Extra 1: Luna de miel con sorpresas

2.8K 157 7
                                        

Abigail

Luego de la fiesta, Blake y yo viajamos hasta la pista privada, para dirigirnos al destino en el que pasaríamos nuestra luna de miel juntos.

Blake aún no sabía nada del bebé y tenía pensado decírselo en cuanto llegáramos al lugar donde nos hospedariamos, estaba nerviosa por su reacción pero no creía que él fuera a reaccionar mal, sino todo lo contrario, estaba segura de que él estaría muy feliz.

Siento como Blake se me acerca y me coloca el cinturón de seguridad, lo miro y sonrío con dulzura acariciando su mejilla.

Cuando ya hemos despegado podemos quitarnos los cinturones.

- ¿Se les ofrece algo de comer?- una azafata se acerca a nosotros.

Miro a mi esposo y él me mira a mí, ambos preguntándonos con la mirada.

- ¿Qué hay en el menú?- pregunta él besando mi mano.

- Tenemos una selección de platillos con marisco exclusivamente para usted- la miro y entrecierro los ojos en su dirección al notar una sonrisita coqueta- con vinos extraidos de su bodega.

Miro a Blake con la ceja alzada, reprochandole con la mirada ¿es que acaso ella lo acompaña siempre que viaja?

Él parece notar mi incomodidad y me atrae hacia él sentándome en sus piernas, acaricia mis muslos dejando un beso en mi mejilla.

- ¿Qué quiere mi linda esposa?- pregunta recorriendo mi cuello con su nariz.

- Elige tú por mí pero no quiero vino, solo un jugo de naranja por favor.

Veo a la chica que se pone incómoda enseguida con mi esposo acariciándome, cuando pasa la mirada a mí le sonrío cínica y reparto besos en el cuello y pecho de mi osito.

- Entonces dos paellas de marisco- me mira- ¿Te parece?

Asiento con una sonrisita.

- Enseguida- murmura y se marcha con rapidez.

Suspiro y dejo mi cabeza en su cuello, no dice nada por un momento y se dedica a acomodarme mejor.

- Me encantas celosa pero de igual manera te reitero y recuerdo que nos casamos hace unas horas, nos pertenecemos en cuerpo y alma, yo no estaré con nadie que no seas tú nunca más.

- Lo sé...es que me molesta que sean tan descaradas- hablo enfadada- Eres mío, mi osito, mi amor, mi esposo súper sexy y hermoso pero solo mío, mío, mío.

Se ríe.

- Y tú eres mi razón de vivir, mi lucecita y mi adorada esposa a la que amo más que nada en el mundo, mi reina, solo mía.

- Ya deja de ser tan lindo- le digo tomando su rostro y apretando sus mejillas.

Un carraspeo nos distrae y noto a la chica con la charola en mano, bajamos, la coloca en la mesa desplegable y se marcha murmurando un que lo disfruten.

Estoy por probar bocado de la paella pero al sentir el olor las náuseas me invaden logrando que corra hasta el baño del jet.

Termino devolviendo todo lo que había ingerido con anterioridad en la fiesta, siento la mano de Blake sostener mi cabello y frotar mi espalda.

- Mi amor ¿Estás bien?

Enjuago mi boca sintiéndome cansada de repente.

- Si...me mareé y creo que debería dormir un poco estoy algo cansada- dije con nerviosismo.

Los síntomas del embarazo ya empiezan a hacerse notar y pronto mi vientre crecería aún más.

Ya tenía un mes y pronto cumpliría dos, así que ya era tiempo de que se lo dijera.

Luz de mi oscuridadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora