Abigail
Los nervios me carcomian por dentro, no sabía lo que pasaría, no tenia idea de como estaba Blake y creo que eso era lo peor de todo.
No dudaba en que Lisandro seguramente le hizo algo a mi osito y estaba aterrada de solo sopesar en que pudiera estar lastimado.
Observaba la caja sobre mi cama, había llegado hace unas dos horas, dentro de esta se encontraba un vestido elegante negro, era de mi talla y creo que eso era lo que más asustaba.
¿Como sabía mi talle?
No sólo era un vestido, sino que también unos zapatos negros de tacón de aguja, un collar y unos aretes a juego, todo junto con una nota escrita delicadamente en cursiva.
Tomé la nota y un escalofrío me recorrió la columna al leerla.
Bella Abigail:
Espero el vestido sea de tu agrado, hazme el favor de utilizarlo para nuestro encuentro, tendremos una cena juntos y ya estoy deseando verte con él puesto.
Siempre tuyo.
Lisandro
Suspiro e involuntariamente los ojos se me cristalizan, respiro repetidas veces y asiento antes de comenzar a prepararme.
El vestido posee una abertura en mi pierna, por lo que coloco la liga que me dio Ethan con mini dagas.
En mi dedo coloco el anillo que Blake me dio y lo acaricio con delicadeza.
- Voy por ti, mi osito...
Unos toques en mi puerta me distraen y abro la puerta encontrándome con Ethan quien intenta verse calmado.
- ¿Estás lista?- asiento y me tiende la mano.
Me saca de la habitación hasta la sala donde están papá, mamá y África esperándome.
- Vamos a inyectarte un rastreador, dolerá un poco pero es necesario, no nos arriesgaremos a que te lleve a otro lugar.
Asiento y descubro mi brazo como me lo pide, mamá toma mi mano mientras Ethan clava la aguja en mí.
El ardor me hace cerrar los ojos con fuerza y aprieto los dientes intentando no gritar, no pensé que dolería tanto.
- Mierda...- susurro cuando el dolor pasa.
Miro mi brazo encontrando la piel levemente enrojecida, no dudaba que saldría un morado ahí mismo.
- Bien, será mejor que te vayas, ya casi es la hora- Habla Ethan.
Intento hacer como si estuviera tranquila pero la verdad es que por dentro siento que estoy muriendo de miedo. Papá sigue enfadado, sin embargo me abraza dándome fuerzas.
- Sabes lo que debes hacer, iremos por ti apenas nos des la señal, recuerda que que debes hacer que te lleve donde Blake.
- Está bien, puedo hacerlo.
- También necesito que te coloques esta lentilla casi la olvido, quizá te moleste un poco pero es necesaria, por allí veremos lo mismo que tú.
Me la entrega y me dirijo al baño para colocarla, al principio es muy incómoda pero luego de un rato me acostumbro.
Cuando estoy lista me despido de todos y bajo saliendo a la calle donde un lujoso auto me espera.
- Buenas noches, señora Moretti- Habla el chófer dejándome helada.
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Luz de mi oscuridad
Teen FictionSoy Oscuridad, soy penumbra y soy tinieblas. Ella es Luz, ella es Vida, ella es Alegría. Ella es......la luz de mi oscuridad.
