Nichollas se abre camino en medio de la autopista principal para llegar al modesto conjunto habitacional donde vivo.
El silencio que reina en el vehículo, lejos de ser tenso y tirante, es relajado y cómodo, no hemos cruzado más de varias palabras acerca de nuestros trabajos, sin embargo, la manera en que Nichollas toma mi mano hace que las palabras sobren entre nosotros.
Los edificios pasan con velocidad por las ventanas del auto, el nerviosismo aumenta considerablemente con cada kilómetro que recorremos y las ganas de vomitar van en aumento de manera alarmante.
No tengo a menor idea de que diré si Nichollas quisiese entrar en mi apartamento, no sabría con exactitud cuál sería mi respuesta para evitar que él quiera conocer el interior de mi casa.
No quiero que él conozca la situación por la que estoy atravesando.
Pensar que, con el solo hecho que, al poner un pie en casa puede mandar a la mierda todo, me asusta. No estoy listo para recibir una mirada de lastima ante una situación pecaría por la cual he estado atravesando.
La situación no debería asustarme como lo hace, no debería hacerme querer meter mi cabeza dentro de la tierra y no sacarla hasta que todas las humillaciones por su parte hayan pasado. No debería sentirme así de angustiado, de insignificante, de cohibido, de... mal.
—Carter —Vuelco toda mi atención hacia Nick—, ¿Se puede saber que te sucede?
—No me sucede nada, ¿Por qué lo dices?
—Estas llorando —dice y mi atención viaja a mis húmedas mejillas.
Mierda.
—Ah, ¿Esto? —Bufo, señalando mis ojos como si fuese lo más normal del mundo—, no estoy llorando. Es... no es nada.
Una pequeña risa irónica brota de sus labios en este momento.
—Lo es todo cuando empiezas a llorar de esa manera —Dice, mientras estira su mano en mi dirección para limpiar mis mejillas.
Su toque es bien recibido por mi piel, mi respiración se acelera una vez el auto se detiene en una acera y Nick se deshace de su cinturón y el mío para envolverme en sus brazos.
No digo nada cuando Nichollas, con mucho cuidado, me acomoda de modo en que quedo sentado sobre sus piernas y mi espalda apoyada en el volante; me permito a mí mismo recibir lo caliente y reconfortante de sus brazos alrededor de mi cuerpo, tampoco lo hago cuando empieza a repartir una serie de besos alrededor de mi rostro.
Me concentro en recibir su contacto lo mejor que puedo con los ojos cerrados, cosa realmente difícil cuando mi corazón parece querer salir de su lugar. Entonces, se aparta levemente de mí y susurra—: Puedes confiar en mí, lo sabes ¿Cierto?
Asiento, pero no digo nada.
—Sé, que no tuvimos el mejor inicio —dice, al ver mi reticencia a responderle—, pero en mi puedes encontrar un amigo antes de cualquier otra cosa —mis ojos se elevan para encontrar los suyos—, no se supone que deba sentir lo que siento por ti cuando casi no nos conocemos —hay algo raro en la forma que habla, no es como si estuviera tratando de convencerse de aquello, es como si en realidad lo sintiera y solo ahora pudiese averiguarlo—, pero lo hago. No puedo evitar pensar que tal vez, eres la persona que quiero en mi vida.
—No puedes decir eso, no puedes creer querer algo cuando no lo conoces en lo absoluto, cuando en realidad no sabes nada de eso, cuando no conoces su pasado y las cosas que lo atormentan, no puedes decir que eres mi amigo cuando lo comprendes como "compañero sexual" —mi voz es tan solo un susurro, pero el pánico es palpable en ella—, yo no puedo gustarte, yo no puedo estar con alguien como tú.
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Esclavo De Ti
Ficción General"Aveces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante" -Oscar Wilde Tan atractivo, Tan alto, Tan reconocido, Tan vacío, Tan arrogante, Tan falso, Tan él. ~▪~ ¡Tenemos nueva portada! Hec...
