No me culpes, el amor me vuelve loca — Taylor Swift.
Ese día me fui a casa, con la sensación de que debía decirle a Kieran, lo que realmente quería. Pero que hay si me dejaba, ¿o sí de nuevo volvía a equivocarme con el chico?
Mire la gran roca en mi dedo, hacía que toma mi mano se vieran aún más pequeña y delgada de lo que ya era.
Y pensé, pensé que lo amaba, pensé que estos meses junto a él habían sido la hora, pensé que él no merecía mis inseguridades y mi amor a medias a ratos.
Nadie lo merece.
Nadie quiere estar con una persona que un día te quiere y al otro no.
Pero es que habíamos pasado por tanto juntos y sentía dentro de mí que aún nos faltaba, lo que no sentía es cómo íbamos a llegar ahí los dos.
Estaba en casa, pero no me sentía en ella, así que salí directo a mi auto. El viejo auto de papa, ahora era definitivamente mío.
Manejé un poco por las calles de las afueras de la ciudad y de pronto me encontré en el mismo lugar donde Valentina había muerto meses atrás.
Pedazos de eses eventos se producían en mi mente cada que parpadeaba, veía cada movimiento cronometrado dentro de mi cabeza.
Uno ella y yo peleamos.
Dos escucho las sirenas llegando por las dos.
Tres damos vueltas por todo el piso, peleando por nuestras vidas.
Cuatro ella tiene el arma y me apunta con ella.
Cinco me lanzo hacia ella.
Seis, Kieran está más cerca, puedo oírlo.
Siete forcejeamos un poco más y puedo sentir como cada parte de mi esta por ceder.
Ocho, ella mueve la pistola por arriba de las dos y luego la coloca cerca de mi corazón.
Nueve, pensé, esto es todo, una de nosotras morirá.
Diez, el arma es disparado por fin, por mí, hacia ella.
Valentina ha muerto en mis manos, por mi culpa.
Nunca antes había quitado una vida, ni siquiera la de una persona en un videojuego, la violencia nunca ha sido la respuesta para mí.
Y ya sé que he competido en competencias de artes marciales mixtas. Pero esto nunca será como eso.
Quitar una vida, hace que veas todo de una manera diferente. Es como que ahora sabes que la vida es mucho más frágil de lo que realmente parece.
Porque lo es.
Me senté en el mismo lugar donde Valentina murió. Toqué el pasto seco y capte en mis manos un poco de él, pero no lo deje ir, hasta que el recuerdo no se me fuera de la mente.
Mi teléfono vibro en mi bolsillo derecho del pantalón.
Debe ser Kieran pensé, lo saqué y efectivamente era él.
Conteste, no tenía remedio el esconder nada.
—Cariño, ¿dónde estás? Llegué a casa y no te encontré —pregunto desde el otro lado de la línea.
—Querrás decir que llegaste a mi casa y no me encontraste. —contesté sin dejar de ver a la nada, aún tenía un poco de pasto seco en mi mano y lo apretaba con tanta fuerza que sentía que la mano me comenzaba a doler.
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De Regreso a Mí. Trilogía: "Viva la Vida".
Chick-LitHan pasado meses desde los incidentes que llevaron a Kieran y a Iris a decidirse y apostar por una oportunidad para estar juntos. Y nada puede estar mejor en la vida, lo tienen todo, a sus ojos. Nada podría estar mal... ¿verdad? Excepto que las inse...