La risa de Scarlett podía escucharse incluso a un kilómetro de donde se encontraba la propiedad. Sus ojos chinos, sus lágrimas de felicidad y su interminable sonrisa tenían a William babeando, incluso aunque fuera a costa de sus vivencias en la infancia, razones por las cuales la diseñadora no había parado de burlarse desde hacía horas. Las incontables copas de vino, la habían hecho indudablemente mil veces más divertida de lo que normalmente era.
- Oh Dios, Will –dijo sosteniendo su estómago dolorido- no puedo creer que hayas afeitado las cejas de tu niñera dormida.
- Eran un diabillo –dijo Marggot- después aquella pobre mujer facialmente calva, fue que decidí tomarme un descanso del trabajo para cuidar a Willi de dos años. Y aunque yo no tuve unas cejas afeitadas, sí perdí muchos mechones de cabello y tuve vestidos hechos girones en el mínimo descuido –rio Marggot.
Scarlett dejó de reír paulatinamente y después de darle un sorbo a su copa de vino preguntó - ¿cómo fue dejar lo que amabas por tu hijo, Maggie?
William no pudo evitar tensarse. Philip tomaba medicamentos para dormir, bajo indicaciones médicas, de manera que sólo eran ellos tres en el salón de la gran casa y el empresario no podía fingir no estar escuchando la conversación de las mujeres; hecho que lo hacía sentir expuesto y con ganas de marcharse.
Marggot suspiró cerrando brevemente los ojos, afectada por el vino también –Fue duro, no voy a mentir. Crecer profesionalmente, en un mundo dominado por hombres, fue un proceso difícil y doloroso; un peso que no cualquier mujer, en aquella época, estaba dispuesta a cargar. Pero William era mi mayor sueño en la vida, muy por encima del trabajo. –la mujer mayor miró con amor a su primogénito, haciendo que Scarlett lo mirara casi de la misma manera, hinchando el corazón del hombre corazón de felicidad una vez más- Cuando me retiré, sabía que regresaría, que valdría la pena y que estaba haciendo lo correcto. Mi hijo me necesitaba y mis ganas de sobresalir no se iban a ir, ni una pizca, sólo porque estuviera fuera del negocio unos años. Y no me equivoqué, querida. –rio triunfante- Cuando regresé a la industria, estaba tan satisfecha con mi trabajo como madre y tenía tanta hambre de éxito profesional que nadie tuvo una sola oportunidad en mi contra. Mucho menos un hombre –terminó guiñando.
Scarlett miraba a su suegra con la mayor mirada de admiración que le hubiera dado a nadie nunca en su joven vida –Eres maravillosa –no pudo evitar decirlo, ganándose una sonrisa fraternal por parte de Marggot.
- Gracias, cariño. Sin embargo, para ser justa, debo decir que el padre de Will fue un gran apoyo para mí, ya que, aunque hoy parezca una ridiculez simplemente decirlo, él jamás restringió ninguna de mis acciones, incluso siendo severamente criticado por ello. –Marggot bebió de su copa, mirando la nada, recordando- No voy a decir que es una lástima que no haya sido para siempre, porque ese camino me llevó a Phil –sonrió evidentemente enamorada- sin embargo, sí es una lástima que a veces el amor no sea suficiente.
Scarlett tragó grueso. El vino en su sistema no la estaba ayudando a evitar la repentina tristeza que amenazaba con ahogarla. Afortunadamente, no fue la única que se sintió inquieta con las palabras de Marggot, de manera William saltó a su rescate.
- Creo que es hora de irnos, Scar –dijo levantándose mientras miraba su reloj. 1:32 am.
- Es muy tarde, para que conduzcas, cariño –le dijo Marggot levantándose también- ambos están cansados, han estado bebiendo y su casa está demasiado lejos.
Era cierto. William había bebido mucho más que Scarlett, dejándose llevar por lo relajado que lo hacía sentir ver a su esposa tan feliz, también estaba bastante cansado por haber tenido una semana de trabajo pesada y su casa quedaba a más de una hora de distancia en auto.
ESTÁS LEYENDO
DAGA ROJA
Ficção AdolescenteLa grandiosa diseñadora Scarlett Dhapunt, que con apenas 24 años de edad, se encuentra en la cima del éxito, está perdidamente enamorada de un hombre que es 14 años mayor que ella, desde que era apenas una niña y no parará hasta darle caza y consegu...
