Capítulo 73

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Algo no está bien, según mi secretaria, mi nana, mi madre y todo el mundo soy un amargado, obstinado, que hace rato no sé qué es vivir; si lo tengo es una rabia que no se me quita.

- Guapo porque no vienes a la cama.

Estoy aquí con una belleza que vuelve loco a cualquier hombre, buen sexo, sin restricciones, capaz de saciar a cualquier hombre pero yo quedo igual que siempre, con ganas de más, vacío.

- Me tengo que ir, asuntos de trabajo.

- Trabajas mucho, cerramos un gran contrato y aun así no te relajas.

- Estoy relajado pero tengo mi cabeza ocupada con negocios y debo irme, fue una buena noche.

- Cuando quieras guapo.

Increíble antes de seguir enredado entre sabanas con esta mujer prefiero irme a casa, a quien engaño necesito una piel suave, blanca, caliente, con olor y sabor a fresa, labios gruesos, carnosos, sabrosos, esa lengua pecaminosa, piernas gruesas que saben cómo envolverse en mis caderas y darme paso el paraíso más sutil y placentero, maldita sea necesito a mi sirena, desde que la volví a ver fue como una bomba explotara en mí y no hay nada que apague ese fuego si no ella.

Cuantos baños de agua fría voy a tener que darme para calmar estas ganas de ella.


-*-


Llevo horas en mi oficina encerrado tratando de ver que está mal en este negocio que no se termina de cerrar,
recibí archivos, revise cada palabra y estos hombres no terminan de firmar, he discutido con los socios, con mi
padre con Sebastián y nada.

Ayer Sebastián se iba encargar de discutir con ellos los últimos detalles y cerrar el contrato pero no, ellos quisieron darle otra vuelta y dejarnos en la espera porque hay datos que no coinciden, es enserio?. Por dios, esta gente está jugando con mi paciencia.
Llamo a mi secretaria por el intercomunicador a ver si Sebastián logro algo.

- Dígame señor?.

- Dile a Sebastián que venga y traiga los papeles de la empresa Herlyn Geth.

- El señor Sebastián salió desde esta tarde a resolver precisamente algo referente a esa empresa señor y aun no llega.

- Bromeas?!, ya es tarde que puede estar haciendo.

- Si quiere le digo a Vela que los busque y se los traiga.

- No, yo voy - cuelga y me dirijo a la oficina de Sebastián.

Dónde diablos tendrá esos papeles, reviso cada carpeta que tiene en el archivador, luego en los estantes y por último en su escritorio la paciencia se me está acabando, abro una de las últimas gavetas y saco varias carpetas y por fin encuentro lo que busco, cuando voy a guardar el resto de las carpetas veo que se cae una foto que sale de
una de ellas, al recogerla me llama la atención que es una foto de Lucia, que diablos hace Sebastián con una foto de mi mujer.

Dejo las carpetas en el escritorio y empiezo a buscar de donde salió esa foto hasta que encuentro una carpeta azul que al abrirla hay más fotos de Lucia pero esta vez sale con sus amigos, en el trabajo, saliendo de un hospital que no es el Melithes kers, no entiendo. Agarro ese archivo y me lo llevo a mi oficina.

- Encontró el archivo señor?- escucho que dice mi secretaria.

- Ya es tarde retírate y que nadie me moleste.

Amarte es un arteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora