Instinto Paterno: (Samantha)

236 14 0
                                        

Lo admito, discutir con Blake fue divertido, aunque lo hiciéramos en público. Pero todo eso solo es bueno porque ahora lo puedo tachar de mi lista. Hay algo más que me gusta, y es escucharlo hablar de negocios. La forma tan seria que pone su cara, el tono de voz autoritario, la forma en que articula cada palabra y la naturalidad con que las dice, hace que se vea como todo un profesional. Cuando lograba que mamá me dijera algo sobre papá, ella siempre lo hacía admirando su forma de expresarse. Y aquí estoy yo viéndolo trabajar, dejándome ser parte de su mundo como alguna vez lo fue ella.

—Veo que no hay que preocuparse. —Dice un hombre mayor con una sonrisa grande.

—Sin embargo, creo que tenemos un percance. —Dice un señor sentado lejos —. A mi parecer, la publicidad del trato está haciendo que algunos socios se retiren, ¿no lo crees Blake? —Escupe con soberbia mientras tiene una sonrisa asquerosa.

—De hecho señor Flint, ya lo había pensado —responde papá sorprendiéndolo —, por eso el contrato estipula que una vez dada la inversión no hay devolución. De hecho —camina hasta acercarse al señor—, no pueden retirarse del trato, y hasta que no vengan los abogados a mi oficina buscando la forma de cancelarlo, el trato sigue en pie para que la empresa pueda ganar. —Se inclina sobre él apoyándose sobre la mesa —. Quizás quieren retirarse porque Alguien les está metiendo ideas equivocadas en sus cabezas, y con los cobardes que son, estoy seguro de que la gran gallina está haciendo un gran trabajo. —Se aleja de él y vuelve a caminar por la sala —. Pero ya he tapado ese escape, cómo podrán ver a continuación. —Dice tomando un control remoto para encender una pantalla.

Se está dando una noticia en Francia sobre la nueva embarcación que adquirió la famosa empresa turística Voyage Rousseau. Una agraciada señora mayor junto con su esposo respondiendo a los periodistas, cuando, de pronto, sacan a relucir un rumor que desconocía.

—Señores Rousseau, ¿es verdad que, según los rumores, perderán su empresa en manos de los americanos que le vendieron la embarcación? —Pregunta la reportera.

—No. —Contestan al unísono y sin vacilación.

—Conocí al joven atrás del trato y, aunque le cedí ciertas acciones para pagar la nave, vi en sus ojos a una persona seria y decidida. —Dice la señora.

—Además señorita, si intenta quitarnos la empresa, no podrá tomar decisiones porque no tiene ningún control sobre está, así que ¿para qué intentarlo? —Dice el señor divertido.

La sala ahoga un grito de sorpresa y asombro. Volteo a ver hacia al hombre que papá llamo gallina de una forma muy disimulada con la intención de burlarme de él, pero una sola mirada de Blake me lo prohíbe cuando silencia la pantalla.

—Como notaron en la noticia, tuve que hacer un trato diferente con Voyage Rousseau para evitar que este pequeño percance nos hundiera. Ahora, las ganancias en Europa se han triplicado, se han fortalecido los lazos con los inversionistas, ha subido la venta de naves y tenemos nuevos socios gracias a la publicidad gratuita. —Culmina papá sonriendo.

—Y es por razones como estás que eres mi socio. —Bromea Grant sonriendo divertido, contagiando a los demás.

—Todo va a la perfección. Flint, ¿quieres ser un poco más positivo con las idea de Blake? —Apoya una señora.

El hombre respira profundo mientras empuña las manos y trata de forzar una sonrisa.

—Claro Roche. Hay que tener fe en el niño. —Suelta despectivo.

Papá toma el vaso con agua que reposa en su mes, hace el gesto de brindis en dirección del señor gallina mientras sonríe con superioridad y bebe el agua de un solo trago. El hombre Flint repite su acción sonriendo de forma sarcástica mientras se retan con la mirada. Mientras todos en la sala celebran, Blake hace un ademan para que salgamos, así que lo sigo hacia su oficina. Al llegar, se sienta derrotado en el mueble mientras larga un suspiro pesado.

—Sami, ¿enserio te querías burlar de un accionista? —Pregunta serio viéndome a los ojos.

Muerdo mi labio mientras me balanceo de atrás hacia adelante.

— ¿Te enojarías si dijera que sí? —Pregunto precavida.

—Creo que si, al menos la parte seria dentro de mí con instinto paterno que quiere darte un buen ejemplo. ¿Pero sabes que piensa la otra parte de mí con instinto paterno que solo quiere verte sonreír? —Niego y él sonríe —. "Ese pequeño ángel de brillantes ojos azules es mi hija".

Mi corazón da un brinco de alegría al escucharlo decir eso y, sin evitarlo, sonrío de felicidad mientras unas lágrimas de se acumulan en mis ojos. Corro para abrazarlo y ocultar mi cara en su cuello. Escucharlo decirme hija se siente bien, pero, está vez, se sintió diferente; como si lo hubiera dicho desde el fondo de su alma con la mayor seguridad que se podría mostrar solo a aquellas personas importantes para él, y luego a mí.

—Te quiero papá. —Digo con la voz ahogada.

—Te quiero Sami. —Susurra con suavidad y deja un beso en mi cabeza.

Pasamos abrazados un buen rato, hasta que él rompe el abrazo.

—Tenemos una canción que escribir. —Dice acariciando mi mejilla.

—Vamos a componer. —Digo levantándome para buscar la guitarra y mi cuaderno de partituras.

Mi Padre es un CasanovaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora