Te despertaste luego de tener acción desenfrenada con María hace unas horas. Tallaste tus ojos y te pusiste de pie yendo a ponerte tus ropas de cazador, estabas a punto de ponerte la tela que cubre parte del rostro pero unos brazos te rodearon el pecho.
- Has excedido mis expectativas Novato, bien hecho. - felicitó la cazadora con una tierna sonrisa.
- Todo fue gracias a esto. - dijiste sacando las Píldoras de Sangre de Bestia.
- Con razón me dejaste algo adolorida. - respondió María.
- Perdón, no era mi intención.
- Está bien, aunque debo felicitarte por ser el primero en hacerlo.
María pasó su mano por tu rostro lo o que hizo que te pusieras rojo por lo que te pusiste la tela para ocultar tu sonrojo. María te acarició la cabeza y se puso su gorro para luego salir del taller ya vestida, la seguiste hasta salir y ella se quedó mirando el horizonte.
- Es tan hermoso.... La paz, sin que Los Grandes o que Los Cazadores intervengan. - dijo María mirando la luna.
- Si... Tienes razón. - respondiste.
Ambos se quedaron callados mirando la luna y al cabo de unos minutos se miraron.
- ¿Quieres acompañarme a una Mazmorra del Cáliz?
- Claro.
María se dirigió hacia una tumba y colocó un cáliz y volvió al taller para que unos momentos después volviera con raros materiales que puso alrededor del cáliz y la tumba se iluminó.
- ¿Listo?
- Sí.... Creo.
La cazadora te tomó de la mano y se puso delante de la tumba mientras ambos desaparecieron y aparecieron en un raro lugar con algo de luminosidad.
- ¿Y este lugar? Me suena de algo.
- Es un Laberinto Ptumeru. Podrás encontrar de todo tipo de cosas, desde las mejores Gemas de Sangre hasta enemigos muy poderosos con grandes recompensas que aguardan tras vencerlos.
- Suena divertido.
Ambos cazadores caminaron por el laberinto sin encontrar enemigos poderosos, solo habían ratas, mujeres con una campana, hombres con saco, raros seres escuálidos con raras armas que eran bastantes agresivos y rápidos. Además de que una que otra vez aparecía una bestia que arrojaba bolas de fuego desde sus manos.
Ya habías asesinado a tres gordos idiotas de piel celeste y bajabas por un ascensor con María a tu lado. El ascensor llegó a su destino y apareció una lámpara que encendiste. Retomaste tu caminar matando ratas, y más de esos escuálidos agresivos. Llegaste al final del laberinto y apareció un gigante con cuchillas gigantes en lugar de manos que al verlos se dirigió hacia los dos cazadores.
- ¿Lista? - preguntaste sacando la Rakuyo.
- Siempre lo estoy. - respondió María preparando la Chikage.
El gigante caminó lento hacia los dos, alzó su gran cuchilla izquierda pero fue evadido recibiendo un tajo profundo en su pierna izquierda lo que hizo que se arrodillara de dolor por lo que aprovechaste para clavar la Rakuyo en su cabeza para luego empujarlo al suelo y decapitarlo.
Ecos de Sangre: 6678
- Eso fue fácil.
- Demasiado, es obvio, estamos en uno de profundidad 1, la más baja de todas.
- ¿La más baja? ¿Hay más profundidades para los cálices?
- Si, de hecho si no me equivoco hay un total de 5 profundidades, siendo la más difícil la quinta profundidad, pero ahí obtienes las mejores recompensas grandes cantidades de Ecos de Sangre.
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Amor Entre Cazadores (Lady María x Lector)
FanfictionFuiste a Yharnam en busca de su milagrosa sangre para curar tu enfermedad, logras curarte, pero al salir de la clínica, todo ha cambiado, las bestias rondan por la ciudad, la sangre baña las calles al igual que los cadáveres, los "Cazadores" están c...
