Parte 1
— ¡Disparen! —ordena la voz incongruente.
El ejército de autómatas levanta sus extraños artefactos, los soldados sin voluntad apuntan y disparan esferas de luz hacia los guerreros Miguvalery que pretenden defender su hogar. Cada bala impacta sobre sus cabezas, reventándolas y exponiendo un líquido ligeramente verdoso. Los cuerpos caen al suelo pesadamente y los soldados enemigos avanzan, arrancando con sus manos el corazón de los derrotados, depositándolo en cajas metálicas que llevan a sus espaldas.
El caos reina sobre la ciudad de Namla, muchos Miguvalery se encuentran asustados y no saben bien qué hacer. Algunos padres tratan de huir con los niños, pero son alcanzados por las tropas de la federación y asesinados al instante. Ni los más pequeños sobreviven a la crueldad del asalto.
De entre todo el desorden, el grupo de exploradores busca un lugar en donde refugiarse. Guiados por Dans y Berogente, Kaljy y sus compañeros corren por entre las calles, en dirección al lago.
{Peligro.}
Letras en el idioma del mundo aparecen en frente de Kinna. Seguido de ello, se asoma uno de los soldados enemigos, apuntando al rostro de uno de los Miguvalery. Eomstyll usa un escudo que le dieron los lugareños para defenderse del ataque, pero el impacto de la bala le hace perder el equilibrio, cayendo al suelo, sentado. Sazguljend arremete incrustando estacas de hielo sobre el autómata, terminando con su funcionamiento.
— ¿Estás bien, amor? —La mujer ayuda a su esposo a levantarse, estudiando que su cuerpo no tenga ninguna herida.
—Sí, gracias —responde el Kaevalery, que luego mira hacia el escudo. El protector metálico se encuentra en parte fundido y en parte doblado, siendo poco probable que pueda detener otro ataque—. Maldición, esto ya no funcionará.
Considerando el daño causado al objeto, lo mejor para ellos será el evitar impactos directos del proyectil.
El grupo sigue corriendo por el pavimento, esquivando los escombros que caen de los edificios destrozados y evadiendo los encuentros con las máquinas enemigas en lo posible. Si tienen la oportunidad, acaban con algunas de ellas, tomándolas por sorpresa, pero prefieren reservar sus energías.
— ¡Por aquí! —exclama Berogente.
El Miguvalery entra por un pasadizo que lleva a una bifurcación, pero al momento de llegar a esta, su cabeza estalla en mil pedazos. El grupo se detiene por la impresión y ven a cuatro soldados metálicos apresurarse hasta el cuerpo del hombre-árbol. La presencia de los demás se hace notar y los enemigos apuntan sus armas contra el grupo.
—Ahm.
Con un sonido agudo proveniente de una niña pequeña, los cuatro enemigos presentes desaparecen.
— ¡Gracias, niña! —exclama Eomstyll, avanzando con cuidado hacia el cuerpo del Miguvalery. Revisa las dos calles de la bifurcación—. ¡Está despejado!
Dans continúa guiando al grupo por entre las calles, evitando pensar en su camarada caído. El paso se encuentra despejado en la mayor parte del trayecto, con unos pocos encuentros de tropas enemigas de no más de cuatro autómatas.
Una vez llegan al lago, el Miguvalery se despide del grupo, corriendo hacia la gran máquina de la federación que se encuentra sobre la colina. Cumplida su obligación de mantener seguros a sus invitados, es momento de completar su otro deber, el cual consiste en apoyar a sus camaradas guerreros que defienden la ciudad.
En el puente hay una gran fila de personas, caminando hacia el santuario. Algunos niños tiemblan de miedo y otros lloran desconsolados, siendo reconfortados por hombres y mujeres adultos que cuidan de ellos.
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Exhekar Tales II: El Tesoro Ancestral & La Bruja Glotona
FantasíaUn artefacto más antiguo que la historia del mundo. Un grupo de personas curiosas que desean saber sus orígenes. Una bruja que devora todo a su paso. Esta historia habla del viaje de unos aventureros que desentierran los secretos del mundo en el que...
