengua comenzó a jugar con el clítoris de la castaña. La ultima mencionada, muy concentrada disfrutando del placer, sintió un pequeño dolor. Este le indicaba que estaba a punto de correrse. – Oh, Niall, ¡ya basta! ¡Me voy a correr!
Luego de escuchar estas palabras, el rubio reaccionó y tomó otro cubito de hielo. Lo agarró con sus dientes y se dirigió a la boca de su novia. Iniciaron una guerra para ver quien se quedaba con el hielo, pero este terminó derritiéndose y ambos terminaron besándose tiernamente.
-Humedécelo, así será más fácil meterlo. –Dijo él. Entonces se quitó sus bóxers y dejó libre a su gran erección. ______ tomó asiento y lo introdujo en su boca. Chupó cada parte de él y luego de estar lo suficiente lubricado por su saliva, se volvió a recostar para ser penetrada. El mayor no lo pensó más. De una buena vez, la embistió con pasión y fuerza. A lo que esta soltó un grito. Él, disfrutando de ello, sintió como tu amigo comenzaba a contraerse; fue entonces cuando decidió penetrarla más rápido. –¡Voy a correrme! –Dijo jadeante. Su respiración comenzaba a entrecortarse. Su cabeza se cayó hacia atrás y sus ojos se cerraron completamente.
-¡No pares, Niall! –Gemía ella. Y fue ahí cuando ambos estallaron de placer.
-¡AAAH! –Gritaron al unísono. Habían llegado al orgasmo juntos, nuevamente. Habían quedado rendidos juntos, nuevamente.
-Por Dios, Niall. Eres un rey en el sexo. –Decía jadeante. Se le hacía difícil respirar.
-Tú no te quedas atrás. –Cayó encima de ella, aun sin sacar a Willy de esa hermosa cueva
-Eres algo pesado. Sal de mí. Debo tomar un baño. –Dijo ella tratando de sacárselo de encima, pero él pesaba mucho más. Así que su intento fue inútil.
-Solo si me besas. –Dijo él.
-Con gusto. –Sonrió y tomó las mejillas para plantar un delicioso beso. –Ahora se me hace difícil respirar. Por favor permíteme. –Dijo ella cortando el beso.
-De acuerdo, lo siento. –Se salió rápidamente de ella y se levantó para recoger los platos y vasos que habían usado. Sin olvidarnos que aun seguían ambos desnudos. Ella soltó una pequeña carcajada y pensó dos veces en levantarse. Su cuerpo latía y estaba completamente debilitada, así que tomo un suspiro y con un gran esfuerzo se levantó de aquel sofá y decidió ayudar a su novio con las cosas.
*-*-*-*-*-*-* (Ahora la narración será en base a otra persona)
La tarde pasaba lenta. Los minutos parecían una eternidad, y la información que esta guardaba en su mente era demasiado para ella sola. Luego de tanto pensar, buscar soluciones, inventar alternativas, no consiguió nada. Entonces un ruido la distrajo de sus pensamientos. ¿Quién la molestaría a estas horas de la tarde y en un país completamente desconocido? Se dirigió a la puerta y para su sorpresa, la persona que menos se esperaba encontrar apareció allí. Al frente de ella.
-¿Qué rayos haces aquí? –Preguntó atónita.
-Kelly, necesitamos hablar. –Contestó.
-Yo no tengo nada que hablar contigo. –Contestó cortante e hizo el intento de cerrar la puerta, pero este se lo impidió.
-Kelly, por favor, no te quitaré mucho tiempo. –Insistió.
-Que sea rápido. –Contestó igual que la vez anterior y lo hizo pasar. Rodó los ojos y luego de que él entrara, cerró la puerta
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