Parte 4
Mientras Eomstyll y Sazguljend cenaban felizmente con el príncipe, los miembros de la expedición y el soldado Yagod estaban conversando tranquilamente dentro de la posada, contándose anécdotas divertidas y riendo juntos. Al parecer Tina había logrado convencer a su compañera, Megala, de beber, terminando con ella en estado de ebriedad. Su forma diferente de hablar fue muy divertida para los presentes. La chica-demonio reveló parte de su pasado como bandida, contando sus aventuras con su hermano gemelo y el momento en el que conoció a la Talavalery que la acompañaba; también mencionó un entrenamiento con el rey de su nación, siendo ella una de los candidatos a asumir el trono una vez este monarca decidiese retirarse. Impresionado, Yagod comenzó a hacer preguntas un tanto más privadas sobre su relación con el miembro de la realeza, lo que molestó a la joven, provocando una pequeña pelea en la que el soldado salió perdiendo y tuvo que verse obligado a pagar por los destrozos provocados durante la batalla.
Pasado un tiempo, la Shezenvalery se quedó dormida y el militar continuó sus conversaciones con Tina y Kraslin, siendo la última liberada por los guardias de la ciudad después de escuchar sus llantos por varias horas y pudo devolverse a la posada. Los pequeños estaban interesados también en el intercambio de palabras, pero el sueño les ganó y se fueron a dormir a sus respectivas habitaciones. La Zhana se quedó escuchando la plática de las tres personas.
Kraslin, ya después de haber bebido unas cuantas jarras de cerveza, comenzó a hablarles de su pasado con la pequeña llamada como la calamidad andante. Resultaba ser que la chica-gato, cuando era pequeña, había liderado a un grupo de menores, quienes arrogantemente pensaban que podrían sobrevivir solos fuera de la ciudad que no les brindó nada más que una supuesta protección a través de sus muros. Así es, ellos eran chicos que vivían dentro de los suburbios, muchos de ellos sufrieron de abusos por los adultos que habitaban esos lugares, incluidos sus propios padres, por lo que ya estaban hartos de su vida. La pequeña Kraslin era la más rápida entre ellos y la que mejor era para robar a las personas de los otros sectores de la ciudad, por lo que también entonces ella era la más adinerada de los chiquillos. Sin embargo, la niña-gato no era altanera y siempre fue amable con sus amigos, a los que ayudaba a sobrevivir en el inhóspito ambiente en el que se encontraban.
Cansada también de los abusos, la felidal propuso a su grupo el huir de la ciudad, buscar un nuevo hogar o crearse uno con sus propias manos. No serían el primer grupo que saliese de la ciudad y se convirtieran en famosos bandidos al cabo de unos años. Con ese objetivo en mente, los pequeños hicieron unas cuantas preparaciones, robando comida, herramientas, entre otras cosas. Uno de ellos fue capturado por la guardia, pero lograron liberarlo, luego de persuadir al carcelero de una forma que la chica-gato no quiso contar.
Ya en las afueras de la urbe, el grupo de niños se adentró en el bosque, buscando un buen lugar para asentarse, por supuesto, no muy lejos de los caminos. Su pretensión era asaltar a los viajeros incautos, el mismo modo de operación que tuvo Megala en sus días de delincuente, con la única diferencia de que el plan para esta organización de pequeños no resultó bien.
Para su mala fortuna, los chiquillos se encontraron con un grupo de cuatro Tarou. Para aquellos que desconocen a este tipo de monstruos, se trata de bestias humanoides de escasa inteligencia y muy altos, variando su estatura usual entre tres y cinco metros. Eran omnívoros y no tenían problema alguno con comer presas vivas de otras especies inteligentes. Los niños no lograron huir lo suficientemente rápido. El gran tamaño de los monstruos permitía que ellos fácilmente les alcanzaran con un pequeño trote de tres o cuatro pasos. Algunos niños fueron aplastados con sus pesadas pisadas, otros fueron atrapados con las manos de las bestias y fueron azotados contra el suelo hasta morir. Unos pocos intentaron resistirse usando espadas y cuchillos robados y de mala calidad, siendo poco efectivos para atravesar la dura piel de sus enemigos. Un caos total. Todos los niños estaban gritando de dolor antes de morir y ser devorados. No importaba el género ni la especie, todos fueron asesinados por igual.
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Exhekar Tales II: El Tesoro Ancestral & La Bruja Glotona
FantasyUn artefacto más antiguo que la historia del mundo. Un grupo de personas curiosas que desean saber sus orígenes. Una bruja que devora todo a su paso. Esta historia habla del viaje de unos aventureros que desentierran los secretos del mundo en el que...
