Janis
—¡Mamá! —el pequeño pelinegro se acercó a mi, me dio un fuerte abrazo.
—¡James! —le recibí con cariño, dándole besos por todo su pequeño rostro.
—Hola, mamá —Scarlet venía detrás, dejó caer la mochila y fue a saludarme.
—Hola, Jimmy —el nombrado me miró cerrando la puerta y me dio un guiño.
—Hola, preciosa.
Me levanté y se adueñó de mis labios tanto como quiso. Era un momento romántico, quizá demasiado.
—Dejala, es mía —mi pequeño hijo me abrazó por la cintura para apartarme de su padre.
—Yo la vi primero, es mía —esta vez Jimmy fue quien tiró de mí.
—Basta, soy de los dos, par de celosos —agité el cabello negro de James —, ve a cambiarte, ya esta casi lista la comida.
Salió corriendo y me dejó junto a su padre. De repente sentí que se movía todo, así que tomé el brazo de Jimmy para no caer.
—¿Qué pasa?
—Nada, solo me maree un poco.
—Bueno, vamos a comer, quizá es eso.
Hacía días habían comenzado a salirme moratones sin razón aparente, me veía mas pálida, y tenía mareos. Tenía miedo que fuera el cáncer de nuevo, Jimmy no sabía nada al respecto de ello, y yo ya no tenía veintiún años como para volver a tomar el tratamiento.
Fui a servir los platos mientras él los acomodaba, fue en busca de sus hijos y los trajo. Se sentó en la cabeza de la mesa, conmigo a su derecha, Scarlett a su izquierda y James a un lado de ella.
—¿Como les fue? —pregunté.
—Bien, bueno, me dijeron que debo captar algo angelical, y ya se a quien usare —Scarlett miró a su hermano.
—¿Y a ti, cariño? —dije mirando al pequeño ojiverde.
—Eh... Bien, mis compañeras querían conocer a papá, también la profesora.
—Oh, bueno, soy Jimmy Page —Jimmy siempre actuaba de forma orgullosa.
—Page —lo miré seria. Los niños me miraron un poco confundidos, a veces les llamaba a ellos por su apellido también.
—Mamá... ¿Qué es ese moratón en tu mandíbula? —me miró preocupado, sus ojos se cristalizaron de repente.
—No llores cariño, ni sabía que lo tenía —mentí.
—A ver —Jimmy tomó con cuidado mi mentón y me hizo a un lado el cabello para poder mirar mejor —. No me gusta... Se ve mucho.
—A mi tampoco, no lo había notado —mentí de nuevo. Tenía el cuerpo lleno de moratones —. Bueno, creo que deberíamos continuar.
—Si, papá, ¿los corazones tienen piernas? —James comió un poco de sopa.
—¿Por qué esa pregunta, hijo?
—Una pregunta no se responde con otra, pero bueno, el otro día no podía dormir, vine a tomar agua y cuando iba de regreso a mi habitación, escuche que decías "abre las piernas, corazón", por eso —siguió comiendo tranquilo.
Mi rostro enrojeció por completo, me atragante con la sopa y comencé a toser, Jimmy abrió los ojos como platos y Scarlett reía por lo bajo.
—Oh, eh... Eso, bueno, lo entenderás cuando seas mas grande —respondió mas tranquilo.
Luego de aquella comida, iría a recoger mis estudios anuales. Brandon tenía ya un hijo, se llamaba Brian Randall, y su hija era Darian Jane, el Darian era por mi madre, y el Brian era por Jones.
Al llegar, la cara de Luwin no me gustaba, conocía esa mirada gris, fría, apagada y triste.
—Doctor, digame lo que tengo... Mi cuerpo esta tapizado de moratones —baje la mirada. Estaba nerviosa y se notaba.
—Janis... El cáncer volvió.
Jimmy
Luego de haber recogido a Janis, me di cuenta de que estaba nerviosa.
—¿Todo bien, amor?
—Si, estoy perfecta.
De vuelta a casa, su mirada estaba perdida en el cielo. A veces sabía en quien pensaba perfectamente, aún lo amaba, muy en el fondo, sabía que estaba hundido en su corazón, guardado ahí para siempre.
Al llegar, me pidió que fuera a dormir a James, dijo que estaría en el ático un esto y quería estar sola un par de horas.
Me encargué de que James se diera un baño, al estar envuelto en las cobijas, tomó mi mano, bajo la mirada y supe que algo andaba mal.
—¿Qué pasa?
—Papá, soñé a mamá... Pero no era un sueño lindo, a veces la soñaba en campos de flores, pero esta vez, estaba en un hospital, muy pálida, tenía la cabeza envuelta en una tela blanca... No quiero que le pase nada malo...
—Tranquilo, ella está bien.
—Papá, no siento que esté bien... ¿Puedo ir a verla? Por favor, no la molestaré, lo prometo.
—Vamos.
Lo cargué y lleve a la puerta del ático y toqué.
—Mamá... ¿Puedo entrar?
—Si...
Le bajé y abrí la puerta, ella lo cargó maternal, lo abrazó y acarició su cabello y hundió el rostro en su pequeño cuello. Pronto la vi llorar, se tragaba los sollozos, no quería que la luz de sus ojos la viera mal.
—James, ven, debes dormir.
—Te amo, mamá —bajó y yo tomé su mano, fuimos a su cuarto, y se recostó.
—¿Mas tranquilo?
—Sí, ella está bien.
Besé su frente y apague la luz, cerré la puerta tras mi salida y fui a ver a mi hija, con quien me entretuve junto a la guitarra.
—A ver, círculo de sol.
Lo hizo, un poco lento al notar mi mirada atenta. Ella hizo los rasgueos y Sonreí orgulloso.
—Bien, a dormir —besé su frente y salí.
Al llegar a la habitación que compartía con Jan, la miré, dormida, respirando suave. Me cambié de ropa y me recosté a su lado, sentí sus manos tocar la mías.
Pronto se dio la vuelta y me miró de forma dulzona.
—Te amo Jimmy, te amo con todo mi corazón —me abrazó y la escuche sollozar.
—Mi vida, yo también te amo, sabes que nunca dejaré de hacerlo —la envolví fuerte, de repente sentí que la perdía, la recosté sobre mi y acaricié su cabello.
—Nunca olvides todo lo que te amo, pormeteme que jamas olvidarás eso.
—Nunca lo haría, no puedo, anda, tranquila, ¿si? Debes descansar.
«Te amo, Janis, te amo mas de lo que amo a mi mismo»
ESTÁS LEYENDO
Una carta para Jimmy Page
FanfictionEl decía que ella era una chica hueca. Ella decía que el era un ególatra. El decía que ella no valía la pena. Ella decía que el tenia un ego mas grande que el mundo. El no sabia quien era ella. Ella si sabia quien era él. Jimmy Page decía que no la...
