Bardo

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—Con esto termina la historia de aquellos aventureros que aprendieron más cosas que los mismos eruditos de la época, pero pagaron un precio muy alto por ello —dice el bardo hacia su público. Algunos de los presentes lloran por las personas muertas hace muchos años atrás.

—No me gustó el final —dice un joven, con lágrimas en los ojos.

—Así es —comenta el artista, quien se sienta sobre una banca de ladrillos y bebe un poco de agua después de tanto hablar—. A mí tampoco me gustó. Pero no todo final es el que uno desea y mis historias se cuentan por lo que son, no por lo que quiero.

—La moraleja de esta historia es entonces: «No buscar más conocimiento», ¿no es así? —pregunta un anciano Kaevalery, con el ceño fruncido. Su apariencia denota una personalidad gruñona. Lo acompaña un pequeño niño, probablemente su nieto.

— ¿Eh? ¡Por supuesto que no! —exclama el bardo, entre risas—. El querer saber es el derecho de cada persona, negárselo es una violación a cualquier tratado. Aunque, claro, hay veces que se deba pagar un precio, ¿están dispuestos a aquello?

El público se mantiene en silencio ante la pregunta. Muchos se miran entre ellos, incómodos.

—Si tuviera que transmitir una enseñanza con esta historia sería: «Atesora tus momentos felices». —El cantante sonríe amargamente, depositando su mirada en el suelo empedrado del lugar en el que está—. Nadie de nosotros está a salvo de la muerte, no sabemos cuándo llegará ni cómo llegará. Por lo que en vez de preocuparnos por ese tipo de cosas, lo mejor es disfrutar de la vida, realizando acciones de las que estaremos orgullosos cuando encaremos nuestro momento final. Si podemos decir con una sonrisa «fui feliz» en nuestro lecho de muerte, habremos ganado para siempre.

La mujer con el rostro cubierto a su lado asiente en aprobación a las palabras del juglar. Luego, conversa con las diminutas voladoras que hacían de actrices para la canción, riendo con ellas y acariciándolas afectuosamente.

—Hablando de conocimiento... —murmura el bardo—. ¿Qué les parece si cambiamos de aires?

El trovador se levanta y da un brinco para posicionarse sobre la banca en la que estaba sentado. Llamando la atención de su público y haciendo reír a los niños.

— ¡Presten atención, una historia voy a contar! ¡Hablemos de la magia, hablemos del amor! ¡Ya fueron muchas aventuras hasta ahora, así que nos quedaremos quietos en un único lugar! —exclama hacia la multitud, con una sonrisa—. ¡Un Bratavalery desafortunado y una autoproclamada reina se conocerán en una academia! ¡Hechizos, magia, monstruos y amor es lo que verán, quizás les aburra, pero no pueden olvidar que cada gran guerrero nace del estudio y el entrenamiento! —El hombre agita las cuerdas de su instrumento musical—. ¡Magos, vengan, magos! ¡Esto les va a interesar, de seguro!

A lo lejos, un grupo de personas con ropas delgadas y bastones de amplificación mágica se percatan del llamado del bardo y se acercan con curiosidad. Muchos de ellos son estudiantes de la conocida Academia Mágica y no suelen escuchar sobre canciones al respecto, ya que no suceden grandes actos heroicos en ese lugar, aunque sí se han graduado de la facultad famosos héroes.

—Sean libres de corregirme si en algo me equivoco, la magia es compleja y muchas veces difícil de explicar. Trataré de hacerlo tan simple como para que todos disfruten de esta canción, pero si lo consideran demasiado básico, me lo dicen, que lo cambiaré. Comienza la historia: uno, dos, ¡tres...! —El cantante agita las cuerdas nuevamente y sigue con su oficio.

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N/A: Ahora sí! Todo ha acabado! A menos que quieran leer los comentarios del autor y el glosario, este sería el final finalísimo de este volumen. Espero hayan disfrutado leerlo tanto como yo he disfrutado escribirlo, independientemente de si el final fue de nuestro agrado o no.

Sentí que el aire oscuro de esta historia es menor que en el primer volumen, así que tendré que replantearme algunas cosas, porque las cosas no serán precisamente felices para algunos personajes. Aunque me gustan los finales felices.

Próxima historia: El Desafortunado & La Academia Mágica

Exhekar Tales II: El Tesoro Ancestral & La Bruja GlotonaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora