Serpientes Horribles.

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Abriste los ojos lentamente, te sentías mejor que nunca, dormir te vino de maravilla, te pusiste de pie a la vez que realizabas algunos estiramientos y una serie de ejercicios ligeros para calentar empezando el día. Te percataste de que María no estaba, por lo que saliste y la luz solar iluminó tu rostro, tardaste un poco en adaptarte y lograste ver a María mirando el cielo diurno.

- Buenos días María, ¿Dormiste bien? - le preguntaste a la mujer.

-........ Sólo un poco, no tenía tanto sueño - fue su respuesta.

María se puso de pie y también realizó algunos estiramientos, una serie de flexiones de brazos y algunas sentadillas.

- Estoy lista, como es de día las bestias no saldrán, tenemos bastante tiempo, vamos.

Seguiste a María por el bosque, ambos caminaban callados por un buen rato hasta que llegaron a una pequeña torre de piedra, la mujer pasó primero y tú fuiste segundo, al entrar estaba un poco oscuro pero debido a que era de día la luz iluminaba un poco dándote algo de visibilidad.

- Ahí hay unas escaleras, baja tu primero - dijo María señalando el lugar.

- ¿Que? Claro que no lo haré, ¿Que pasa si me muero de una manera horrible?

- Pues vas a revivir.

-....... Bueno.

Bajaste por las escaleras y te topaste con un hombre que parecía asustado, te le acercaste para decirle que todo está bien pero de repente se empezó a agarrar la cabeza a la vez que gritaba de una manera horrible para que luego su cabeza reviente y unas serpientes salieron de los restos de la cabeza. Te alarmaste golpeando al hombre con el Tonitrus haciendo que se aleje pero volvió a atacar, gritaste atacando desesperadamente. María escuchó tus gritos y apareció justo a tiempo mirando la abominación que tenía delante.

- Que asco.

- Y que lo digas.

Atacaste con la ayuda de María y mataste al hombre. Saliste de la torre y seguiste caminando por un estrecho puente de piedra en el cual apareció otro hombre con las serpientes saliendo de su cabeza, procediste a atacarlo frenéticamente con el Tonitrus logrando matarlo.

- ¡Odio las serpientes! - exclamaste horrorizado por esos reptiles.

- Da igual, sigamos

Caminaste con la guardia en alto, pasaste por una cuesta arriba, subiste por la cuesta y viste una cueva que llevaba a un ascensor, te subiste al ascensor acompañado de la mujer y éste ascendió, cuando el ascensor llegó a su destino, bajaste para luego llegar a una habitación algo pequeña y con una rara construcción en el medio de la misma.

- ¿María, eres tú? - preguntó un hombre con ropas azules, bastón y un cubo con un agujero en la cabeza.

- ¿Valtr? - preguntó María con asombro.

Ambos se miraron con asombro hasta que ambos estrecharon manos de la alegría.

- Es bueno verte, viejo amigo - dijo María con felicidad.

- Lo mismo digo, pensé que habías muerto.

- Ni un dios pudo conmigo, ¿Como unas simples bestias podrían matarme? - habló María con aires de grandeza.

- Ajá, una pregunta, ¿Quien es el joven? ¿No me digas que ya encontraste un reemplazo de Adeline?

- No...... El solo es mí aprendiz, vuelve a decir una cosa así y..... Te arrepentirás. - respondió amenazante dándole una mirada de muerte.

Valtr se asustó un poco por la advertencia de la mujer mientras que ella abría una puerta y se iba del lugar dejándote con en el cabeza de cubo.

Amor Entre Cazadores (Lady María x Lector)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora