Parte 2
Kaljy Narkeb recupera la consciencia y lo primero que nota es el suelo mohoso y con olor a madera húmeda en donde está apoyada su mejilla. Abre sus ojos lentamente y observa sus alrededores. La oscuridad llena la habitación, no siendo capaz de distinguir más que los materiales del lugar en donde se encuentra cautivo, un cuarto formado principalmente de madera y piedra. Probablemente una habitación dentro de una cueva, o al menos es lo primero que piensa. El pequeño intenta moverse, pero rápidamente se percata de que está atado de manos y pies. Trata de emitir sonidos entonces, pero su boca está amordazada con una tela gruesa.
— ¿Despertaste-nyah? —escucha decir a una voz aguda que no logra reconocer de inmediato. Cuando fija su mirada en dirección a esta, logra divisar a una chica de cabello anaranjado, con manos que parecen utilizar unos guantes peludos, ojos color miel, una ropa ligera y algo vieja y unas orejas peludas que sobresalen de su cabeza. Una felidal, en este caso específico, una chica-gato.
— ¡Mmhmh! —balbucea el pequeño con movimientos que lucen desesperados.
—Oh, espera, te saco eso de inmediato —responde la chica, con una leve sonrisa arrogante.
La felidal le quita la mordaza al Sofry sin apuros y una vez libre, él respira profundamente y...
— ¡¡Ayudaaaa!! —grita a todo pulmón.
La chica-gato se tapa sus orejas y cierra los ojos en reflejo por la exclamación del chico. El Sofry traga una bocanada de aire nuevamente, con la intención de gritar otra vez, pero la mujer le amordaza rápidamente, casi con un rostro exasperado.
—Ugh, nyo tenías que gritar tan fuerte, ahora me duelen los oídos —se queja ella.
El pequeño lanza fuertes sonidos intentando molestar a su captora, pero ella simplemente se queda mirándole con desdén y jugando con la cadena plateada que cuelga de su cuello.
—Nyo te esfuerces, estamos en las afueras de la ciudad, nyadie te va a escuchar aquí —comenta ella mientras se sienta sobre un pequeño mesón tras ella, más interesada de ver sus uñas que prestarle atención al chico.
«Gracias por la información», piensa el Sofry para sus adentros. Es lo que él quería en parte, aunque fue algo arriesgado ponerse a gritar justo en frente de su secuestradora. El pequeño necesitaba conocer más de su situación. El lugar donde se encontraba, cuántas personas había allí, etc.
—Te quitaré la mordaza otra vez. Nyo grites, ¿vale? —dice ella, colocándose tras el pequeño y deshaciendo la amarra sobre su boca de forma más brusca que antes, quizás en venganza por su anterior exclamación de auxilio.
Una vez libre su mandíbula, Kaljy se dispone a resolver sus dudas.
—Fuah... ¿Quién eres?, ¿por qué me tienes aquí?, ¿cuáles son tus planes?, ¿dónde estamos?, ¿qué día es...?
Ante las infinitas interrogaciones, la mujer-gato levanta sus orejas y manos, algo mareada.
—Oye, oye, cálmate. Todo a su debido tiempo, hagamos esto, cada quien hace unya pregunta y unya respuesta y nyos alternyamos —propone ella para mantener el número de preguntas al mínimo.
—Aceptaré sólo si comienzo yo —responde el Sofry, con una mirada desafiante.
La chica-gato lanza un largo suspiro, sosteniendo su cabeza con una mano. Resignándose a la situación, accede a la descortés petición del niño.
— ¿Quién eres? —Es su primera pregunta, a lo que la chica sonríe, levantándose y colocando uno de sus pies sobre la cabeza del pequeño.
— ¡Nya, ja, ja, deberías sentirte honrado! ¡Tienyes en frente de ti a la mejor ladronya de todo el reinyo de Lugarta, Kraslin es mi nombre-nyah! — dice ella con una pose confiada, doblando sus muñecas y guiñándole un ojo. La presentación pareciera ser más adorable que imponente.
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Exhekar Tales II: El Tesoro Ancestral & La Bruja Glotona
FantasiUn artefacto más antiguo que la historia del mundo. Un grupo de personas curiosas que desean saber sus orígenes. Una bruja que devora todo a su paso. Esta historia habla del viaje de unos aventureros que desentierran los secretos del mundo en el que...
