Parte 5
El grupo de exploradores transita por entre los enormes pasillos del edificio. Tan anchos como para que cinco personas caminaran juntas, lado a lado; tan altos como para evitar que cualquier gigante chocara su cabeza con el techo; tan largos como para perderse en la distancia.
Kaljy y Kinna miran, maravillados, el lugar, observando las antorchas dispuestas en los muros, las que poseen una llama de coloración verdosa. Tomados de la mano, se toman su tiempo para observar cada rincón de donde se encuentran. Las paredes, adornadas con lienzos de oro, poseen inscripciones que cuentan historias de la antigüedad; dibujos tallados sobre la piedra acompañan los escritos. Allí encuentran cuentos populares de la mitología de la religión de Lugarta, además de otros hechos históricos de importancia. Lamentablemente para ellos, la velocidad a la que avanza el resto del grupo no les permite leer completamente los muros, por lo que infieren las historias contadas a partir de las imágenes, conversando sobre sus teorías y riendo juntos cuando a uno de ellos se le ocurre algo muy alocado.
Kraslin, por su lado, se preocupa de mantener alejadas a Tina y Megala de los dos pequeños. Su estrategia es simple: les pregunta sobre su vida personal. La chica-demonio no es muy conversadora, por lo que apenas revela información, pero su acompañante alada es todo lo contrario y le cuenta sobre sus aventuras en el continente de Erijofen. Así, la felidal escucha de cómo la Talavalery se encontró con el príncipe de los demonios, siendo ella una esclava; cómo liberó a una guerrera de la especie demoníaca, quien ahora es su mejor amiga; cómo se encontró con dos gemelos bandidos, siendo una de ellos Megala y la forma en la que se ganó su respeto; cómo viajaron y se toparon con un dragón ancestral en una cadena montañosa; cómo le devolvió la confianza al príncipe, luego de que su hermana lo hubiera rechazado cuando él intentó rescatarla de un enemigo; y finalmente: el cómo ella erradicó la esclavitud de todos los llamados Shezenvalery, o demonios, en el reino de Urak, en un instante, llevando el caos hacia la administración del imperio de ese continente y permitiendo así, la rebelión de naciones subyugadas hace veintidós años atrás.
—Es difícil de creer —comenta la chica-gato, abrumada por la cantidad de información que recibe de Tina.
— ¡Pero es verdad! —replica la Talavalery, tensando sus alas emplumadas e inflando sus mejillas.
—Mi señora, opino que no es buena idea revelar tanto a una desconocida —regaña Megala a su compañera.
—Pero Kraslin no es una desconocida ya. Luchamos juntas contra un enemigo peligroso, compartimos la comida y la bebida y hasta hemos dormido bajo el mismo techo. La felidal es nuestra amiga ahora.
La chica en cuestión, al escuchar lo que dice Tina, se sonroja y desvía la mirada, intentando ocultar la vergüenza y la alegría. Aunque no es como si resultase muy bien, ya que sus orejas y su cola delatan sus emociones, cosa que nota la Talavalery y le sonríe burlescamente.
— ¿Por qué me miras así? Nyo me gusta la expresión en tu rostro —se queja la felidal, nerviosa.
—Tú sabes bien el porqué. ¡Anda, puedes admitir sin temor que somos amigas! —exclama Tina, acercándose rápidamente a Kraslin. La chica-gato huye de ella al tener un mal presentimiento—. ¡No huyas! —grita la chica alada, todavía con una sonrisa en el rostro.
— ¡Déjame en paz! —exclama mujer de rasgos felinos, corriendo tan rápido como puede.
— ¡Frauen también quiere jugar! —dice la pequeña Zhana, divertida, revoloteando alrededor de las dos chicas.
Eomstyll y Sazguljend, quienes caminan frente a todos los demás, voltean sus rostros para observar la escena.
— ¿Qué están haciendo? —pregunta el Kaevalery al aire, con el ceño fruncido. Su esposa le responde riendo a carcajadas.
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Exhekar Tales II: El Tesoro Ancestral & La Bruja Glotona
FantasiUn artefacto más antiguo que la historia del mundo. Un grupo de personas curiosas que desean saber sus orígenes. Una bruja que devora todo a su paso. Esta historia habla del viaje de unos aventureros que desentierran los secretos del mundo en el que...
