59 | Brett Talbot

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Pedido por: Chiarulamejor

Mil perdones por la demora, ¡espero te guste!





 
¿Quién dijo que los amigos no podían besarse?

Esa persona sin duda no conocía a Brett Talbot: atlético, fuerte y jodidamente caliente.

Supe desde el momento en que nos conocimos que nuestra relación no iba a quedarse simplemente en una amistad, no cuando la tensión se podía sentir. El simple hecho de tenerlo cerca, de escuchar sus halagos, sus pequeños roces inocente, no hacían más que ponerme nerviosa y hacerme actuar como una imbécil.

—Feliz cumpleaños, vida —sus manos se enredan en mi cintura, acariciando mi piel al descubierto por el vestido haciéndome estremecer.

—Gracias, Brett —digo con una sonrisa. Él besa mi mejilla y antes de separarse susurra:

—Mi regalo tendré que dártelo en privado —frunzo mi ceño sin entender—, créeme, te va a gustar.
Me da un leve apretón en la cintura y se aleja para hablar con Liam y Derek.
 
Traté  de ignorar el pequeño cosquilleo que sentía y seguí recibiendo a los invitados.

La cena fue hermosa, llena de risas, anécdotas y miraditas entre Brett y yo.

Había llegado la hora en la que todos se estaban yendo,  simplemente quedaban dos o tres personas que me ayudaron a ordenar un poco la sala de casa.

Estaba cansada y tenía ganas de sacarme el vestido que había elegido Lydia para mí,  los zapatos habían desaparecido a la media noche y fueron sustituidos por mis zapatillas blancas que, dentro de todo, quedaban bien con el vestido rojo.

—Espero que la hayas pasado hermoso, Chiara. Cuídate —dice Liam antes de irse de la mano de Maca, su novia.

Los veo montarse en su camioneta y los saludo con la mano, cerrando poco a poco la puerta. Largo un suspiro y me quito las zapatillas, dejándolas a un lado en la entrada.

El silencio me abraza y cierro los ojos ante la paz que inunda mi hogar. Amaba a mis amigos, pero también la tranquilidad que me producía estar sola en casa.

—¿Lista para recibir tu regalo?

Pego un pequeño brinco y llevo mi mano a mi pecho, maldito Brett.

—¿Qué haces aquí?

—¿Esa es la forma de tratar a tus invitados? —pregunta divertido y toma asiento en el sofá. De su mano cuelga una cerveza y me mira de pies a cabeza—. Ese vestido te queda… Esplendido. 

Siento mi pulso aumentar por un segundo y  sonrío.

—Gracias… No quiero sonar brusca pero, creo que ya es tarde y deberías irte.

—¿Estas segura de que no querías ser brusca, vida?

Vida. El desconocido apodo que Brett había tomado para referirse a mí.  Nunca quiso decirme por qué me llamaba de esa forma, y cuando se lo preguntaba, simplemente cambiaba de tema o sonreía coqueto.

Trato de sonreír para aminorar la rara sensación que sube por mis piernas hasta mi torso, los vellos de mi brazos se erizan y trato de controlar mi nerviosismo.

¿Por qué me mira así? ¡Basta!

—Es tarde, debes irte.

Él asiente y baja la mirada a sus pies, apoya la cerveza a medio terminar sobre el mueble a su derecha y empieza a caminar hacia mí.

Teen Wolf One ShotsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora