Yo estaba parada en el nivel más bajo del Arcade de Bo con mi espalda hacia la pared mirando varios juegos de billar. Las ventanas están bloqueadas así que no puedo ver si es de día o de noche. Stevie Nicks (cantante) está saliendo de los altoparlantes, la canción sobre palomas blancas y estar al borde de cumplir 17. Nadie parece estar sorprendido por mi repentina aparición de la nada. Y después me acuerdo que no tengo nada más puesto que una camisola y mis pantys (ropa interior). ¿No soy muy vanidosa ni nada pero estar parada en una multitud compuesta completamente por el sexo opuesto, con mis partes esenciales apenas cubiertas, y nadie me está mirando? Algo estaba…mal. Me pellizque. Perfectamente viva, por lo menos a mi parecer. Agite la mano para despejar la nube de humo de cigarro delante mío, vi a Liam al otro lado del cuarto. El estaba sentado en una mesa de póker, recostado hacia atrás con una mano de cartas muy cerca de su pecho. Camine descalza al otro lado de el cuarto cruzando los brazos en el pecho para asegurarme de estar bien cubierta. ¿Podemos hablar? Dije a su oído entre dientes. Había un tono nervioso en mi voz, lo que era comprensible ya que no tenía idea de cómo había acabado en el Arcade de Bo. En un momento estaba en el motel y al siguiente estaba aquí. Liam empujo una pequeña pila de fichas de póker al montón que estaban en el centro de la mesa.
― ¿Tal vez ahora? , dije. - Es como que urgente..., deje de hablar cuando el calendario en la pared llamo mi atención. Estaba atrasado por 8 meses, mostrando Agosto del año pasado. Justo antes de que comenzara segundo de bachillerato (10mo grado). Meses antes de que conociera a Liam. Me dije a mi misma que era un error, que quien fuera que estuviera a cargo de arrancar las páginas del calendario se había atrasado, al mismo tiempo brevemente y sin querer considere la posibilidad de que el calendario estuviera justo donde debía. Y yo no lo estuviera. Hale una silla de la mesa de alado y me senté junto a Liam. -El tiene un cinco de espadas, un nueve de espadas, y él A de corazones...-
Pare cuando me di cuenta de que nadie me estaba prestando atención. No, no era eso.
Nadie podía verme. Se oían pisadas al otro lado del cuarto, y el mismo cajero que había amenazado con echarme la primera vez que vine al arcade apareció al pie de las escaleras.
― Alguien arriba quiere hablar contigo- Le dijo a Liam. Él alzo las cejas como transmitiendo una pregunta en silencio. -No quiso dar su nombre- Dijo el cajero a manera de escusa. -Le pregunte un par de veces y le dije que estabas en un juego privado pero no se quiso ir. La puedo echar si quieres-
― No, mándala para acá. – Liam jugó su mano, junto sus fichas y se levanto de la silla.
Me salgo.- Camino hasta la mesa de billar más cercana a las escaleras, se recostó de ella y se metió las manos en los bolsillos. Lo seguí hasta el otro lado del cuarto y chasquee mis dedos delante de su cara. Patee sus botas. Al final lo golpee en el pecho. El no pestañeo, ni se movió. Se escucharon pisadas ligeras en la escalera, acercándose, y cuando la Señorita Greene salio de la oscuridad experimente un momento de confusión. Su cabello rubio llegaba hasta su cintura y estaba liso como una tabla. Tenía puestos jeans que parecían pintados y una camiseta rosada, estaba descalza. Vestida de esa manera se veía incluso más joven, cerca de mi edad. Estaba lambiendo una paleta. La cara de Liam es siempre como una máscara, en ningún momento tengo la mínima idea de lo que está pensando. Pero tan pronto como miro a la Señorita Greene, supe que estaba sorprendido. Se recupero con rapidez, toda la emoción abandono sus ojos para dejarlo con una expresión de sospecha.
― ¿Dabria? -
Mi corazón comenzó a latir con rapidez. Intente pelear para coordinar mis pensamientos, pero en lo único que podía pensar era que si en serio estaba en el pasado hace 8 meses, entonces ¿cómo se conocían la Señorita Greene y Liam? Ella todavía no tenía el empleo en la escuela. Y ¿Porque el se estaba dirigiendo a ella por su primer nombre?
― ¿Cómo has estado? - La Señorita Greene-Dabria- le pregunto con una sonrisa tímida, tirando la paleta a la basura.
― ¿Que estás haciendo aquí? - Los ojos de Liam mostraron aun mas sospecha como si pensara que lo que ves es lo que obtienes no se aplicaba a Dabria.
― Me escape.- Sonrío con un solo lado de la boca. -Tenía que verte de nuevo. He estado intentándolo por un largo tiempo pero la seguridad, bueno tú sabes. No es exactamente fácil. Mi tipo y tú tipo no se supone que nos mezclemos. Pero eso tú lo sabes.-
― Venir aquí fue una mala idea.-
― Se que ha pasado un tiempo pero estaba esperando una bienvenida un poco mas amistosa- Dijo ella haciendo un puchero. Liam no respondió.
― No he parado de pensar en ti.- Dabria bajo su voz a un tono sexy y se acerco un paso más a Liam. -No fue fácil bajar hasta aquí, Luccianna está haciendo excusas de porque es que estoy aquí abajo para mí. Estoy arriesgando su futuro y el mío. ¿No quieres por lo menos oír lo que tengo que decir?-
― Habla. - Las palabras de Liam no mostraban ni un poco de confianza.
― No he perdido mi esperanza en ti. Todo este tiempo - Ella dejo de hablar y comenzó a pestañear mostrando lagrimas. Cuando ella hablo de nuevo su voz estaba un poco más compuesta aunque aun tenía una nota triste. - Se cómo puedes obtener tus alas de nuevo.- Ella le sonrío a Liam pero él no le devolvió la sonrisa. -Tan pronto como consigas tus alas de nuevo puedes volver a casa.- Dijo ella ablando con más confianza. -
― Todo va a ser como antes. Nada ha cambiado. No en verdad.-
― ¿Donde está la trampa? -
― No hay ninguna trampa. Tienes que salvar una vida humana. Muy justo considerando el crimen que te dejo aquí en primer lugar. -
― ¿Que rango tendré? -
Toda la confianza se esfumo de los ojos de Dabria, y a mí me dio la impresión de que él había hecho la única pregunta que ella había esperado evitar. -Yo te acabo de decir cómo conseguir de nuevo tus alas- Dijo ella sonando un poco indignada -Creo que me merezco por lo menos unas gracias...-
― Responde la pregunta.- Pero su sonrisa oscura me dijo que él ya sabía la respuesta. O por lo menos tenía una buena idea. Cualquiera que fuera la respuesta de Dabria, a él no le iba a gustar.
― Bien. Vas a ser un guardián, ¿Está bien? -Liam inclino la cabeza y comenzó a reírse.
― Que tiene de malo el ser un guardián? - Pregunto Dabria - No es lo suficiente bueno para ti? -
― Estoy trabajando en algo mejor.-
― Escúchame Liam. No hay nada mejor. Te estás engañando. Cualquier otro ángel caído saltaría ante la oportunidad de conseguir sus alas de nuevo y convertirse en un guardián. ¿Por qué tú no puedes? - Su voz estaba entrecortada por la sorpresa, irritación, y rechazo. Liam se levanto de la mesa. -Fue bueno verte de nuevo Dabria. Ten un buen viaje devuelta.- Sin ninguna advertencia, ella lo agarro por la camisa, lo acerco, y le planto un beso en la boca. Muy lentamente el cuerpo de Liam se volteo hacia el de ella, su cuerpo ablandándose. Levanto las manos y las puso sobre sus brazos. Yo trague en seco, intentando ignorar la puñalada de celos y dolor en mi corazón. Parte de mi quería voltearse y llorar, y parte de mi quería caminar hasta allá y comenzar a gritar. No era como que iba a resolver algo. Yo era invisible. Obviamente la Señorita Greene...Dabria...quien sea que fuera...y Liam tenían un pasado romántico juntos.
¿Todavía estaban juntos ahora, en el futuro? ¿Había encontrado trabajo en las secundaria Coldwater estar cerca de Liam? ¿Era por eso que estaba tan empeñada en asustarme para que me alejara de él?
―Debería irme - Dijo Dabria, alejándose. -Ya me he quedado demasiado tiempo. Le prometí a Luciana que me apresuraría.- Ella apoyo su cabeza en su pecho. - Te extraño-
Ella susurro. -Salva una vida humana, y tendrás tus alas de nuevo. Vuelve a mí- Rogó ella. - Vuelve a casa.- Ella se separo de repente. -Tengo que irme. Ninguno de los otros puede enterarse de que estuve aquí. Te amo.-
Tan pronto como Dabria se volteo la ansiedad desapareció de su rostro. Una expresión de astuta confianza la remplazo. Era la cara de alguien que a base de engaños había logrado salirse de una difícil mano de cartas. Sin ningún aviso, Liam la sujeto del brazo.
― Ahora dime de verdad porque estás aquí - Dijo él.
Yo temblé ante el tono oscuro que tenia la voz de Liam. A alguien de afuera le parecería que estaba perfectamente calmado. Pero para cualquier persona que lo haya conocido por un tiempo, era obvio. Le estaba dando a Dabria una mirada de que había cruzado la raya y que a ella le convenía volver a saltar hacia atrás ahora. Liam la condujo hacia el bar. La sentó en un taburete y se sentó en el que quedaba alado. Yo tome el de alado de Liam y me incline para poder oírlo por encima de la música.
― ¿A qué te refieres con que porque estoy aquí? - Tartamudeo Dabria. - Ya te dije -
― Estas mintiendo.-
Se quedo con la boca abierta. -No puedo creer. Tú crees-
― Dime la verdad, ahora mismo - Dijo Liam.
Dabria titubeo antes de contestar. Le dio una mirada feroz y luego dijo -Esta bien. Se lo que planeas hacer.-
Liam se río, era una risa que decía tengo muchos planes. ¿A cuál te refieres?
― Se que has oído rumores sobre el libro de Enoch. También se que crees que puedes hacer lo mismo, pero no es así.-
Liam cruzo los brazos en el bar. -Te mandaron aquí para persuadir de tomar otro curso, ¿Verdad?- Mostró una pequeña sonrisa. -Si soy una amenaza entonces los rumores deben de ser verdad.-
― No lo son. Son rumores.-
― Si paso una vez puede pasar de nuevo.-
― Eso nunca paso. ¿Alguna vez te molestaste en leer el libro de Enoch antes de caer? -
Ella lo reto. - Sabes exactamente lo que dice, ¿palabra sagrada por palabra? -
― Tal vez me puedes prestar tu copia. -
― ¡Eso es blasfemia! ¡Tienes prohibido leerlo! - Grito ella. -Traicionaste a cada ángel en el cielo cuando caíste.-
― ¿Cuántos de ellos saben lo que me propongo? - Pregunto él. - ¿Que amenaza tan grande soy?-
Ella movió su cabeza de lado a lado. -No te puedo decir eso. Ya te dije más de lo que debía.-
― ¿Van a intentar frenarme? -
― Los Ángeles vengadores lo harán. -
El la miro con muchas intenciones ― A menos que pienses que me convenciste de lo contrario.-
― No me mires así. - Ella sonaba como que todo su coraje lo estaba utilizando en esa frase para sonar firme. -No voy a mentir para protegerte. Lo que estas intentando hacer esta mal. No es natural.-
― Dabria. - Liam dijo su nombre como una amenaza silenciosa. Era lo mismo que estar torciendo su brazo atrás de su espalda.
― No te puedo ayudar.- Dijo ella con una convicción silenciosa. -No de esa manera. Sácalo de tu mente. Conviértete en un ángel guardián. Enfócate en eso y olvídate del libro de Enoch.-
Liam planto sus codos en el ver de manera pensativa. Después de un momento él dijo -Diles que hablamos y que yo mostré interés en convertirme un guardián.”-
― ¿Interés? - Dijo ella de manera incrédula.
― Interés - Repitió él, - Diles que yo pedí un nombre. Si voy a salvar una vida necesito a alguien que este al tope de tu lista de su lista de personas que se marchan. Sé que tu tienes esa información como un ángel de la muerte.-
― Esa información es sagrada e privada, y no predecible. Los hechos de este mundo cambian en todo momento dependiendo de la decisiones humanas-
― Un nombre, Dabria.-
― Prométeme primero que te vas a olvidar del libro de Enoch. Dame tu palabra-
― ¿Confiarías en mi palabra? -
― No - Dijo ella - No lo haría.-
Liam se río fríamente y tomando un palillo del dispensor camino hacia las escaleras.
― Liam espera - Ella comenzó saltando del taburete. -¡Liam por favor espera!-
El miro por encima del hombro.
― Elizabeth Grayson - Dijo ella poniéndose las manos sobre la boca tan pronto lo dijo. Hubo una pequeña fisura en la expresión de Liam, frunció el ceño con una mezcla de incredulidad y molestia. Lo que no tenía sentido ya que si el calendario en la pared estaba bien, ni siquiera nos habíamos conocido. Mi nombre no le debió parecer familiar.-¿Como va a morir ella?- Pregunto él.
― Alguien quiere asesinarla.-
― ¿Quien? -
― No se - Dijo ella cubriendo sus oídos y agitando la cabeza. - Hay tanto ruido y conmoción aquí. Todas las imágenes se juntan, vienen demasiado rápido y no puedo ver claramente. Necesito irme a casa. Necesito paz y calma. -
Liam metió un mechón del cabello de Dabria detrás de su oreja y la miro de manera persuasiva. Ella tembló con su roce y luego asintió cerrando los ojos. - No puedo ver…no puedo ver nada…es inútil. -
― ¿Quien quiere matar a Elizabeth Grayson- Liam la insto.
― Espera la veo― Dijo Dabria. Su voz se torno ansiosa.-Hay una sombra detrás de ella. Es él. El la está siguiendo. Ella no lo ve…pero el está justo ahí. ¿Porque ella no lo ve? ¿Por qué no está huyendo? No puedo ver su rostro, es una sombra…- Los ojos de Dabria se abrieron de repente y respiro muy profundo.
― ¿Quien? - Dijo Liam.
Dabria se cubrió la boca con las manos y estaba temblando al alzar sus ojos para ver a Liam.
― Tú - Susurro ella.
Mi dedo se alejo de la cicatriz de Liam y la conexión se rompió. Me tomo un momento para reorientarme. Así que no estaba lista para Liam, quien lucho conmigo sobre la cama en un instante. Fijo mis muñecas sobre mi cabeza.
― No se suponía que hicieras eso. - Allí estaba controlado en enojo en su cara, oscura y a punto de explotar. - ¿Que viste? -
Levante mi rodilla y se la hundí en las costillas - ¡Quítate de encima! -
Se deslizo sobre mis caderas y se montó sobre ellas, eliminando el uso de mis piernas.
Con mis brazos aun extendidos sobre mi cabeza, no podía hacer más que retorcerme bajo su peso.
― ¡Quítate de encima o gritare! -
― Ya estas gritando, y no vas a causar ninguna conmoción en este lugar. Es más un prostíbulo que un motel - Mostró una sonrisa letal en las comisuras.
― Ultima oportunidad,______ ¿Qué viste? ―
Estaba luchando contra las lágrimas. Mi cuerpo entero zumbaba con una emoción tan extraña que no podía ni siquiera nombrarla. -¡Me das nauseas!- Dije -¿Quién eres? ¿Quién eres verdaderamente? - Su boca se volvió aun más macabra.
― Nos estamos acercando ―
― ¡Me quieres matar! - Su rostro no revelo nada, pero sus ojos se volvieron más fríos.
― ¿El jeep no murió realmente esta noche, verdad? - Dije -Mentiste, me trajiste aquí para matarme. Eso fue lo que dijo Dabria que quieres hacer. Bueno, ¿Qué esperas? - No tenía idea a donde iba con esto, pero no me importaba. Estaba escupiendo palabras en un intento de mantener a raya mi horror.
― Haz tratado de matarme todo este tiempo. Desde el inicio. ¿Me vas a matar ahora? ―
Lo mire fijamente, duramente y sin pestañar, tratando de impedir que las lágrimas se derramaran mientras recordaba el fatídico día en el que él entro a mi vida.
― Es tentador ― Me retorcí bajo el. Intente rodar a la derecha, luego a la izquierda.
Finalmente comprendí que estaba gastando mucha energía y me detuve. Liam fijo sus ojos en mí. Estaban más negros de lo que jamás los había visto.
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Ángeles Caídos.. {Liam & Tú}
Fanfic¿Estarían dispuestos a saber la verdad sobre los ángeles? Será demasiado arriesgado para todos ustedes. ¿Qué harías si un día te enteras que la persona que conoces, es un ángel? ¿Un ángel caído? ¿Raro, verdad? Arrancan sus alas y son arrojados a la...