Capítulo 8: [Llamas gemelas] (3)

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Parte 3


Ajenos a toda la lucha, el grupo que se quedó arriba se mantiene sentado frente al agujero tapado, esperando expectantes a la señal de salida de sus otros compañeros o al intento de huida de un dragón.

Los mercenarios se mantienen impacientes, pensando y discutiendo en cómo le harán para ganar su parte del dinero en el trabajo. El caza-dragón se muestra calmado, pero observa constantemente el bloqueo del túnel, con un semblante serio. Tina se muestra pensativa en alguna cosa, sonriendo por algún motivo, mientras que Kaljy y Kinna están preocupados por los demás.

—Debí ir —se le escucha murmurar a la chiquilla Sofry—. Debí ir, aunque me descubrieran.

—No, Kinna, si hacías eso podrías meterte en problemas —responde el chico de su misma especie, lo que de cierta forma molesta a la pequeña.

— ¡¿Qué importa si me meto en problemas?! ¡Ellos podrían morir! ¡¿Acaso no lo entiendes?! —grita la chiquilla, pero el niño la mira, tranquilo, con sus ojos de pupilas en cruz.

—No queremos verte sufrir otra vez como en la ciudad Jaskava —responde Kaljy, acariciando la cabeza de la niña—. Y haremos todo lo posible por evitar que eso pase.

— ¿Incluso arriesgando su vida? No quiero eso.

—Claro que no. Ellos no son tontos, además, tomaron prestada a Megala, quien está con Tina; tienen que devolverla sana y salvo.

—Sí, tienen que devolverla enterita. Ella es una persona importante en su país y no sé qué le diría a Arnus si es que le sucede algo —escuchan decir a una voz tras ellos.

— ¡Uwah! ¡Tina! ¡¿Desde cuándo estás escuchándonos?!

—Desde el principio. Es divertido escuchar a dos tortolitos discutir por la seguridad de sus amigos.

{Eres una mujer retorcida, me gusta.}

Las letras aparecen desde el ser oscuro que se muestra tras Kaljy, pero la Talavalery lo ignora y continúa conversando con los chiquillos.

—Kinna, tengo una súper idea que podría interesarte, ven aquí un momento, ¿quieres? —sugiere la joven mujer.

La niña Sofry sigue tímidamente a su compañera, volteándose a ver a Kaljy de vez en cuando. El niño se mantiene con una expresión seria en el rostro mientras las ve alejarse poco a poco hasta llegar al lado de un árbol.

— ¡No es necesario que nos veas con esa cara, no le voy a hacer nada! —exclama Tina, sonriente, desde su posición.

— ¡No confío plenamente en ti, eres rara! —exclama de vuelta el Sofry.

— ¡Oye, eso duele! ¡Hieres mi corazón! —responde la chica, fingiendo un dolor en el pecho y lanzándose al suelo dramáticamente. Luego se levanta nuevamente y ríe a carcajadas.

{Concuerdo con lo de que es rara.}

—KirNam...— murmura el pequeño, hablando con el ser que habita en su interior.

{No recuerdo haber accedido a ese apodo.}

—No recuerdo haber preguntado tu opinión.

{Ay, los jóvenes de hoy en día. No tienen respeto por nada.}

— ¿Qué opinas de Tina? —pregunta el Sofry, cambiando el tema bruscamente.

El ser oscuro voltea su mirada de cuatro ojos hacia la Talavalery, quien parece estar susurrando algo al oído de Kinna. La niña Sofry abre sus ojos con sorpresa y luego salta ligeramente de emoción, muy feliz.

Exhekar Tales II: El Tesoro Ancestral & La Bruja GlotonaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora