Capítulo 5: [La tierra de los Miguvalery] (3)

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Parte 3


Mientras todo el grupo está en diferentes lugares disfrutando de la ciudad, Sazguljend se mantiene ocupada hablando con los Miguvalery conocidos como «los sabios»: el consejo de ancianos de la urbe y el que dirige a las comunidades de la gente-árbol, superando a veces la autoridad de aquellos a quienes ellos consideran como rey. Lamentablemente para ella, el tema de conversación no es el más entretenido y relajante.

—Tiene que ser una broma. ¿Ya han sido tres? —comenta la Shatevalery luego de leer informes que ellos le prestaron.

—Así parece. Nuestros hermanos de otras ciudades fueron encontrados muertos en su totalidad. Ni siquiera un retoño sobrevivió.

Reportes indican que tres pequeños asentamientos de la especie han sido erradicados en conjunto con todos sus habitantes. Todas las casas quemadas o en ruinas, todos los puestos de valor saqueados. Pero lo más preocupante: a todos los cuerpos les faltaba el corazón, también llamado núcleo de vida por ellos.

—Esto es terrible, ¿quién haría algo así? ¿Con qué propósito? —murmura la mujer, leyendo los detalles de los muertos.

—Esto es molesto para nosotros. Alguien nos está asesinando con un objetivo, pero no sabemos bien cuál.

«Es seguro que lo que buscan es a los Miguvalery. ¿Y si se enteran de esta ciudad?»

Sazguljend de pronto se siente insegura en ese lugar. ¿Qué sucedería si lo que sea que está atacando a la gente-árbol decide asaltar al asentamiento en donde están? Es algo preocupante.

— ¿Algo más que debiera saber? —La historiadora pelirroja se haya sudando profusamente y se pasea por el salón, inquieta.

—La noto algo nerviosa, señorita Sazguljend. Descuide, esta ciudad es más segura que esos asentamientos. —Berogente, el Miguvalery de tres ojos, mueve unas cuantas enredaderas en la habitación, siguiendo algún tipo de patrón—. Sólo por precaución, doblaremos la seguridad. ¿Usted posee conocimientos sobre nuestros guerreros?

El Miguvalery llamado Dans ríe a carcajadas tras esa pregunta, llamando la atención de los demás presentes.

El hombre-árbol explica sobre las circunstancias en las que conoció a Saz: una mujer joven, aventurándose en el medio de un bosque para visitar una tumba milenaria, se encontró con un nido de monstruos y a un grupo de Miguvalery guerreros, quienes estaban ahí para erradicar a las bestias. Ella no era su aliada, pero les ayudó de todos modos, demostrando sus habilidades de lucha a pesar de faltarle un brazo. Tras la pelea y su visita a la lápida, ella fue invitada a la ciudad de los hombres-árbol. Allí se organizó un pequeño torneo de peleas, en el que Dans participaba, siendo ella incitada a luchar también. Cuento corto, la mujer los venció a todos. Las risas estallaron al ver que tan delgada mujer manca pudiera derrotar a los guerreros jóvenes de su especie. No importó si eran hombres o mujeres, ella luchó con todas sus capacidades y se ganó el título de «Leñadora» —el cual nunca menciona, por cierto—, recibiendo premios y regalos por parte de sus nuevos amigos, entre estos, algunos platos sin relevancia.

El grupo ríe por la anécdota, relajando el ambiente, pero de todas formas Saz decide que es mejor salir del recinto y reunir a sus compañeros para enfrentar cualquier tipo de peligro que pudiera aproximarse.


***


«Maldición, ni siquiera pensé en darles una piedra de pensamiento».

La Shatevalery busca y busca, pero no encuentra. No sabe a dónde se han dirigido sus compañeros. Debió preguntarle sus planes a la Talavalery antes de que ella partiese a un lugar desconocido.

Exhekar Tales II: El Tesoro Ancestral & La Bruja GlotonaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora